TEXTO COMENTADO PAU KARL MARX

TEXTO COMENTADO PAU KARL MARX 1 Contexto histórico y sociopolítico de Marx El siglo XIX es el siglo de la Revolución Industrial. Esta se inició en...
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TEXTO COMENTADO PAU KARL MARX

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Contexto histórico y sociopolítico de Marx

El siglo XIX es el siglo de la Revolución Industrial. Esta se inició en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII y desde allí se extendió al resto del mundo. Esta Revolución se consumó en el desarrollo militar y la expansión colonial que dio origen al Imperio Británico. En el terreno económico, la Revolución Industrial consolidó el modo de producción capitalista y dio lugar a una nueva división de clases sociales: la burguesía y el proletariado. El objetivo de la clase dominante es la acumulación de capital y, para ello, se sirve de una continua innovación tecnológica (la máquina de vapor o la “Spinning Jenny” textil) y la explotación del proletariado. A medida que avanzó el siglo se produjo una emigración masiva del campo a la ciudad pues las fábricas necesitaban “ejércitos de obreros” y se fue reemplazando la mano de obra humana por las máquinas. En cuanto al contexto político del s. XIX, el espíritu de la Revolución Francesa, los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, es vencido por la presión de las monarquías europeas y la derrota de Napoleón en Waterloo en 1814. En Francia se restaura la monarquía con Luis XVIII. En 1815 el Congreso de Viena intenta volver al Antiguo Régimen, con un monarca absoluto legitimado por la voluntad divina y la clásica división de la sociedad en estamentos. Para ello se crea la Santa Alianza (Francia, Prusia, Austria y Rusia). No es de extrañar los diversos estallidos revolucionarios -1830, 1848, 1871- que intentan recuperar los valores liberales

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vislumbrados durante la Revolución Francesa. La revolución de 1830 da el poder político a la burguesía que ya tenía el poder económico. Las revoluciones de 1848 y 1871 suponen sendos fracasos en las aspiraciones del proletariado para acceder al poder político. En el plano científico, el s. XIX se caracteriza por el surgimiento de ciencias como la sociología o la psicología y la idea de la evolución de las especies de Darwin. En el terreno cultural a lo largo del siglo se desarrolla el movimiento cultural llamado Romanticismo. Dentro la filosofía surgen, además del marxismo, el positivismo y el vitalismo El pensamiento de Marx es el resultado un análisis crítico del socialismo utópico francés, la filosofía alemana y el liberalismo económico: 1. Crítica al socialismo utópico francés. El “socialismo utópico” está representado fundamentalmente por Proudhon. Para este autor la sociedad industrializada se organiza de forma contraria al estado de naturaleza, que consiste en una sociedad rural que vive de los productos de la tierra y en contacto directo con la naturaleza, una sociedad igualitaria y justa sin apenas diferencias sociales. La nueva sociedad industrializada representaba una involución histórica, por lo que se hacía necesario regresar a ese estado de naturaleza de manera violenta o revolucionaria. Marx opina que el socialismo utópico no son más que fantasías o mundos ideales que alejan a los individuos de la transformación de la realidad y niega que haya existido un estado de naturaleza feliz pues la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. 2. Crítica al idealismo hegeliano. Marx, al igual que Feuerbach, pertenece a la izquierda hegeliana. Coincide con Feuerbach en el análisis de la alienación religiosa: el ser humano ha puesto en los dioses su propia esencia y debe recuperarla. Pero Marx critica a Feuerbach que la superación de la religión no puede ser sólo un logro intelectual sino que requiere la transformación de la realidad económica 3. Crítica al liberalismo económico. Marx coincide con Hegel al considerar al trabajo humano como algo positivo. Mediante el trabajo el hombre transforma la naturaleza y se realiza a sí mismo iniciando el camino hacia la libertad. Sin embargo, la realidad del mundo del trabajo era otra: para el proletariado y el campesinado el trabajo era fuente de alienación y de esclavitud. Para entender las causas de este fenómeno Marx procede al estudio de la economía política inglesa, representada por Adam Smith y David Ricardo. Según Ricardo, el valor del trabajo equivale a lo que cuesta renovar o regenerar la capacidad de trabajo consumida. El patrón ha de pagar al trabajador un salario que le permita recuperar sus fuerzas y estar en condiciones de seguir trabajando al día siguiente. Pero el trabajo, observa Marx, es una mercancía especial que genera un producto que da al burgués unas ganancias o plusvalía. Esta plusvalía es la que da origen al capital y las desigualdades sociales. Marx considera que el estudio de la evolución de los orígenes del capital proporcionará una base científica a las pretensiones revolucionarias del proletariado.

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Texto PAU de Marx: “Contribución a la crítica de la economía política”(prólogo). 1º Introducción: A modo de introducción puede decirse lo siguiente: la obra Contribución a la crítica de la economía política, es el lugar donde aparece formulado por primera vez el materialismo histórico. El materialismo histórico es, para Marx, una teoría científica de la historia. Dicha teoría, mediante la Sociología, la Economía y el método dialéctico, y a partir de una ingente cantidad de datos recogida por Marx en la Biblioteca Nacional de Londres, aspira a establecer las leyes que rigen el cambio histórico. Para Marx, el motor del cambio histórico es la Infraestructura: el desajuste entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción producirá el paso de un modo de producción a otro. Dentro de cada modo de producción, según sea la Infraestructura, surgirá una determinada Superestructura o Ideología cuya función es seguir manteniendo a la clase dominante en el poder. La Economía burguesa que Marx es uno de esos elementos ideológicos que han sido fabricados para justificar el injusto orden social existente. Dicha Economía burguesa fue fundada por el economista A. Smith, según el cual la fuente de riqueza del capitalismo es el instinto egoísta del empresario, por lo que cualquier política del Estado para repartir la riqueza sería un obstáculo para el desarrollo económico. Por ello, Marx procederá a refutar la teoría económica capitalista, ya que ésta no es ciencia sino una visión deforme de la realidad que aspira a perpetuar a las clases sociales dominantes en su puesto.

TEXTO COMENTADO: Estudio el sistema de la Economía burguesa por este orden capital, propiedad del suelo, trabajo asalariado; Estado, comercio exterior, mercado mundial. Bajo los tres primeros títulos, investigo las condiciones económicas de vida de las tres grandes clases en que se divide la moderna sociedad burguesa; la conexión entre los títulos restantes, salta a la vista. La primera sección del libro primero, que trata del capital, contiene los siguientes capítulos: 1) la mercancía; 2) el dinero o la circulación simple; 3) el capital, en general. Los dos primeros capítulos forman el contenido del presente fascículo. Tengo ante mí todos los materiales de la obra en forma de monografías, redactadas con grandes intervalos de tiempo para el esclarecimiento de mis propias ideas y no para su publicación; la elaboración sistemática de todos estos materiales con arreglo al plan apuntado, dependerá de circunstancias externas. En el primer párrafo del texto Marx expone los conceptos que va a analizar en esta obra. La división de la obra es la siguiente: Los tres primeros títulos analizan las tres grandes clases sociales en que se divide la sociedad burguesa: 1. Capital.  

Mercancía. Valor de uso cuando es intercambiado por otro valor de uso; en otras palabras, cuando sufre una transacción mercantil Dinero. Una mercancía que (a) tiene un valor de uso sólo porque tiene un valor de cambio y (b) es generalmente aceptable para los que intercambian mercancías. Acelera y racionaliza el intercambio mercantil. 4



Capital. El dinero es capital cuando es valor de cambio intercambiado con vistas a incrementar la cantidad de valor de cambio de su propietario.

2. Propiedad del suelo. La propiedad del suelo corresponde al terrateniente, clase social que está en desventaja respecto a la burguesía puesto que el capitalismo tiene una naturaleza urbana e industrial. 3. Trabajo asalariado. Corresponde al proletariado que es quien vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Al trabajo asalariado le corresponde también la alienación, pues el obrero es desposeído del objeto que produce y se le compra y se le vende como a cualquier mercancía. Podemos definir estructuralmente el capitalismo como aquel modo de producción donde existe una clase social que vende su fuerza de trabajo para subsistir puesto que no posee los medios de producción. Los tres títulos siguientes son:   

Estado. Comercio Exterior. Mercado mundial.

Marx afirma que el presente fascículo está dedicado sólo a los capítulos correspondientes a la Mercancía y el Dinero. El resto de los temas los ha elaborado durante largos intervalos de tiempo pero sólo con la intención de esclarecer sus ideas. La publicación de los mismos dependerá de circunstancias externas: persecuciones, detenciones, dinero…

2º Plan del prólogo Aunque había esbozado una introducción general, prescindo de ella, pues, bien pensada la cosa, creo que el adelantar los resultados que han de demostrarse, más bien sería un estorbo, y el lector que quiera realmente seguirme deberá estar dispuesto a remontarse de lo particular a lo general. En cambio, me parecen oportunas aquí algunas referencias acerca de la trayectoria de mis estudios de Economía política. Aunque Marx tenía pensado incluir un resumen general de sus ideas en el prólogo, desiste de ello pues considera que adelantar los resultados no será nada útil puesto que así el lector no podría hacerse idea del fundamento científico de sus teorías. Es decir, reclama al lector que sea capaz de remontarse desde lo particular, desde los casos históricos que analiza, hasta lo general, esto es, las leyes históricas que extrae de ellos. Por tanto, va a dedicar el prólogo a la trayectoria de sus estudios de Economía Política.

3º Gaceta del Rin. Intereses materiales y cuestiones económicas. Chapuzas del socialismo francés. Cierre de la Gaceta y comienzo de sus estudios. Mis estudios profesionales eran los de Jurisprudencia, de la que, sin embargo, sólo me preocupé como disciplina secundaria, al lado de la Filosofía y la Historia. En 1842 43, siendo redactor de la Gaceta del Rin me vi por vez primera en el trance difícil de tener que opinar acerca de los llamados intereses materiales. Los debates de la Dieta renana sobre la tala furtiva y la parcelación de la propiedad del suelo, la polémica oficial mantenida entre el señor Von Schaper, a la sazón gobernador de la provincia renana, y la Gaceta del Rin acerca de la situación de los campesinos del Mosela, y finalmente, los debates sobre el libre cambio y el proteccionismo, fue lo que me movió a ocuparme por vez primera de cuestiones económicas. Por otra parte, en aquellos tiempos en que el buen deseo de marchar en vanguardia superaba con mucho el conocimiento de la materia, la Gaceta del Rin dejaba traslucir un eco del socialismo y del comunismo francés, teñido de un tenue matiz filosófico. Yo me declaré en contra de aquellas chapucerías, pero confesando al mismo tiempo redondamente, en una controversia con la Gaceta General de Augsburgo, que mis estudios hasta entonces no me permitían aventurar ningún juicio acerca del contenido propiamente dicho de las tendencias francesas. Lejos de esto, aproveché ávidamente la ilusión de los gerentes de la Gaceta del Rin, 5

quienes creían que suavizando la posición del periódico iban a conseguir que se revocase la sentencia de muerte ya decretada contra él, para retirarme de la escena pública a mi cuarto de estudio. Inicia Marx en este párrafo su autobiografía intelectual. En primer lugar, sus estudios: Jurisprudencia, Filosofía e Historia. Luego, su trabajo: periodista en la Gaceta del Rin. Escribiendo para este periódico tuvo que tomar partido en cuestiones de índole material, poniéndose de parte de los más desfavorecidos en temas como la tala furtiva o la parcelación del suelo. También se ocupó cuestiones de economía política como la polémica entre el libre – cambio y el proteccionismo. Culpa a la Gaceta del Rin de haber permitido la introducción en la ideología del periódico del socialismo francés, que Marx considera una chapuza. El máximo representante de esta corriente era Proudhon. Aunque en ese momento Marx no se siente capacitado para explicar las razones por las que considera tan inútil el socialismo francés, podría decirse que cree que el planteamiento utópico de Proudhon es una chapuza puesto que nada se gana imaginando utopías sino que es necesaria una teoría científica que explique las causas del cambio social y hacia dónde se dirige éste. Es decir, nada de utopías, más ciencia, es la idea de Marx. La Gaceta del Rin decide suavizar sus intervenciones públicas para evitar el cierre y, naturalmente, el combativo Marx ha de retirarse de la escena pública al cuarto de estudio.

4º Revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho. Anales franco-alemanes, 1844, París. La Economía Política como fundamento Mi primer trabajo, emprendido para resolver las dudas que me asaltaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción vio la luz en 1844 en los Anales franco alemanes, que se publicaban en París. Mi investigación desembocaba en el resultado de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu, sino que radican, por el contrario, en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel, siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de la “sociedad civil” y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la Economía política. La primera obra crítica es Anales franco-alemanes, de 1844. En ella procede Marx a una crítica de la filosofía hegeliana del derecho. El Derecho cubre para Hegel todo el ámbito del Espíritu Objetivo. El Derecho – especialmente en su realización en el Estado – es para Hegel la objetivación del Espíritu como libertad. Pero se trata de una libertad realizada y universal, no de una libertad indeterminada e individualista. Aquí, más que en ningún otro lugar, afirma Hegel que el “deber ser” (de la libertad) ya “es” (en el Estado). El Individuo sólo es libre dentro del Estado. Como vemos, según Hegel, las relaciones jurídicas (el Derecho) y las formas del Estado depende de la evolución general del Espíritu: son etapas dentro del desenvolvimiento del Espíritu objetivo. Sin embargo, para Marx, la evolución del Derecho y el Estado depende de las condiciones materiales de vida a las que Hegel llamó “sociedad civil” y cuya esencia (anatomía) hay que buscarla en la Economía Política. Esto es, el fundamento de la evolución del Derecho y el Estado está en la Economía Política y no en la dialéctica del Espíritu.

5º Destierro en Bruselas. Tesis centrales del materialismo histórico. (¡Ojito! es la parte del Prólogo más importante) En Bruselas, a donde me trasladé en virtud de una orden de destierro dictada por el señor Guizot, hube de proseguir mis estudios de Económica política, comenzados en París. El resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que 6

corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar tampoco a estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso, en la formación económica de la sociedad, el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por tanto, la prehistoria de la sociedad humana. Marx es expulsado de París y recala en Bruselas. Allí concluye las principales tesis del materialismo histórico. Ésta son: 

 



En la producción social de su vida, en el trabajo, los hombres contraen, de forma involuntaria y necesaria, unas relaciones de producción. Dichas relaciones de producción dependen del desarrollo de las fuerzas materiales productivas. Es decir, el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales o medios de producción determinan las relaciones de producción. Estas relaciones de producción son también relaciones de propiedad, es decir, dividen la sociedad entre quienes poseen los medios de producción (la clase dominante) y los que tienen que vender su fuerza de trabajo y ser tratados como mera mercancía. Las relaciones de producción y las fuerzas materiales productivas forman la infraestructura que genera la superestructura jurídica y política y todas las formas de conciencia social. Según sea la infraestructura así es el modo de producción y este condiciona toda la vida social, política y espiritual de una época. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino que es el ser social el que determina su conciencia. Por ejemplo, el protestantismo, una forma de conciencia, surge y se mantiene, porque favorece el desarrollo de las fuerzas productivas al suprimir todos las festividades tradicionales. El cambio social se produce cuando el avance de las fuerzas materiales productivas entra en conflicto con las relaciones de producción, o su expresión jurídica, las relaciones de propiedad. En el caso del

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capitalismo, por ejemplo, que ha generado el antagonismo burguesía (poseedora de los medios de producción) / proletariado (pura mercancía), el avance de las fuerzas materiales productivas producirá por sí mismo el pase a una sociedad sin clases. Las razones económicas de que esto ocurra son las siguientes: El sistema capitalista favorece el desarrollo de las fuerzas productivas por la competencia que se produce entre los capitalistas. Tal competencia fuerza al capitalista a invertir en avance tecnológico el cual disminuye los costes y aumenta la producción. Pero el objetivo del capitalista no es el aumento de las fuerzas productivas en sí mismo sino la obtención de capital. De este modo, llega un momento en que el desarrollo de las fuerzas productivas entra en contradicción con el modo de producción capitalista. Esto se refleja en las crisis del capitalismo. En ellas, se bajan los salarios o se destruye la mercancía: en ambos casos, no se está favoreciendo el desarrollo de las fuerzas productivas aunque se obtienen beneficios económicos. Tras las crisis muchos capitalistas quiebran y la riqueza se concentra cada vez en menos manos. Con ello aumenta el número de proletarios, el potencial revolucionario. En un lenguaje dialéctico puede decirse que el capitalismo lleva dentro de sí su negación, la sociedad sin clases. El cambio de la base económica obliga al cambio de toda la superestructura erigida sobre ella. Dichas revoluciones pueden ser estudiadas de manera científica atendiendo a los cambios materiales ocurridos en ellas, esto es, atendiendo al conflicto entre relaciones de producción y fuerzas materiales productivas. No hay que estudiar tales revoluciones atendiendo sólo a la evolución de las formas ideológicas (jurídicas, políticas, artísticas o filosóficas). No es posible que surja un cambio social si antes no han madurado las fuerzas productivas materiales. Esta es la crítica al socialismo francés de Proudhon. No vale con imaginar utopías o mundos felices porque el cambio social depende de leyes científicas ajenas a las voluntades individuales. El capitalismo es un momento necesario para el tránsito al socialismo puesto que sólo el capitalismo puede llevarnos hasta ese desarrollo de las fuerzas productivas que hace posible el socialismo.

Así, a lo largo de la historia se han producido cambios en las fuerzas materiales productivas que han dado lugar a los distintos modos de producción: asiático, antiguo, feudal y burgués. Tras el burgués, como ya dijimos, finaliza el antagonismo de las clases sociales y se entra en una etapa comunista: la humanidad abandona su prehistoria, finaliza la explotación del hombre por el hombre. Son las contradicciones internas del capitalismo las que permitirán el tránsito a la sociedad sin clases. La sociedad capitalista es responsable de una capacidad tecnológica a una escala sin precedentes que progresa a un ritmo sin precedentes. Esto es debido a la competitividad. El aumento de la productividad es una condición necesaria para la persistencia y el éxito en la competencia, y los avances tecnológicos cumplen un papel esencial en el aumento de la productividad. Sin embargo, el desarrollo sistemático de las fuerzas productivas debido a la reinversión del capital en avance tecnológico produce un excedente masivo que pone al capitalismo a las puertas del socialismo. Hemos dicho que, llegado un determinado momento, el desarrollo de las fuerzas productivas encuentra en las relaciones de producción que ha generado un obstáculo. Esta contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción se refleja en las crisis periódicas del capitalismo. Las crisis en el capitalismo se producen cuando hay un descenso en la cuota de ganancia del capitalista. Entonces son evidentes las divergencias entre la tendencia del capitalismo y el progreso de las fuerzas productivas, porque el desarrollo de las fuerzas productivas no es el fin del capitalista, sino sólo su medio de acumular valor. Las crisis se resuelven mediante el despido y la bajada de salarios, o mediante la destrucción de las mercancías, lo cual produce un aumento de la ganancia y una reanudación de la inversión. Durante la crisis ocurren dos fenómenos fundamentales: quiebran los pequeños empresarios y se centraliza el capital; y se crea una reserva de parados que permite mantener siempre unos salarios bajos. Con cada crisis, por tanto, menos capitalistas más ricos y más proletarios más miserables. Esto hace que aumente la reserva social de potencial revolucionario… La superproducción propia del sistema capitalista y la existencia de tal reserva social de potencial revolucionario son las condiciones apropiadas para el salto a las sociedades posclasistas.

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6º Relación con Engels en Bruselas: revisión de la filosofía ideológica alemana. Manifiesto del Partido Comunista. Discurso sobre el libre cambio. Miseria de la filosofía (1847). Trabajo asalariado. Destierro de Bélgica por la revolución de febrero. Federico Engels, con el que yo mantenía un constante intercambio escrito de ideas desde la publicación de bosquejo sobre la crítica de las categorías económicas (en los Anales franco alemanes), había llegado por distinto camino (véase su libro La situación de la clase obrara en Inglaterra) al mismo resultado que yo. Y cuando, en la primavera de 1845, se estableció también en Bruselas, acordamos contrastar conjuntamente nuestro punto de vista con el ideológico de la filosofía alemana; en realidad, liquidar con nuestra conciencia filosófica anterior. El propósito fue realizado bajo la forma de una crítica de la filosofía posthegeliana. El manuscrito dos gruesos volúmenes en octavo llevaba ya la mar de tiempo en Westfalia, en el sitio en que habla de editarse, cuando nos enteramos de que nuevas circunstancias imprevistas impedían su publicación. En vista de esto, entregamos el manuscrito a la critica roedora de los ratones, muy de buen grado, pues nuestro objeto principal: esclarecer nuestras propias ideas, estaba ya conseguido. Entre los trabajos dispersos en que por aquel entonces expusimos al público nuestras ideas, bajo unos u otros aspectos, sólo citaré el Manifiesto del Partido Comunista, redactado en colaboración por Engels y por mí, y un Discurso sobre el libre cambio que yo publiqué. Los puntos decisivos de nuestra concepción fueron expuestos por vez primera, científicamente, aunque sólo en forma polémica, en la obra Miseria de la Filosofía, etc., publicada por mí en 1847 y dirigida contra Proudhon. La publicación de un estudio escrito en alemán sobre el Trabajo asalariado, en el que recogía las conferencias explicadas por mí acerca de este tema en la Asociación obrera alemana de Bruselas, fue interrumpida por la revolución de Febrero, que trajo como consecuencia mi alejamiento forzoso de Bélgica. Desde la publicación de los Anales franco-alemanes cuenta Marx que había mantenido correspondencia con Federico Engels que había llegado a los mismos resultados pero por otro camino. Se reúnen en Bruselas en 1845 y deciden “liquidar su conciencia filosófica anterior” redactando un escrito de crítica a la filosofía posthegeliana. El libro fue imposible de publicar por lo que se entregó a la “crítica roedora de los ratones”. Una de las conclusiones principales fue el rechazo del concepto de alienación, que no reaparecerá en los escritos sobre el materialismo histórico puesto que pertenece a la metafísica hegeliana, y Marx quiere desvincularse totalmente de la metafísica. En cualquier caso, el objetivo había sido conseguido: habían esclarecido sus propias ideas. Junto a Engels también redacta una obra muy popular Manifiesto del Partido Comunista. Posteriormente publica un discurso sobre el libre cambio, una obra polémica contra Proudhon, Miseria de la filosofía, y unas conferencias que aparecieron bajo el título Trabajo asalariado. Nuevo destierro: abandono de Bruselas por la revolución de 1848.

7º Nueva Gaceta del Rin. Reanudación de los estudios económicos en Londres, 1850. El British Museum: El Capital. Trabajar para vivir. La publicación de la Nueva Gaceta del Rin (1848 1849) y los acontecimientos posteriores, interrumpieron mis estudios económicos, que no pude reanudar hasta 1850, en Londres. Los inmensos materiales para la historia de la Economía política acumulados en el British Museum, la posición tan favorable que brinda Londres para la observación de la sociedad burguesa, y, finalmente, la nueva fase de desarrollo en que parecía entrar ésta con el descubrimiento del oro de California y de Australia, me impulsaron a volver a empezar desde el principio, abriéndome paso, de un modo critico, a través de los nuevos materiales. Estos estudios me llevaban, a veces, por sí mismos, a campos aparentemente alejados y en los que tenía que detenerme durante más o menos tiempo. Pero lo que sobre todo me mermaba el tiempo de que disponía era la necesidad imperiosa de trabajar para vivir. Mi colaboración desde hace ya ocho años en el primer periódico anglo americano, el New York Tribune, me obligaba a desperdigar extraordinariamente mis estudios, ya que sólo en casos excepcionales me dedico a escribir para la prensa correspondencias propiamente dichas. Los artículos sobre los acontecimientos económicos más salientes de Inglaterra y el continente formaban una parte importante de mi 9

colaboración, que esto me obligaba a familiarizarme con una serie de detalles de carácter práctico situados fuera de la órbita de la ciencia propiamente económica. Marx reanuda sus estudios económicos en Londres. Allí cuenta con una inmensa biblioteca, el British Museum, donde encuentra el fundamento histórico-científico de sus teorías. Todas sus nuevas reflexiones serán recogidas en El Capital. En cualquier necesita trabajar para vivir y se queja de que los artículos que debe escribir para la prensa le restan tiempo a sus investigaciones

8º Defensa del carácter científico del materialismo histórico. Este esbozo sobre la trayectoria de mis estudios en el campo de la Economía política tiende simplemente a demostrar que mis ideas, cualquiera que sea el juicio que merezcan, y por mucho que choquen con los prejuicios interesados de las clases dominantes, son el fruto de largos años de concienzuda investigación. Y a la puerta de la ciencia, como a la puerta del infierno, debiera estamparse esta consigna: Qui si convien lasciare ogni sospetto; Ogni viltá convien che qui sia marta ‘. Déjese aquí cuanto sea recelo; Mátese aquí cuanto sea vileza. (Dante: La divina comedia.). Concluye Marx el prólogo con una cita de Dante con la que pretende dejar claro que sus teorías aspiran al rango de ciencia, es decir, que pretenden ser desinteresadas y objetivas (sin “recelo” ni “vileza”). Es posible que las clases dominantes crean que sus investigaciones son meros panfletos pero Marx las defiende como lo que son: años de concienzudo trabajo.

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Términos PAU Marx

1. Capital: Entre las varias acepciones que tiene esta palabra en el lenguaje común, es, sin duda, la que ha dado lugar a su significación económica, la que deriva del préstamo a interés, en el que se llama capital o principal aquello que se da a réditos, es decir, lo que sirve para obtener cierto beneficio o aumento de riqueza. Éste es el concepto del capital, que después de alguna ligera controversia, prevalece en la economía, y así se dice que es el producto destinado a una nueva producción. El capital supone una primera operación productiva en que se forma, y una segunda producción en que se aplica; el trabajo crea el producto y le convierte en capital, haciendo que se reproduzca; por eso, según algunos, viene a ser el capital una acumulación del trabajo o trabajo anticipado. No consiste, pues, el capital económico en estas o aquellas cosas, sino que representa la idea de cierto empleo o destino que pueden recibir todas: el dinero, el trigo, el árbol arrancado de la tierra, todos los productos, sin distinción alguna, serán capital o dejarán de serlo según que se dediquen a nuevas producciones o se consuman de un modo improductivo. De aquí que el capital revista formas tan variadas como múltiples son los resultados y combinaciones a que la industria puede dar lugar; se clasifican aquéllas, sin embargo, por razón del oficio que el capital desempeña, de la manera siguiente: provisiones, todo lo que sirve para la subsistencia del trabajador mientras se dedica a elaborar el nuevo producto; materias primeras, aquéllas que, siendo resultado de 11

un trabajo anterior, constituyen la base de alguna industria, —el trigo en la producción de la harina, la harina respecto de la panadería—; materias auxiliares, las que se emplean o consumen para modificar las que llamamos primeras, tales como el combustible, etc.; tierras cultivadas y construcciones industriales, comprendiéndose bajo esta forma del capital todas las alteraciones hechas en el suelo que le preparan para las aplicaciones del trabajo agrícola, para la fabricación y el cambio, como la roturación, los edificios, las vías de comunicación, etc.; máquinas, son los instrumentos que auxilian la acción de nuestras facultades físicas; el dinero, aunque no interviene directamente en la producción, es también forma del capital, ya que por su medio pueden adquirirse las cosas en que el capital consiste, y por último, lo es de igual modo el derecho a los servicios, es decir, las deudas y obligaciones contraídas a nuestro favor, porque representan un valor cambiable y susceptible de aplicación productiva. El capital, como hijo del trabajo, es su auxiliar y compañero inseparable en la tarea económica, y sus funciones consisten en hacer más eficaz y menos penoso el esfuerzo humano, multiplicando los productos, perfeccionándolos y reduciendo su coste, exige, sin embargo, gastos de conservación y de renovación, de suerte que el trabajador tiene que aumentar a sus necesidades propias las del capital que maneja. Divídanse los capitales en fijos y circulantes, porque mientras unos resisten varias producciones, como las máquinas, los edificios, etc., otros en cuanto son aplicados desaparecen o se incorporan al nuevo producto, como las materias primeras y las auxiliares. Distinguen también algunos economistas los capitales materiales y los inmateriales, haciendo consistir estos últimos en las facultades y condiciones personales del trabajador, en su educación, su moralidad, su cultura, etc.; pero esto no es más que una consecuencia de la doctrina examinada en otra parte (1), que considera al hombre como objeto de producción económica, y por eso nos limitaremos a indicar aquí el contrasentido a que llega ese principio, obligado a declarar que ser erudito, honrado o religioso es lo mismo que ser capitalista.

2. Alienación: O ENAJENACIÓN O EXTRAÑAMIENTO. CIRCUNSTANCIA EN LA QUE VIVE TODA PERSONA QUE NO ES DUEÑA DE SÍ MISMA, NI ES LA RESPONSABLE ÚLTIMA DE SUS ACCIONES Y PENSAMIENTOS. PARA MARX ES LA CONDICIÓN EN LA QUE VIVE LA CLASE OPRIMIDA EN TODA SOCIEDAD DE EXPLOTACIÓN, EN TODA SOCIEDAD QUE ADMITE LA PROPIEDAD PRIVADA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN. Tanto para Marx como para Hegel, este concepto describe la siguiente situación que le puede sobrevenir a un sujeto: cuando no se posee a sí mismo, cuando la actividad que realiza le anula, le hace salir de sí mismo y convertirse en otra cosa distinta a la que él mismo propiamente es, decimos que dicho sujeto está alienado; la alienación describe la existencia de una escisión dentro de un sujeto, de un no poseerse totalmente y, como consecuencia de ello, comportarse de un modo contrario a su propio ser. Sin embargo, aunque Marx tomó este concepto de Hegel, hay importantes diferencias en el modo en que ambos filósofos la interpretaron:  para Hegel el sujeto de la alienación es la Idea (que algunos intérpretes de su pensamiento identifican con el mismo Dios), para Marx el sujeto es el hombre;  para Hegel la alienación consiste en el peculiar procedimiento por el cual la Idea se hace otra cosa radicalmente distinta de sí, se enajena y se hace Naturaleza; y las razones de este extraño destino son de índole teológica, pues tienen que ver con los planes de la Idea (Dios) para su propia perfección o autoconocimiento. En Marx la alienación se refiere a la explotación del hombre por el hombre, se refiere a la pérdida de autonomía y libertad de una clase social como consecuencia de la explotación a la que le somete otra clase social, principalmente por el hecho de existir la propiedad privada de producción. Marx considera que con la aparición de la propiedad privada se produce una circunstancia social totalmente nueva y que sólo podrá eliminarse con la abolición de dicha forma de propiedad. Podemos entender esta nueva situación si nos fijamos en la alienación en la sociedad esclavista: en esta sociedad el esclavo no se pertenece a sí mismo sino al amo; el amo puede disponer a voluntad del esclavo, de su cuerpo, de su mente, de su personalidad y sus habilidades. Cabe distinguir el individuo mismo, su actividad y los objetos producidos por su actividad; pues bien, en dicha sociedad, el esclavo no es dueño ni de sí mismo (carece de libertad completa, no puede hacer lo que quiera con su cuerpo, ni con su sexualidad, ni con su mente) pero tampoco es dueño de su actividad, ésta le pertenece al amo, como también le pertenece al amo el conjunto de objetos producidos por el esclavo (por ejemplo los objetos de su actividad manual, lo que obtenga por trabajar en el campo, ...). Según 12

Marx, lo mismo ocurre en el sistema de producción capitalista: aquí el hombre se hace cosa, mercancía, usada por el propietario de los medios de producción sólo como un instrumento más en la cadena de producción de bienes. La propiedad privada convierte los medios y materiales de producción en fines en sí mismos a los que subordina al mismo hombre. La propiedad privada aliena al hombre porque no lo trata como fin en sí mismo, sino como mero medio o instrumento para la producción. LA ALIENACIÓN EN HEGEL Y MARX significado común sujeto escindido: el sujeto perdiendo su propio ser, convirtiéndose en algo contrario a su propia esencia diferencias sujeto de la alienación

causa de la alienación

la Idea (Dios)

teológica

la clase oprimida

la existencia de la propiedad privada

HEGEL

MARX

muestra de la alienación la existencia de la Naturaleza como algo distinto a la propia Idea la existencia de clases sociales

superación de la alienación la autoposesión de la Idea en su existencia como Espíritu abolición de la propiedad privada, las clases sociales y la explotación del hombre por el hombre

La alienación principal es la alienación económica, la alienación que se da como consecuencia de la estructura socioeconómica que descansa en la propiedad privada, pero no se agota en ella, pues también se expresa en la alienación religiosa, política, e intelectual. Podemos entender toda la propuesta filosófica de Marx como el intento de crear una filosofía que permita comprender las causas de la alienación (y en último término del sufrimiento humano) y encontrar su solución.

3. Valor: Marx distingue en toda mercancía su valor de uso de su valor de cambio. El valor de uso es el valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad. Este concepto se refiere a los rasgos de las cosas gracias a los cuales nos son útiles para la satisfacción de cualquier tipo de necesidad, desde las más biológicas como comer, hasta las más espirituales como las que se refieren al ocio y el mundo de la cultura. El valor de cambio es el valor que un objeto tiene en el mercado, y se expresa en términos cuantitativos, medidos por el dinero. Dos objetos con diferente valor de uso pueden tener el mismo valor de cambio si así lo determinan las leyes del mercado, por ejemplo un ordenador puede costar lo mismo que una moto. El rasgo peculiar de la sociedad capitalista es que en ella la fuerza de trabajo es también una mercancía: dado que el productor no dispone de otro recurso para obtener bienes y medios para su subsistencia, debe poner la fuerza de su trabajo en el mercado. Del mismo modo que en el mercado las mercancías están sometidas a las fluctuaciones del mercado, básicamente por las leyes de la oferta y la demanda, la fuerza de trabajo tiene también un precio determinado por las mismas leyes. Pero a diferencia de otras mercancías –un coche por ejemplo– que satisfacen meramente necesidades humanas, la mercancía que llamamos fuerza productiva tiene la peculiar característica de producir otras mercancías. La fuerza de trabajo tiene un valor de cambio (el sueldo que recibe el trabajador) y un valor de uso (su valor para producir otras mercancías). A su vez, estas mercancías creadas por dicho trabajo tienen, claro está, valor de uso y valor de cambio, pero el valor de cambio que éstas tienen siempre es superior al valor de cambio que tiene la fuerza productiva que las ha creado (al salario). Aunque añadamos a este último valor otras cantidades como las que puedan corresponder a la amortización de las máquinas usadas en la producción, o los costes financieros que el empresario gasta para llevar adelante su negocio, siempre habrá una diferencia. A esta diferencia se le llama plusvalía y es el beneficio del capitalista. Sin este beneficio no habría sociedad capitalista.

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4. Infraestructura-superestructura: SUPERESTRUCTURA:CONJUNTO

DE ELEMENTOS DE LA VIDA SOCIAL DEPENDIENTES DE LA

INFRAESTRUCTURA. EN ESTE CONJUNTO SE INCLUYEN LA RELIGIÓN, LA MORAL, LA CIENCIA, LA FILOSOFÍA, EL ARTE, EL DERECHO Y LAS INSTITUCIONES POLÍTICAS Y JURÍDICAS.

La tesis básica del materialismo histórico es que la superestructura depende de las condiciones económicas en las que vive cada sociedad, de los medios y fuerzas productivas (infraestructura). La superestructura no tiene una historia propia, independiente, sino que está en función de los intereses de clase de los grupos que la han creado. Los cambios en la superestructura son consecuencia de los cambios en la infraestructura. Esta teoría tiene importantes consecuencias:  por una lado, la completa comprensión de cada uno de los elementos de la superestructura sólo se puede realizar con la comprensión de la estructura y cambios económicos que se encuentran a su base;  por otro, la idea de que no es posible la independencia de la mente humana, del pensamiento, respecto del mundo económico en el que están inmersas las personas, lo que puede fomentar un cierto relativismo. En el caso de la filosofía, ello quiere decir que la historia de la filosofía no puede ser una historia interna del pensamiento (algo así como la historia de cómo unos sistemas filosóficos dan lugar a otros); es preciso apelar a algo externo a ella misma, como es la economía, para comprender la propia filosofía. Las teorías filosóficas son consecuencia de las circunstancias económicas y de la lucha de clases en la que está inmersa la sociedad en la que vive cada filósofo.

INFRAESTRUCTURA:

O

ESTRUCTURA ECONÓMICA.

BASE

MATERIAL DE LA SOCIEDAD QUE

DETERMINA LA ESTRUCTURA SOCIAL Y EL DESARROLLO Y CAMBIO SOCIAL. INCLUYE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS Y LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN. DE ELLA DEPENDE LA SUPRAESTRUCTURA.

Las tesis marxistas más claras relativas a la infraestructura son las siguientes:  es el factor fundamental del proceso histórico y determina el desarrollo y cambio social; dicho de otro modo, cuando cambia la infraestructura, cambia el conjunto de la sociedad (las relaciones sociales, el poder, las instituciones y el resto de elementos de la supraestructura);  la componen las fuerzas productivas (recursos naturales, medios técnicos y fuerza del trabajo) y las relaciones de producción (los vínculos sociales que se establecen entre las personas a partir del modo en que éstas se vinculan con las fuerzas productivas, las clases sociales, por ejemplo);  de ella depende la supraestructura (formas jurídicas y políticas, filosofía, religión, arte, ciencia, ...).

5. Trabajo: ACTIVIDAD POR LA QUE EL HOMBRE TRANSFORMA LA REALIDAD PARA SATISFACER SUS NECESIDADES FÍSICAS Y ESPIRITUALES. EN LAS SOCIEDADES DE EXPLOTACIÓN EL TRABAJO SE VIVE COMO UNA EXPERIENCIA ALIENADA, Y NO COMO UNA ACTIVIDAD DE AUTORREALIZACIÓN. Es preciso darse cuenta de que para Marx la noción de trabajo va más allá de su dimensión puramente económica y se convierte en una categoría antropológica: Marx caracteriza al hombre como un ser dotado de un “principio de movimiento”, principio que determina su impulso para la creación, para la transformación de la realidad. El hombre no es un ser pasivo sino activo, y el trabajo o la actividad personal la expresión de sus capacidades físicas y mentales, el lugar en donde el hombre se desarrolla y perfecciona (más exactamente, donde se debería desarrollar y perfeccionar); de ahí que el trabajo no sea un mero medio para la producción de mercancías sino un fin en sí mismo y que pueda ser buscado por sí mismo y gozado. Dada esta comprensión de la naturaleza humana como la de un ser que sólo puede encontrar su perfección en el trabajo, no es extraño que el tema central de la filosofía marxiana sea la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, del trabajo como un mero medio, en un trabajo enriquecedor, en un trabajo libre. En sus primeros escritos, llamó “actividad 14

personal” a la realización de esta inclinación al movimiento, y cuando criticó la forma concreta de darse esta actividad en las sociedades de explotación pidió la “abolición del trabajo”. En escritos posteriores estableció la diferencia entre trabajo libre y trabajo enajenado y su crítica a la alienación se expresó en su preocupación por la “emancipación del trabajo”. Dos textos de Karl Marx sobre la importancia del trabajo para caracterizar la naturaleza humana. "Podemos distinguir al hombre de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se haya condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material" Marx, La ideología alemana "El trabajo es, en primer término, un proceso entre la naturaleza y el hombre, proceso en que éste realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materias con la naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de la naturaleza. Pone en acción las fuerzas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la mano, para de ese modo asimilarse, bajo una forma útil para su propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. Y a la par que de ese modo actúa sobra la naturaleza exterior a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en él y sometiendo el juego de su fuerzas a su propia disciplina." Marx, El capital

6. Plusvalía: BENEFICIO QUE OBTIENE EL CAPITALISTA CON LA VENTA DE LAS MERCANCÍAS PRODUCIDAS POR EL TRABAJADOR. Marx distingue en toda mercancía su valor de uso de su valor de cambio. El valor de uso es el valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad. Este concepto se refiere a los rasgos de las cosas gracias a los cuales nos son útiles para la satisfacción de cualquier tipo de necesidad, desde las más biológicas como comer, hasta las más espirituales como las que se refieren al ocio y el mundo de la cultura. El valor de cambio es el valor que un objeto tiene en el mercado, y se expresa en términos cuantitativos, medidos por el dinero. Dos objetos con diferente valor de uso pueden tener el mismo valor de cambio si así lo determina las leyes del mercado, por ejemplo un ordenador puede costar lo mismo que una moto. El rasgo peculiar de la sociedad capitalista es que en ella la fuerza de trabajo es también una mercancía: dado que el productor no dispone de otro recurso para obtener bienes y medios para su subsistencia, debe poner la fuerza de su trabajo en el mercado. Del mismo modo que en el mercado las mercancías están sometidas a las fluctuaciones del mercado, básicamente por las leyes de la oferta y la demanda, la fuerza de trabajo tiene también un precio determinado por las mismas leyes. Pero a diferencia de otras mercancías –un coche por ejemplo– que satisfacen meramente necesidades humanas, la mercancía que llamamos fuerza productiva tiene la peculiar característica de producir otras mercancías. La fuerza de trabajo tiene un valor de cambio (el sueldo que recibe el trabajador) y un valor de uso (su valor para producir otras mercancías). A su vez, estas mercancías creadas por dicho trabajo tienen, claro está, valor de uso y valor de cambio, pero el valor de cambio que éstas tienen siempre es superior al valor de cambio que tiene la fuerza productiva que las ha creado (al salario). Aunque añadamos a este último valor otras cantidades como las que puedan corresponder a la amortización de las máquinas usadas en la producción, o los costes financieros que el empresario gasta para llevar adelante su negocio, siempre habrá una diferencia. A esta diferencia se le llama plusvalía y es el beneficio del capitalista. Sin este beneficio no habría sociedad capitalista. fuerza productiva: valor de uso: produce la mercancía 1 (una mesa, por ejemplo) valor de cambio = X (sueldo)

mercancía 1: valor de uso (cualquiera de las utilidades de la mesa) valor de cambio = Y

plusvalía = Y – (X + Z) siendo “Z” otros gastos del empresario (financieros, amortización de las máquinas, ...). 15

Esto, traducido en términos de horas-trabajo, quiere decir: de las ocho horas que el trabajador trabaja, una parte trabaja para él (la que revierte en lo que realmente le paga el empresario) y otra para el empresario (la que da lugar al exceso de valor de cambio que no revierte sobre el trabajador y que da lugar a la ganancia del empresario o plusvalía). La propuesta del marxismo es la desaparición de la plusvalía , es la idea de que el valor del objeto producido por el productor vuelva a éste; bien sea porque los beneficios se reparten directamente entre todos los obreros, como ocurre en la interpretación cooperativista del socialismo, bien sea porque el Estado los restituye indirectamente al productor en la forma de otros bienes de los que puede disfrutar (carreteras, educación y sanidad gratuitas, subsidios de desempleo, o de vejez, ...), como es el caso de la interpretación más estatalista.

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Ideas para relacionar a Marx con otros autores

Marx cuelga el retrato de Hegel (Imagen de José Luis Cano)

- Platón: Aunque son evidentes las diferencias en el plano metafísico (Platón es idealista y Marx materialista) en ambos es común el intento de llevar a la práctica las ideas políticas. Platón realizó tres viajes a Siracusa para intentar aplicar, con ayuda de su amigo Dión, las ideas expuestas en la República. Marx fundó la Primera Internacional, más conocida como Asociación Internacional de Trabajadores (1864), para hacer posible la superación de la sociedad capitalista. A ambos es común la idea de que los filósofos no están sólo para interpretar el mundo sino también para transformarlo. El comunismo de la clase gobernante en la República de Platón se extiende a toda la sociedad en Marx. Para Marx los hombres son por naturaleza iguales y la propiedad privada no es un derecho sino un hecho casual que habrá de corregirse en una sociedad perfecta. Para Platón suprimir la propiedad privada en la clase gobernante permite que estos se ocupen de lo público y no de lo privado. Una lectura algo libre del mito de la caverna de Platón podría servir para relacionar las sombras del fondo de la caverna y el concepto de ideología en Marx. Son ilusiones utilizadas para mantener inmovilizada a la mayoría. Según Karl R. Popper las utopías de Marx y Platón son ejemplos de sociedades cerradas, dictatoriales, donde el individuo está subordinado al todo y cualquier tipo de cambio es imposible.

- Aristóteles: Al contrario que el ideal aristotélico de felicidad, centrado en la contemplación, Marx afirma en la tesis 11 sobre Feuerbach que los filósofos no han hecho sino interpretar el mundo de diversas maneras; pero de lo que se trata es de transformarlo.

- Kant: La filosofía de la historia en Kant y Hegel se caracteriza por la astucia de la razón. Por ejemplo, en Kant, es necesaria la guerra para encontrar el camino de la paz, o es necesaria la insociable sociabilidad para que sea posible el progreso. Del mismo modo, en Marx es necesaria la explotación capitalista, el exterminio de pueblos y culturas enteras como ocurrió en la India, para que pueda surgir en el futuro el comunismo.

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Una de las formulaciones del imperativo categórico en Kant habla de tratar siempre a la humanidad como un fin y no como un medio. Para Marx el gran defecto social y moral de las sociedades de explotación es que no tratan a las personas como fines sino como medios, en ellas el trabajador es un mero instrumento para producir cosas, y no propiamente una persona. El trabajador se convierte en mercancía que se vende al mejor postor.

- Hegel: Según Hegel el Espíritu es el responsable del desarrollo de la historia. En cada época, la política, la moral, la moda en el vestir, los estilos pictóricos reflejan el nivel de autoconciencia alcanzado por los seres humanos gracias al Espíritu. Pero, tras servir al Espíritu, la cultura de una época queda anticuada y surge otra nueva cultura capaz de aumentar el nivel de autoconciencia del Espíritu. Del mismo modo, Marx afirma que las relaciones de producción y la superestructura, generadas por las fuerzas productivas, se transforman por el avance de las estas. Según Hegel, las relaciones jurídicas (el Derecho) y las formas del Estado depende de la evolución general del Espíritu: son etapas dentro del desenvolvimiento del Espíritu objetivo. Sin embargo, para Marx, la evolución del Derecho y el Estado depende de las condiciones materiales de vida a las que Hegel llamó “sociedad civil” y cuya esencia (anatomía) hay que buscarla en la Economía Política La dialéctica, en el pensamiento de Hegel, es el modo en que el Infinito se desenvuelve en la Historia. La dialéctica es un proceso en tres momentos de los cuales los dos primeros son contrarios (tesis y antítesis) y el tercero es una reconciliación armoniosa de ambos (síntesis). El antecedente más claro de esta concepción dialéctica de la realidad es Heráclito. Marx afirmará también que la realidad procede dialécticamente pero el sujeto de la dialéctica no es el Espíritu sino la humanidad. Marx toma el concepto de dialéctica de Hegel pero elimina toda la interpretación religiosa o teológica. La alienación en Hegel corresponde al segundo momento de la dialéctica. Es el procedimiento por el cual la Idea (tesis) se hace otra cosa radicalmente de sí misma, Naturaleza (antítesis). La razón por la que la Idea se aliena en que sólo de ese modo puede llegar al autoconocimiento. Marx retomará el término alienación liberándolo de connotaciones teológicas: el sujeto de la alienación será la clase oprimida que ha perdido su ser en el modo de producción capitalista. Puede decirse que la alienación tiene un sentido positivo para Hegel y peyorativo para Marx. En Marx la alienación se refiere a la explotación del hombre por el hombre, se refiere al momento en que la clase oprimida trabaja para producir mercancías que no le pertenecen a ella sino a la clase dominante. La causa de la alienación en Marx es el derecho de propiedad de la clase dominante sobre los medios de producción y la fuerza de trabajo. En Hegel la etapa del Espíritu subjetivo contiene el proceso por el que se alcanza la autoconciencia individual, la realización de la libertad individual. El hombre alcanza la autoconciencia, la libertad, cuando se impone a la naturaleza mediante el trabajo, pero en un primer momento la autoconciencia requiere el reconocimiento de otra autoconciencia: sólo gracias al otro puedo llegar a ser yo. Se entabla entonces una lucha a muerte por el prestigio y el reconocimiento. El que teme morir, cede y se convierte en esclavo; el otro es reconocido como señor y trabaja para él. Esta es la conocida dialéctica del amo y el esclavo. La relación entre ambos implicará que se vuelvan las tornas. Ser el amo es una trampa mortal: el reconocimiento del esclavo no tiene valor alguno, puesto que no es un hombre libre; además, el esclavo se interpone entre el amo y el mundo, de tal modo que el amo – que no trabaja – pierde todo contacto con la realidad. En cambio el esclavo conseguirá su libertad por medio del trabajo. Así, Hegel es el primero que afirma el valor del trabajo para la constitución de la autoconciencia, tema en el que coincide con Marx. El hombre es realmente un ser productivo, y el trabajo no es otra cosa que la transformación de la realidad para la satisfacción de sus necesidades, pero transformando la realidad se transforma a sí mismo. La felicidad, la perfección humana, su propio bien, no le viene a éste propiamente de la pasividad sino de la acción, de la ocupación con las cosas (por tanto del trabajo, incluido el intelectual).

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- Feuerbach: El materialismo de Feuerbach es la inversión del idealismo hegeliano. Mientras que Hegel consideraba que lo real tiene su origen en el Espíritu o la Idea, Feuerbach afirmará que lo divino, las ideas, son un mero reflejo de la realidad material. Por ello, si para Hegel el punto de partida para comprender la historia de las ideas es el Espíritu, para Feuerbach el punto de partida ha de ser el hombre, el hombre que vive en el mundo real, material. Marx es también materialista y se remonta a Demócrito y Epicuro. La crítica de Marx al materialismo de Feuerbach consiste en que el hombre no es un ser pasivo ante la realidad sino capaz de transformarla. El materialismo de Marx deriva en ateísmo, característica que tiene en común con Nietzsche. La tesis de Feuerbach relativa a la alienación religiosa es similar a la de Jenófanes. Según Feuerbach el secreto de la teología es la antropología. Es decir: el ser divino no es sino el resultado del acto de proyectar al infinito la esencia del hombre. Dios no es sino el conjunto de los atributos humanos pero convertidos en infinitos. El resultado es que la religión aliena al hombre ya que el hombre religioso renuncia a su esencia y la contempla a Dios ya no como su propia esencia sino como una esencia “extraña”, infinita y divina. Por ello, la superación del cristianismo consistirá en que el hombre recupere su propia esencia. No hay más dios para el hombre que el hombre mismo. Y, algo importante, para Feuerbach, el hombre es un animal comunitario de ahí que su esencia consista en la unidad del hombre con el hombre. Esto es un reinterpretación heterodoxa y humanista del axioma: “Dios es amor”. Marx admite la crítica de Feuerbach a la religión pero cree que la superación de la alienación religiosa no pasa sólo por una mera crítica intelectual que Feuerbach hace sino que debe ser precedida por una transformación radical de las condiciones materiales en que viven los hombres.

- Ideología (Adam Smith, John Locke y el darwinismo social): Marx entiende la ideología de un modo tan amplio que acaba identificando ideología con cultura (el derecho, la política, la religión, el arte, la filosofía, y hasta la misma ciencia). Las ideologías describen al hombre y su situación en el mundo y la sociedad de un modo deformado y falso. Esa deformación es utilizada por la clase dominante para mantenerse en su situación de dominio. Ejemplos claros ejemplos de ideología son: a) la teoría económica de Adam Smith según la cual el progreso económico depende de la no intervención del Estado (la mano invisible) y la competitividad totalmente libre de los empresarios, b) la teoría de Locke según la cual el derecho a la propiedad está incluido en el estado de naturaleza, c) El darwinismo social de Spencer según el cual la situación natural del hombre es la lucha a muerte por la supervivencia donde debe quedar arriba el más fuerte.

- Proudhon: (Socialistas utópicos o teóricos) No es posible que surja un cambio social si antes no han madurado las fuerzas productivas materiales. Esta es la crítica al socialismo utópico de Proudhon. No vale con imaginar utopías o mundos felices porque el cambio social depende de leyes científicas ajenas a las voluntades individuales. El capitalismo es un momento necesario para el tránsito al socialismo puesto que sólo el capitalismo puede llevarnos hasta ese desarrollo de las fuerzas productivas que hace posible el socialismo.

- Bakunin y el anarquismo: La diferencia fundamental entre el anarquismo de Bakunin y el marxismo es el rechazo de Bakunin a cualquier tipo de gobierno o autoridad, incluida la dictadura del proletariado propuesta por Marx. Para Bakunin la sociedad debería organizarse en pequeñas federaciones de productores y consumidores donde cada cual recibiría un salario según su trabajo. En el V Congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) se produjo la expulsión de los anarquistas por sus diferencias con el marxismo.

- Freud y Nietzsche (filosofías de la sospecha): Se suele incluir al materialismo histórico en lo que se ha llamado “las filosofías de la sospecha“: según las “filosofías de la sospecha” para comprender la conducta o los pensamientos de un individuo o una sociedad hay que atender no a la explicación que ese individuo o sociedad tienen de sí mismos. Hay que buscar las razones 19

en un nivel más profundo que para Freud era de naturaleza sexual, para Marx de naturaleza económica y para Nietzsche de tipo biológico. Así, según Freud explica en el caso Dora una tos persistente se puede deber no a causas físicas sino a la necesidad de la niña de llamar la atención del padre, según Marx los motivos de la guerra de Irak no habrían sido expandir la libertad y la democracia sino el control de las reservas de petróleo y según Nietzsche la moral cristiana no es la consumación de los más altos valores de la humanidad sino, al contrario, el producto de la humanidad más débil.

- Nietzsche: La crítica a la religión cristiana. Tanto en Nietzsche como en Marx la religión aparece como un consuelo para débiles, como una distracción respecto a los verdaderos problemas del aquí y ahora. La crítica a la moral cristiana es común a Marx y Nietzsche. Para Marx la moral cristiana es un instrumento de opresión de la clase dominante sobre la clase oprimida y para Nietzsche, al contrario, el instrumento de los débiles para someter a los fuertes. Para Nietzsche existe una desigualdad natural entre los hombres que convierte a unos en señores y a otros en esclavos. Marx diría que esta división entre moral de esclavos y de señores no es más que una forma de ideología para justificar el dominio de las clases superiores.

- Surrealismo: El surrealismo es el movimiento artístico y literario surgido en París en los años 20. Perseguía tanto la liberación del inconsciente (Freud) como la destrucción de la sociedad burguesa (Marx). Su líder, André Breton, se afiliaría al Partido Comunista en 1925. En 1936 expulsó a Dalí del movimiento surrealista por sus tendencias fascistas.

- Escuela de Frankfurt: Tuvo su origen en el Instituto de Investigación Social creado en 1923 con el objetivo de realizar una crítica de la sociedad contemporánea. En ella influyeron Hegel, Marx y también Freud. Sus principales representantes fueron Max Horkheimer, Theodor Adorno y su obra más conocida la Dialéctica de la Ilustración. Aunque no se habían cumplido las previsiones de Marx (la destrucción del capitalismo y la revolución del proletariado) seguían vigentes sus críticas a la alienación en las sociedades tanto capitalistas como comunistas. Era evidente que en la Unión Soviética lo que había empezado como una revolución proletaria se había transformado en un estado totalitario. Sin embargo, tampoco el capitalismo consiguió una sociedad libre de alienación. En las sociedades democráticas la alienación ha tomado nuevas formas: los seres humanos se han confiado totalmente a la razón instrumental (tecnológica y burocrática) y han dejado de lado la razón práctica (la capacidad para marcarse fines), los medios de comunicación de masas han transformado la democracia en un ejercicio de manipulación de mentes y voluntades… Adorno propuso un nuevo método: la dialéctica negativa. Según esta pensar que es posible la síntesis o conciliación final de contrarios sólo lleva a ideologías totalitarias. La dialéctica se transforma en una herramienta fundamentalmente crítica y no legitimadora de un supuesto fin de la historia.

- Internacional Situacionista: La Internacional Situacionista fue un movimiento artístico, filosófico y político que perseguía la transformación de la sociedad capitalista. Se fundó en 1957 y se autodisolvió en 1972. Inspiró en gran medida la rebelión social de mayo del 68. Sus ideas aparecen recogidas principalmente en la obra de dos autores, Guy Debord y Raoul Vaneigem. El situacionismo no sólo es un análisis teórico de las sociedades capitalistas sino también un movimiento eminentemente práctico y político que busca terminar con la injusticia y la alienación. La sociedad capitalista es definida como organización de espectáculos, es decir, una sociedad en la que los sujetos ni experimentan la vida real ni tienen posibilidad de participar en la construcción del mundo en el que 20

viven. Este diagnóstico era válido hace cincuenta años y lo sigue siendo actualmente: no vivimos en el mundo real sino en el imaginario que construyen los medios de comunicación de masas, especialmente la televisión, y mucho más que ciudadanos nos define el papel alienado del consumidor. Pero mientras que en 1968 todavía era posible el optimismo respecto a la transformación de la sociedad, hoy día el pesimismo posmoderno es la moda. Los situacionistas creían verdaderamente que el progreso tecnológico había llegado a un límite que hacía posible abolir el trabajo e instaurar un ocio no mercantilizado, liberar la imaginación y la creatividad… Los orígenes del pensamiento de la Internacional Situacionista hay que situarlos en el marxismo y en las corrientes artísticas de vanguardia, dadaísmo y surrealismo. Al igual que Marx el situacionismo busca la abolición de la sociedad de clases y la alienación generalizada que conlleva. Sin embargo, los situacionistas desconfiaban del marxismo ortodoxo pues consideraban que no se puede “seguir combatiendo la alienación por medio de formas de lucha alienadas.”. Es decir, el sacrificio del deseo, la imaginación y la creatividad en favor la disciplina de partido no podía ser el camino para liberar a los individuos de la alienación capitalista. El situacionismo sustituye esta disciplina por la unión de arte y vida que buscaban dadaísmo y surrealismo. Debord, por ejemplo, proponía la subversión mediante la dérive. Esta consistía en la recreación lúdica de los espacios urbanos más allá de la función para la que fueron diseñados. Breton había sugerido reemplazar las torres de Notre-Dame por “unas enormes vinagreras de cristal, con una de las botellas llena de sangre, y la otra, de esperma”. Los situacionistas, por su parte, ofrecieron cuatro soluciones a la existencia de iglesias: Debord quería destruirlas, Wolman vaciarlas de sentido religioso, Fillon reservarlas como lugares para experimentar terror y Bernstein proponía dejar que se convirtieran en ruinas. Vaneigem también se distanciaba del marxismo al declarar: “Los que hablan sobre revolución y lucha de clases sin referirse explícitamente a la vida cotidiana, sin entender lo que el amor tiene de subversivo y lo que el rechazo de las restricciones tiene de positivo, tienen un cadáver en la boca”. Para Vaneigem las bazas de la revolución habrán de ser el juego, el amor y la creatividad. Prohibido trabajar: el único trabajo que perfecciona al hombre es el que se confunde con la actividad lúdica.

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Ideas para exponer tu posición personal sobre el pensamiento de Marx

1. La sociedad capitalista lleva en su interior su propia negación. El capitalismo es el paso previo a una sociedad sin clases. Argumentos a favor: la sociedad burguesa capitalista ha hecho posible un desarrollo tecnológico tal que los conceptos de propiedad y valor pierden todo sentido. Por ejemplo: la destrucción de los excedentes, la obsolescencia planeada o la distribución libre de archivos en Internet. Argumentos en contra: A lo largo del s. XX se ha podido comprobar cómo el capitalismo siempre ha superado sus crisis mediante pequeñas reformas, reforzando las instituciones que supervisan los mercados, fomentando la inversión pública o, en este momento, controlando Internet mediante leyes como la ley Sinde, Hadopi 2. La causa de las crisis financiera actual se debe a la ineficacia de la “mano invisible” de Adam Smith. Argumentos a favor: Fue la falta de supervisión por parte de las instituciones financieras encargadas de ello (FMI, Banco Central Europeo, Agencias de Calificación…) lo que produjo la crisis. Así puede verse en el documental de Michael Moore Capitalism: A love story (2009) o en la conferencia de David Harvey, Crisis del capitalismo. Argumentos en contra: Es el excesivo intervencionismo de los Estados en la economía lo que provoca su mal funcionamiento. Si el Estado no controlara ni la Sanidad, ni la Educación estas serían más baratas y eficaces.

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3. El capitalismo es un sistema intrínsecamente injusto que debe ser superado. Argumentos a favor: It’s a free world de Ken Loach sobre el problema de la inmigración en las economías de libre mercado. Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América latina o Patas arriba: la escuela del mundo al revés. Argumentos en contra: El capitalismo ha traído las mayores cotas de libertad y progreso económico conocidas en la historia de la humanidad. 4. El capitalismo no resuelve sus contradicciones internas sino que las desplaza geográficamente (David Harvey). Argumentos a favor: Los progresos de la revolución industrial en Inglaterra a finales del s. XIX y principios del s. XX se fundamentaron en la semiesclavitud del proletariado. Jack London escribió El pueblo del abismo, un reportaje periodístico que refleja dicha situación. Hoy día este problema se ha solucionado en Europa pero se ha desplazado a China y el sure77ste asiático. Otro ejemplo es el de la burbuja inmobiliaria en EE.UU. que luego se extendió a la Unión Europea y golpeó con más fuerza a los P.I.G.S. Argumentos en contra: El progreso económico alcanzará a todas las capas sociales. Del mismo modo que en Europa el proletariado fue capaz de cambiar la sociedad y las leyes para convertirse en clase media así también ocurrirá en China.

Forges, 13-9-2004, el pais.com 5. Todas las sociedades precapitalistas sin clases deben desaparecer porque el capitalismo es un momento necesario en el tránsito al comunismo. Argumentos a favor: Según Marx la incorporación de la India a la dinámica capitalista fue muy traumática pues supuso la destrucción de un orden social milenario, pero totalmente necesaria para el progreso hacia una sociedad comunista. Argumentos en contra: No hay garantías de que una vez realizado el tránsito hacia el capitalismo este vaya a transformarse en un sistema mejor, sin clases ni propiedad privada. Además la pérdida de la diversidad cultural de la humanidad es algo irrecuperable.

6. A través del trabajo el ser humano no sólo sobrevive sino que se autorrealiza. Argumentos a favor: El trabajo debe ser una actividad en la que el hombre se autorrealiza, tal como el artista no puede vivir sin producir sin obra. El progreso tecnológico permitirá con el tiempo que sean las máquinas las que realicen las tareas más rutinarias. Así se refleja en el documental Zeitgeist Addendum (2008). Argumentos en contra: Los trabajos “vocacionales” en los que el individuo se autorrealiza son la excepción y no la regla. Según el surrealismo el respeto burgués por el trabajo era algo diabólico (pura ideología) que debía ser eliminado. Véase Tristana de Luis Buñuel. También puedes ver la película Tiempos Modernos de Charles Chaplin y disertar sobre la alienación económica 7. El crecimiento económico es un imperativo para que se produzca el cambio del capitalismo al comunismo. Argumentos a favor: La obsesión por el crecimiento económico se da tanto en las sociedades comunistas como capitalistas. Sin grandes excedentes no desaparecerá la sociedad de clases. Argumentos en 23

contra: El imperativo del crecimiento económico está poniendo en riesgo la salud del planeta. Puedes verlo en este documental sobre la obsolescencia planeada.

8. La dictadura del proletariado es el paso previo y necesario a una sociedad comunista. Argumentos a favor: Si el proletariado no toma posesión de los medios de producción la revolución fracasará. Argumentos en contra: Puede comprobarse en los procesos revolucionarios de Cuba o Venezuela que la dictadura inicial permanece y no deja paso a un orden social más justo. Puede incluso llegar a convertirse en un régimen totalitario como ocurrió en la Unión Soviética de Stalin.

9. Los gustos estéticos o las costumbres religiosas tienen sus raíces en cuestiones económicas. Argumentos a favor: El sociólogo francés Bourdieu demuestra que los gustos culturales y la futura posición social dependen directamente de la clase social en la que se ha nacido. Otro ejemplo son los análisis del antropólogo Marvin Harris en obras como Vacas, cerdos, guerras y brujas, según la cual las creencias religiosas tienen su raíces en las condiciones materiales de la sociedad. Argumentos en contra: En la historia de la humanidad a veces son las Ideas o las Religiones las que cambian la Historia. Por ejemplo, según Max Weber el protestantismo favoreció la aparición del capitalismo al establecer que aquellos que tuviesen éxito económico estaban tocados por la gracia de Dios.

El Roto, 22-11-2007, elpais.com 10. La religión es el opio del pueblo. Argumentos a favor: La moral cristiana enseña al proletariado a buscar la felicidad en el más allá y no rebelarse contra el orden establecido. Argumentos en contra: El hombre tiene una 24

dimensión sagrada a la que no puede renunciar. Los valores cristianos han sido importantes para el progreso moral de la humanidad.

11. Las guerras de Afganistán e Irak tienen como objetivo controlar las reservas estratégicas de petróleo. Argumentos a favor: Una lectura marxista de las últimas guerras en Oriente Medio muestra que el único interés del despliegue militar en la zona es el control de las reservas petrolíferas. Argumentos en contra: Estados Unidos está extendiendo la libertad y la democracia a todo el planeta además de protegernos del terrorismo islámico.

12. La historia de la humanidad progresa inevitablemente hacia una sociedad perfecta, justa y sin clases. Argumentos a favor: Según Kant es la Naturaleza la que garantiza el progreso de la humanidad. A imitación del progreso en las ciencias naturales y la tecnología así habrá de ocurrir también en la historia, la moral y la política. Argumentos en contra: Los desastres ecológicos que ha causado directa o indirectamente el progreso científico han puesto en cuestión la idea de progreso a todos los niveles.

13. La propiedad privada y el dinero son enemigos de una sociedad justa. Argumentos a favor: Como ya decía Platón la propiedad privada hace que los individuos se preocupen de lo suyo y no de lo común. Todas las utopías posteriores han renegado de la propiedad privada: Campanella, Moro… Argumentos en contra: Suprimir la propiedad privada tiene como consecuencia un estancamiento de la economía porque los individuos pierden la motivación del egoísmo.

14. Las crisis económicas son señales del cambio del capitalismo hacia un nuevo orden social. Argumentos a favor: El desarrollo tecnológico terminará por hacer obsoleto el orden social y político propio del capitalismo. Argumentos en contra: Naomi Klein muestra en La doctrina del shock que las crisis son los momentos que aprovecha el sistema capitalista para hacerse más fuerte. Ejemplos: Chile en los años 70 o la Unión Europea en la actualidad.

Manel Fontdeila, 25-9-2009, publico.es 15. El marxismo es una teoría obsoleta sin ninguna utilidad que debería ser abandonada. Argumentos a favor: La derrota económica de la Unión Soviética que culminó en la caída del muro de Berlín demostró que el comunismo es imposible y en la realidad desemboca en sociedades totalitarias. Por lo tanto debe abandonarse totalmente el marxismo. Argumentos en contra: La filosofía de Marx sigue teniendo una fuerte capacidad crítica para desenmascarar la ideología neoliberal.

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16. ¿Qué pasa si no podemos pagar la hipoteca?

17. ¿Crees que la filosofía de Marx tiene más de historia científica o de praxis revolucionaria? La historia del s. XX ha desmentido las previsiones pseudocientíficas de Marx. La justicia social parece más cuestión de praxis revolucionaria. Sin embargo, esta ha sido domesticada en las sociedades tardo capitalistas a través del consumismo y los medios de comunicación de masas. 18. El odio al comunismo en Estados Unidos. Ausencia de partidos de izquierda en el sistema electoral estadounidense. Ausencia de servicios públicos que se dan por supuestos en el Estado del Bienestar.

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