Madrid 18 de Noviembre de ~~~~~.-...-~~~~~~~~~~~~~~~~-l~

xxxv Madrid 18 de Noviembre de 1888 Núm. 1.821 --~~~~~.-.........-~~~~~~~~~~~~~~~~-l~ EL SIGLO RESUMEN etta de la semana: InaugurncloD -Noticias ...
8 downloads 0 Views 12MB Size
xxxv

Madrid 18 de Noviembre de 1888

Núm. 1.821

--~~~~~.-.........-~~~~~~~~~~~~~~~~-l~

EL SIGLO RESUMEN

etta de la semana: InaugurncloD -Noticias sanitorio.s. _ El Dr. O. Félit Gorcia Caballoro. - Secclon de Madrid Lo lengua: ni mothftcoclOnes como lOlllclO de ellfermedn le!i. - \Iás subre !tisplpllas esenciales - ~dlur"teZA do 111 flebre amarillll _ Secc10n profesional Pro)ecto cid Re:!lamentoorgl\nlco dell'uerp'l mé IICOIn" e. Bacclon prá.ctlca: AI~unos .latos Jl"tO 01 e~lu lio de Ins fttDclonea cerebntle:s.... Revista. de Hldrologl&. Cllmatologia. é Bldroterapla; Actverlenl:1U I ro poi (DIIIO - COlIgl ~su Hldrulo¡.nco IClunal. - Preosa méd1ca: E.xtranJt.ro l. Re,lpmen It.llmelll1cio

=

"loa brightlcos -11 Lo~ pehg-ros rto los nuevos I'lULlplréLlcos 111 De la c1au,licactou por dolor - Secclon oficial. :-.ocie lad Gl. HWI6glca Es~'auola. - MuDlel io Fücullalivo Consultorio c=o IC:I

G6C8~

de la l:4alud públtca: E:'ttarto .9ltnil..ano de \1allnd.-Cró-

alea =Vacsntes -Anuncios. c= Correspondencta.=Bolettn ~Uográflco

BOLETIN DE LA SEMANA IIIAUGURACION. -

NOTICIAS SANITARIAS. -

EL DOCTOR

DON FÉLIX GARCÍA CABALLERO.

La Sociedad Ginecológica, modestísima en todas maniIestationes, da constantemente e'emplo - que no igu n-á las demás encope e· dades. Es ca i siempre, si no siempre, ro abre sus puertas y la última que 1 se iones científicas se exponen mult r 'prácticos de notoria importancia, que p os, reunidos en un tomo, formarían anualmente una C1ílllca en la que los tocólogos podrían aprender mucho. En u disquisiciones procuran siempre los 'Qcios de la corporacion que no ocupa prescindir dedo males muy e:-.:tendidos en las otras ociedades: el afan de lucir gala oratoria y de endilgar sendos di'cur os, y el ue personalizar las cueFtiones que e debaten, elemento que tanto predominan eu otras corporaciones, y sin lo cuales pierdeu éstas - preciao es reconocerlo - el atractivo que hace se ocupen todos los escafios por auditorio y académicos. Cierto que, de esta suerte, la Sociedad Giuecológica brilla mucho ménos que otras análogas, pero indudable es tambien que aporta á la práctica mucho mayores beneficios. Cuando todos los demás centros científicos con que Madrid cuenta están aúa dosperezándose para inaugurar sus tareas y emprender el trabajo, la Sociedad Ginecológica, con la modestia en ella caracte· rística, siu esplendor ni ruido alguno, so reunió el domingo último en el local de la Real Academia de Medicina para cumplir con lo que dispone su reglamento, es decir, para dar lectma á los obligados discursos de Secretaría y de inauguracion. El primero corrió este afio á cargo del ilustrado secretario general Sr. Gonzalez Segovia, quien, aunque más brevemente de lo que algunos hubiesen deseado, puso de manifiesto la exuberante vida que el afio SUB

~1ÉDICO

anterior gozó dicha Sociedad, entre cuyos actos se cuenta el celebrado Congreso Ginecológico, cuyas discusiones tanta resonancia tuvierou. El encargado de llevar este uuo en acto tan solemne la' voz -de la Sociodad era el encanecido ginetólogo Sr. Urrecha, por reuullcia que allá en los calores dal estío Lizo el Sr. Del Bu too Dada la larga y bieu aprovechada práctica del Sr. Urrecha, su claro talento y su gmn ilustmcion, no podía esperarse de él otra cosa que lo que resultó: un disCUI' o nutrido de saua doctrina, illspil'ado en el mejor criterio y en su larga práctica de la especialidad. De la cefalotrillsia y de su, compamcion cOllla operacíon cesárea y la version, rué el tema elegido por dicho señor, quien despues de un brillante exordio comienza haciendo la historia de la cefalotripsia, para tratar en seguida uu punto de gran trascendensaber: si es ó no es moral el principio en que funda; decidiéndose por la negativa despues lógicos razonamientos. En la tercera parte IAI1l+="a.iiicbrso ocúpase el Sr. Urrechaen 10 peligros de a cefal t 'ipsia, que en realidad no son pocos; en la cuarta, de sus resultados bien poco halagüefios; en la quinta hace un pamlelo entre ella y la version, y en la sexta y última ocúpase de la ovaro-histeroto· mía, laparo-elitrotomía y operacion cesárea, decidiéndose á la postre por ésta en reemplazo de la cefalotrip ia. Ve e, pues, por este si mple bosquejo, que el discurso del SI'. Urrecha es una monografía completa sobre el asunto, telli,mdo el gran mérito de FU brevedad, pue tan variados punto se tratan todos á conciencia en sólo 27 páginas. La concurrencia toda apludió calurosamente el discurso del Sr. Urrecha- así como el del r. Gonzalez Segovia-y tributó á éste inceros y muy merecidos elogios.

** :1: Aparte de las noticias sanitarias de todos los días, de las enfermedades contagiosa, endémicas en nuestro suelo, y de las que sólo á temporadas - cuando se pone de moda - hacemos caso los ospafioles, muy particularm nte los convertidos en autoridad, dicen los periódicos que se ha declamdo la fibbre amarilla en Canarias. IDigan luégo nuestros lectores que las cuarentenas n nuestl'O país no sirven para nadal La noticia, así á secas, no nos permite hacer más comentarios: lo único que por deberauuque seguros do que nuestra voz no ha de ser oida - debemos recordar á las autoridades, es la obligacion en que están de impedir á toda costa la

EL BlGLO MtDlCO

738

.. ¡tropagacian de esa enfermedad exótica. ¡ Quiera 'Dios que no nos haga lamentar hoy grandes desgraciasl

*'""

Ha fallecido en la madrugada del día 15 del corriente el Dr. D. Felix García Caballero, prestigioso decano del Cuerpo de la Beneficencia provincial, académico distinguido, colaborador ilustrado de nuestro periódico y persona querida de todo el mundo por sus apreciabilísimas cualidades y merecimientos. Grande es nuestro sentimiento por esta pérdida, porque teníamos puestos en el Dr. García Caballero afectos y consideraciones excepcionales, de los que era él muy merecedor, pues aparte de su singular ilustracion, era uno de los hombres más escrupulo· sos y de más delicado y caballeroso trato que hemos conocido. La Diputacion Provincial, en su sesion del día 15, acordó que constase en su acta el sentimiento que la producía la pérdida de un funcionario tan ilustre, costear los gastos de funerales y no na ca· mision, compuesta de los Sres. P SIlla, C 'al y Pulido, para que visitase á la famil a y le expresas el sentimiento de tan alta Corporac'o El entierro se verificó el vjeme do numerosos diputados provinciales, académicos, profesores y amigos del finado, los cuales acomrañaron el cadáver hasta el puente de Segúvia, donde le abandonaron porque allí fué metido en un furgon para ser trasladado á la villa de Navalcarnero, se· guido de algul10s parient.es y amigos. En uno de los números próximos dedicaremos un rucuerdo necrológico más extenso á tan esclare· cido compañero. DECID CARLAN.

MADRID 18 DE NOVIEMBRE DE 1888 LA LENGUA SUS MODIFICACIONES COMO INDICIO DE ENFERMEDADES

LECCIONES DADA! EN EL RBAL COLEGIO flE MÉ0100S DIt LÓKDRES POR W.

HOWSHIP

I~ECCION

DICKI~SON

2." (1)

Clase 12. - ei.n6sjs ó congeslion venosa de l. lengua. VE L.' SALIVA

Puede afirmarse que de todas las causas inmediatas que producen Ó tienden á producir la sequedad de la leDgua, es la más importante la disrninucion de la se· crecion de la saliva. En los eótados extremos de sequerlad, DO solamente es clara la falta de este líquido eD (1)

Véase el número 1.819.

la lengua y en la boca, siDO que el tmferlllo no pu ni escupir. CuaDdo es ménos completa la Jlequ puede é. veces producir con dificultad :an pequeliO' puto, que suele ser deDso y áUD sanguinolento. Ei cueDte que al faltar la saliva hasta este punto, lo! fermos, eD lugar de ella, arrojen una pequeñacanti de moco faríngeo, que es del todo diferente. He hecho algunos experimentos eD los conductps saIi res, ó mejor dicho, en los parotídeos, por prestarse ~ jor á la maniobra. PasaDdo un tubo por uno de 81JlIiII&":lI.::I eD el estado de sal ud, puede extl'8erse bastante 8ll estimulando la secrecion con un poco de ácido acétWDí aplicado sobre la lengua; cuando ésta se encueDtoa seca, nada se obtiene por estos medios; en la sequiJd8'll completa nunca hemos logrado sacar ni UDa gQ1iI!; saliva; en la ménos marcada se saca muy poco. ~ muestran estas observaciones que, por regla gen~ la sequedad se debe á la falta de secrecion de Baliv~ DO á su evaporacioD sobre la leDgua, como algunos han supuesto. Esta decadeDcia en la secrecioD es mUYIDgDificativa. No es posible medir de esta manera ningllDO de los líquidos prc.c\ucidos por las secreciones di· gesti vas, pero es, cuaudo ménos, probable que el jugo .slrico y sus similares se encuentreD afectados de UD do aDálogo. Es cosa bida de siempre que la 1eDg l[ seca, y más particularmente la ca tmsn, es incOID' i le CaD la digestion de los alimento sólidos; por eso o médicos prescriben á los eDfermos dieta líquida y estimulante. A esta practica antigua se ha llegado, DO por el rliciociDio, sino por UDa cODtiDuada experieDcia. Por de pronto. podemos afirmar que la falta de sali\'a, i no depeDde de causas locales, coiDcide con la de los demá'jugos digestivos. Al propio tiempo pa· rece que otras secreciones (por ejemplo, las intestinales y las de la piel) DO parecen participar de la deficiencia de las otras. Dejando á un lado casos de exceso de alguDa secrecioD, como sucede en In diarrea y eD la diabetes, que puedeD producir la sequedad, se preseD' tan muchos dial'iameDte en los que CaD la leDgua seca coiDcide la oriDa abuDdaDte, la secrecion intestinal fitcil y las de la piel no escasas y aun excesivas. Puede presumirse, pues, que la detencioD que nos ocupa es limitada y DO geDeral a todas las glandulas del cuerpo. Diremos alguDas palabras acerca de la accion de la salí va sobre el bamiz de la lengua. Hemos dicho que, por regla general, y particularmeDte eD las enfermedades agudas, cuaDto más cu bierta se preseDta la lengua, rnás teDdencia tiene á la sequedad. Esta coincideDcia de la fa.lta de saliva con el allmeDto de baruiz sugiere la idea de si la secrecioD teDdrá sobre éste una accion disolveDte, que al dejar de ejercerse permitira el aumeDto de su grosor. Desde luégo puede cODtestarse neo gativameDte; tODJando algunas preparaciones de 1t1ngllas muy sabunosas y pODieDdo UDa en caDtacto con sali va y otra con agua por espacio de seseDta y ocho horas, y hacieDdo luégo cortes por los medios ordinarios, hemos podido ver que no existía mayor destruc~ ciaD del epitelio por la saliva que por el agua,obte. Diéndose el mismo resultado al sosteDer la temperatura á 380 que al operar á la temperatura ordinaria del

EL SIGLO MÉDIUü enerpo. Cualquiern que ra, pue , el efe to quc sc atrio buya a la falla dc nlil'a, uo dehe explicar o por In pérdida de u lIccinn dil1D' enumeracion de las ca"sas que pueden ocasionarle, y UOa iI:!dicacion de la duracion Ó C"rso que puede I.ener. Eeto fa lo sabía mi contrincante; pero como él e. así, y como queri. decir que la definicion era larga, ha fingido ignorárlo y Btlb& dado una satisCaccion más. En cambio, la definicion que él da le parece boena, arQm.. buena, y lógica, arcbilógica, olvidndo que una de las reglaa á que debe obedecer toda buena c1efinicion e. qne convenga A todo y á sólo el definido, porqne de lo conLrario.re.u,Itarfa incompleta ó sería confnsa. A esta coodicion falta la que 4e la dispepsia se atreve á dar el Sr. Sanchez, porC¡ll.e puede aplicarse, no tan sólo á las enfermedades del aparato digestivo, sino tambien á muchas de las lesiones producidas en otros aparatos. Falta tambien á otra regla 'lile dice qne la definicion debe ser más clara que lo definido, porque debe abarcar lo que se % lica; y la pI'ne!)a de que falta á eUa es que con su defini· 1 11 no se aclara el concepto que debemos teper sobre la is e sia.• Falta de aptitud para digerir>, no es más que un 'ü a dc la dispepsia y de mucbas otras enfermedades. Po l demás, la mayoría de los autores modarc08 considera I ispepsia como yo la considero, H. Eichhorts, A. StrümpeU y tantos otros la incluyen en el capítulo del cata· rro del estómago y de los intestinos, y la cllnica no protesta, por más lue diga el Sr. Sanchez. Elcual me pregunta ahora: trando un eA' e por e~tt' punto y l"i6'uienno los e:itlOS rt::blan,lecirlo'i y en snpnraclon, qne ('omprenderian un ulámetro aparente dE: uno 2 cent1llJ(>trO'~" se obl;t.. n~a que In uin:ccinn e~ ohli('ua de i taoteo á atrá y dp la fll~a (,t'reLral anterior d ..·1 lado de· re.cho:i la f.:erebral media del opuesto, atra"CBanuo, por con· glllenlt-. l'1 hpllJ¡ ... f~rio dt::r cho y ('n1 :\0,10 en el iZf]uienlo por Ja parte Tlle ha del ten'er "ton dl'ulo. trupf'zando ('on el IfOYectil á en ,,'entimetro próximamente de la cara externa bemisf~rio izquierdo y ('omo Inicia la mitad de la fosa ce· .ral media, como qutlda dicho En la Fluperfl, ie externa de hemi8ferlo iZ(Juierdo ltaLía un gran coágulo de sangre litre la dllra· rna.dre y laA cIrcunvolucIones, producido por 1&rotura y exulceracion de nllrnerOSOH vasos S lIIKlIfnE'oR. De 8DPrte qu~, olultiendo u:ás df~1ll.lIe8 de autoptolia, 1·1 pro· ü1le.ionó y destruyó grnn parte del lóbulo del cllerpo es"do dereclJo, el núcleo intrav ntrJC'ulal' d,' el'Jt(· CIIPrpn, y )oIlblelOente larnuien la romi~ura gria dt>1 lálarno optico del o derecho; destruyó casI estOR miHmos pnntos ell el d~re· _, pues entró en el tercer ventrículo por BU parte uJI'flla é erior; se produjo una notaule compreaion del cerebro por derrame de sangre efectuarlo en el lado iZ(lUicrcJo, y n pe· de tantos destrozoA, vistOR unoq y preAumiblE:'B otros, loa JDalee tuvieron lllgar tan lu6go como el cuerpo extraño per· la masa. cerebral, la mu~rte no Robrevino haAla el C]lJin· dia, aio que durante ('natro el enfl'rmo CXW'rilllentaTn la enor moleslia ni se viera privado de los atril}lltoR de la per· lIoDalidad humana Por sn rare~a y por el e!'ltll'ho é invcHti· lICion que de laR rausas de este fenómeno la Fisiologí:l plle. da hacer ó enando ménos teller preB nte, es por lo que ocu· pO la atencion ele 108 lectore. ele F, S10LO AltnICn con In despdó el ~nft'r:no á ngllul'Re

r

747

l'I'iprion (Ir pste caso, tiC' cuya al1tpntirirlad y vE'l'acirtall en el l'p1ato ll'stilil'an miEl compnfil'roa que fil'mnn, por haber visto al pa('it~nte ó prestádole asiblelH'ia, y prcRcnciado la nu· top6ia. Dll .•Jos~ PI~AZA.

D.· Cla",lio Lual/co.-Rafael SU(lrC-.-Pctlro Bemsále!l"i. - eleomcllc., Córdoba. A, itós, Xoviombre de tF0S8.

REVISTA DE BIDROLDGlA. CLIMATOLOGlA E B1DROTERAPIA ADVERTENCIA IMPORTANTE

Publicado el Libro tle Actas tlcl C0>19reSO Hidrológico Nacíonal, los socios honorarios y de número del ritado Congre· so ee servirán mandar recoger dicho volúmen en la Secretaria general. calle de Atocha, núms. 71 y 73, 2.0 derecha, de nueve á doce de la mafiana. Los socios residentes en provincias acompat'iarán al pedi· do la cantidad .le ],25 pesetas porlastos de correo y certifi· cado. - El secretario general, Eduardo MOl·CIIO • ~~

CONGRESO HIDROLÓGICO NACIONAL

alacion directa é inhalacion difusa. Ventajas é inconvenientes, '00

leida en el Con;!t'eso H rOló ca ¡'acianal celebrado en Mntlrid en el mes de Febrero de 1~ EL

DOCTOR

E.

RA'Z

n~

LA nUlUA (1

Las inhalaciones sulfurosas tienen sus principales aplicaciones ~n las hiperemias é inflamaciones crónicas pasivas de la faringe, laringe, bronquios y pulmones, mucho mAs si obe· decen á un estado diatésito, principalmente al herpetismo. ReRpecto á la lllbercul6sis habrá que obrar siempre con eau· te-Ia, Rienllo, sin embargo, favorables algnnf)s manantiales para combatir los eatarlos anatomo· patológICOS que pueden provocarla. y en 1 casos de preflisposicion, como dire Le Bret, 6 en los que complican 811 ~volucion miéntra9 no re· vista aquella las formas gravcB, COtllO la bronquitiA, el edema )' la neumonía crónica, para 108 que tanto preconiza PiJou. el manantial de Aguas· Buenas. Puede decirse, en principio, qne con vienen en ias formas tórpidas y en sujetos Jinfáticos dentro del segundo período. Las de ácico carbónico se emplean con buen reBultado en las anginas glandulares é inflamaciones cahl.rrales tambien de ealos órganos; pero donde €'stán más indicnda8 es en las neuróRis, el asma particularnwnle, las neuTttlgille, en las nfl'{'ciones renmátit'as y algunas parnlisis dellllislOo aparato, puefllo que con c1lna sc calma el elelismo nervioso, por más qne esta :\l'don se atribuya por varios :\ la diaminucion de la cantidad de oxígeno en el aire insplratlo, y á. la atennacion del ritmo funcional qne de aquí resulLa. Las aguas nitrogenadas, aplicadas en inhalacion, modifican y curan los catarros crónicos, laTlngeos y bronquiales, )' las neulllonfns; son las que Be consideran más favorables para comhatlr la tuuerculó.is pulmonar linte. de la época del reblnnd cimiento, haciendo deBt\parecer las inflamaríonE'B íntt'rcnrrentes)' facilitando la abertllra de los abth.:~80S del pulmon. ¿ B sta por si solo este método para alcanzar a cumcion I}

VéaRe el num9ro anterior.

748 de los psdecimientos en que se hslla indicado? La opinion de un distinl(nido hiitrólogo compatriota nuestro, de que aqtdll/l h/l de lograr.e ti favor de las r.acciontl qlle el agua mi· _al prot'nque y flO por BlI accion tópica, pll'S tsto es secund/l' no, por más que algo aYllde para los efectos qlle se bllsc/ln (1). es muy racional y se halla basada en la práctica misma; pero. aparte de que para ello es preciso averiguar ántes cuál es la Indole é intensidad de la dolencia, pueato qne no es igual una enfermedad simple y localizada que otra diatéaica Ó discrásica, conviene fijarae en que por eete medio no obramoa solameute de esa manera tópica; aqul no cabe la discuaion de la absorcion del remedio y sU verdadefo poder sobre el organismo en general, pues está bien demoatraito y ea ad· mitirlo por todos, siquiera el medicamento no reuna la tota· Iidad ite principios, y por lo tanto de acciones, sino, por el contrario, otras máa Iimitadaa y tal vez má& diferentes á las del agua de donde procede, Se explica, en cambio, que elae· fior Bonilla, como afirmó en la diacl1sion de laa aguas nitro· genadas, á que ántea hemos hecho referencia, baya obtenido caracionea en Caldas de Oviedo con sólo los agentes atmlátricos; pero sin tratar. de generalizar estos reoultados, y apoyándonos en nuestra limitada experiencia, no tememos allegurar que en algunas ocaoioneo eae hecho llega á repetir· se, como de ello pooeemoo ejemploo recogidoo en Calitas ite R~yeB y más recientemente en Gaviria¡ y que, cuando ménoB, la inbalacion es uno de los más poderosos auxiliares, aplicada oportuna y acertadamente,

inhalacl_i:;~~:~5'

***

Llegamos á la última parte de este in O recto traba' o, q bien merecfa una mayor extensiOD, pero q e no e os' dársela en atencion al limitado tiempo qu e n onc e. Hemos vioto los diferentes sistemas que bay establecidos para recoger Ó aprovecbar loo gaaes de l8s aguas; sabemos que. una vez logrado esto, aqnéllos pueden aplicarse de una manera difusaó directa, y conocemOR la diferencia que exiB~ te entre uno y otro de ambos métodos: examinemos abora ya las vent3jas y los incon\'enientes qne reunen. En la inhalacioa difnsa bailamos, en primer lugar. mayor comodidad para el sujeto que á ella se somete, pueBto que en nada varían las condiciones en que tiene que colocarse para verificar BUS movimientos respiratorios á lea en que de ordinario se encuentra. al paoo que en la directa eo algo más violenta aquella funcion, tanto por la pooieion que tiene que adoptar el enfermo, como por loo esfuerzoo que involuntariampnte ejecuta, preocupado con la idea fija de Jo que eotá haciendo; y si bien esto miomo establece una gimnasia pulmonar que en ocasiones pudiera ser beneficios8, en otras se hace demaoiado activa y nada favorable para determinadoo padecimientos, La mezcla de los gaoeo con el aire ambiente ea máo completa y .egura en la difuoa que en la directa, lo que da por resultado una mayor tolerancia por parte del paciente, y que los fenómenos de excitacion, ó por el contrario, los de de· presion, sean ménos telDiblp.e. La inhalacion difuoa, en fin, contando la sala en que se verifica con las condiciones neceHarias, evita mejor Que el enfermo acabe de crear en rededor ouyo una atmóorera alteo rada por su propia espiracion, como pudiera ocurrir en la otra ei, como frecuentemente sucede, pasase el aire que es desalojado de los pu!luones al tubo miomo donde se hace la inspiracion. Enfrente de estas ventajas, la inhalacion directa parece (1) García Lopez: Hidrología midica, Madrid, 1876, t. 1, pág. 362.

garantizar mejor el paso de 108 PÓiÍ¡;;~;)·~~~Il.,~:L resultado conveniente cuando pa requit'ren. 8i,lle trata de la reepiracinn se hace diflcil por el o&q::.p)~~ftad!l~~f41 éste. colocándose el pacipnte , alguna di ratoe, se favorece la mezcla del aire atDliOtJ.("i:.9~~íj sps. pndiendo auspeniterae algunos mOmentoiJ repetirla de nuevo; intervalos en que se respiN ral, puesto que la habitacion es ausceptible de. tilando de un modo con.tante. De esta mane,. bien aplicable el remedio hasta para loa .ajetoB por circunstanciaa de la. aguaa, de la enfermedad 6 dividuo. sea necesario someter exclnaivamente 101 enfermos á esto. priucipio. medicamentosns. Finalm inhalacion directa, cuanICO

750

S.. Poeton con corter" de quina. - Prescribe tambien una infusion de quina obtenida con Corteza de quina grie quebrantada. 20 gramos que ee infunde durante media hora en Agua hirviendo.. . . . . . . . ..

200 gramos

y que ee dulcifica con

Jarabe de cortezas de naranjas amargas. . . . . . . . . . . ..

20 gramos

Segun el Sr. Wiethe, esta pocion se administra á razon de una cucharada de sopa de dos en dos horas. II

El Sr. Portal ha estudiado con cuidado los nuevos medicamentos antitérmicos, anlipirins, antifibrina, taJina, kairinay reeorcina. Los ha estudiado simultáneamente porque. se· gun él, eu accion ee casi idéntica. Dicho eefior advierte, ante todo, que la accion antitérmica