LEER, COMPRENDER, APRENDER

Leer, comprender y aprender LEER, COMPRENDER, APRENDER El objetivo de este texto es presentar al profesorado las principales claves sobre la competen...
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Leer, comprender y aprender

LEER, COMPRENDER, APRENDER El objetivo de este texto es presentar al profesorado las principales claves sobre la competencia lectora para facilitar una primera aproximación que anime a la lectura de las obras de referencia. La competencia en comunicación lingüística es especialmente relevante para la vida en general y, especialmente, para el aprendizaje. Supone la posibilidad de utilizar el lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, de representación, interpretación y comprensión de la realidad, de construcción

y

comunicación

del

conocimiento,

de

organización

y

autorregulación del pensamiento, de las emociones y de la conducta. En el núcleo de la competencia en comunicación lingüística está la comprensión lectora, entendida como la capacidad de comprender, utilizar y analizar textos escritos para alcanzar los objetivos del lector, desarrollar sus conocimientos y posibilidades y participar en la sociedad. Desde hace unos años la preocupación por el nivel de competencia lectora del alumnado en el sistema educativo se ha manifestado a través de programas internacionales1 para su evaluación; como educadores, estos programas, son una oportunidad para influir en la enseñanza a través de la evaluación potenciando estrategias de desarrollo de una didáctica coherente con los logros que se quiere conseguir: si hay acuerdo sobre lo que se quiere evaluar, se facilita el acuerdo sobre qué y cómo enseñar... Los programas aportan: -Definición de competencia lectora -Contextos-fines de lectura: personal, laboral, educativo, social -Tipología de textos en la sociedad y en el ámbito académico -Procesos para comprender plenamente un texto -Descripción de niveles de competencia lectora Sobre PIRLS y PISA: IEA, Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) INECSE Ministerio de Educación y Ciencia Publicado en español por acuerdo con la IEA., Marcos teóricos y especificaciones de evaluación de PIRLS 2006, Madrid, 2006

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Leer, comprender y aprender

LOS PROGRAMAS INTERNACIONALES DE EVALUACIÓN DE LA COMPRENSIÓN LECTORA ¿QUÉ SON? ¿CUÁLES SON? ¿QUIÉN LOS DISEÑA? ¿QUIÉN PARTICIPA? ¿CUÁLES SON SUS OBJETIVOS?

PIRLS

PISA

Progress in International Reading Literacy Study

Programme for International Student Achievement

Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora

Programa internacional de evaluación de alumnos

Es un proyecto de la Asociación Internacional para la

Es un programa de la OCDE que evalúa las competencias

Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) que mide cada 5

lectora, matemática y científica de los alumnos de 15(*) años en

años desde 2001, las tendencias en el rendimiento en

ciclos de tres años: si inició en 2000, con la lectura; en 2003,

comprensión lectora de los niños y niñas de 4º de educación

matemáticas, en 2006, ciencias. En 2009, se abre un nuevo

primaria (9-10 años), así como la política educativa y las

ciclo.

prácticas relacionadas con esta destreza. PISA se diseña para proporcionar información comparativa del PIRLS se diseña para proporcionar información comparativa

rendimiento del alumnado y medir el grado en que los jóvenes

sobre la competencia lectora de los alumnos en 4º curso,

de 15 años que se acercan al final de su escolaridad

valorando los factores familiares y escolares que facilitan la

obligatoria se encuentran preparados para enfrentarse a los

adquisición de dicha competencia por parte de los niños.

retos de la vida adulta conforme realizan la transición del mundo escolar al laboral.

(

(*) En España, el 62% de estos estudiantes cursaban 4º de ESO en el momento de la evaluación; en 3º se encontraba el 31%, y en 2º el 7%.

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Leer, comprender y aprender

¿Está fracasando la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura? Una primera cuestión que convendría tener en cuenta es que estamos ante un reto educativo y cultural que carece de precedentes. Esto es, nunca antes se había planteado como «ahora» lo estamos haciendo la posibilidad de enseñar a toda la población una habilidad tan compleja como lo es el uso de la lengua escrita. Podemos constatar que, si bien todas las culturas consiguen –aparentemente sin grandes esfuerzos– que algunos de sus integrantes logre una competencia total en una actividad (sea, por ejemplo, la escritura en el caso de los escribas del mundo antiguo) o que todos sus miembros evidencien algún grado de maestría en un cierto número de tareas básicas (manejar electrodomésticos, alcanzar algún grado de alfabetización), resulta, por el contrario, excepcional que una sociedad proponga a todos alcanzar una competencia plena en un dominio. Este es, precisamente, el caso de la lengua escrita en nuestros días, cuando se asume que el alumnado ha de ser capaz de adquirir nuevos conocimientos leyendo textos o de reconstruir sus pensamientos creando otros; unos logros que hasta hace apenas unas décadas eran alcanzados únicamente por una minoría (cada vez más amplia, eso sí) de la población. Llegados a nuestros días, lo excepcional es que alguien no haya logrado reunir las dos competencias. Un lector experto debe componer un puzzle de competencias, algunas de alto nivel (identificar la intención del autor de un texto, reconocer la estructura retórica de un texto, detectar que algo no se comprende) y otras de bajo nivel (reconocer las palabras) que lleva mucho tiempo completar. Gracias a ese conjunto de operaciones podemos reconocer las palabras escritas y acceder a lo que significan, y cuando esas operaciones se automatizan, podemos entonces pensar en lo que leemos sin necesidad de pensar para leer. ¿Somos conscientes de que nunca antes nos habíamos propuesto que toda la población se involucrara en un exigente aprendizaje acumulativo que dura como mínimo diez años? Dicho en otros términos, quizás hayamos minusvalorado la magnitud de la tarea de universalizar competencias; y si así fuera, correríamos el riesgo de no entender cabalmente la tarea a la que nos enfrentamos. E. Sánchez, Adaptado ¿Por qué enseñar estrategias de comprensión? http://www.plec.es/index.php?PHPSESSID=f4370f1285a093e2969ab5cef596501e

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Leer, comprender y aprender

Leer es comprender, usar y reflexionar a partir de textos escritos con el fin de alcanzar metas propias, desarrollar el conocimiento y el potencial personal, y participar en la sociedad2. Leer es más que descifrar las grafías y conocer el significado de las palabras de un texto: es comprender las ideas que expone y lo que el autor quiere decir, relacionarlo con lo que el lector sabe, reconstruirlo con estos saberes en la propia mente, sacar conclusiones y usarlas para lo que la persona quiera hacer con el texto: aprender lo expuesto, estudiarlo, disfrutar, trabajar,

contestar

preguntas,

elaborar

una

reflexión,

seguir

las

instrucciones que presenta...

o

Se lee con fines privados, para satisfacer intereses propios, de orden práctico o intelectual, para entablar o conservar relaciones personales: cartas, textos de ficción, biográficos o informativos…

o

Se lee con fines públicos, para tomar parte en actividades sociales: impresos oficiales o de textos informativos sobre acontecimientos públicos.

o

Se lee con fines profesionales para hacer, para desempeñar una tarea:

documentos,

correos

electrónicos,

instrucciones,

partes,

relaciones de datos, notas de trabajo... o

Se lee con fines educativos, para adquirir conocimientos: lecciones, exposiciones, documentos, ensayos, preguntas, ejercicios...

No se aprender a leer en un momento dado de la vida y ese aprendizaje se aplica, sin más, a distintos ámbitos3, sino que el aprendizaje de la lectura es un proceso continuo y permanente, a lo largo de la vida, que evoluciona según los objetivos, intereses, necesidades, tipos de texto... se aprende a leer y se lee para aprender.

2 OCDE, La lectura en pisa 2000, 2003 y 2006. Marco y pruebas de la evaluación, MEPSYD, Madrid, 2008 3 Solé, I., Leer para escribir, Aula de innovación Educativa nº 175, Graó, Barcelona, 2008

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Leer, comprender y aprender

El objetivo de la lectura marca el tipo de lectura: no se lee igual cuando se hace por placer o para hacer un examen, para informarse o para contestar un ejercicio, para buscar un dato, hacer una reserva, solicitar un documento... También se lee distinto los textos según su género, forma y estructura, que son aspectos que aportan información sobre el contenido y los objetivos del texto: no tiene la misma estructura un poema que una noticia, una lección que unas instrucciones de un vídeo, una gráfica de barras que una novela o una nota en la nevera de casa... Los textos se pueden clasificar en dos grandes tipos: o

Continuos: oraciones que se organizan en párrafos insertos en otras estructuras mayores, como apartados, capítulos, libros... son textos continuos

la

narración,

exposición,

descripción,

argumentación,

instrucción, documento o registro, hipertexto… o

Discontinuos:

cuadros

y

gráficos,

tablas,

diagramas,

mapas,

formularios, hojas informativas, convocatorias, anuncios, vales o bonos, certificados… Para comprender plenamente un texto, ya sea continuo o discontinuo, se desarrollan cinco procesos: o

comprensión general o global;

o

obtención de información;

o

elaboración de una interpretación;

o

reflexión y valoración del contenido de un texto;

o

reflexión y valoración de la forma o estructura de un texto.

Los procedimientos que se ponen en juego tienen que ver con: reconocer las palabras y construir frases, conectar las ideas básicas, obtener una representación del significado global, identificar la estructura textual y construir un modelo mental, es decir, reproducir el texto en la propia mente relacionándolo con los conocimientos propios.

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Leer, comprender y aprender

Estos procesos se pueden abordar con distinto nivel de dificultad en las estrategias, tareas y actividades: desde las más básicas -localizar una información, identificar una idea, comparar…- a las más complejas combinar datos de distintos textos, interpretar significados…-. Contar con una descripción de los niveles de dificultad permite saber qué se puede pedir en cada uno de los niveles y saber si los textos y las tareas son adecuados al fin que se quiere conseguir:

o

En muchas ocasiones, cuando se dan dificultades en la comprensión de un texto4, la causa no está en la persona o en el texto por separado, si no en la inadecuación entre el texto y el lector5

o

También en lo que se pide hacer con el texto, ya que se sabe que hay una serie de tareas6 que favorecen más que otras la comprensión lectora y la lectura para el aprendizaje: o

Son tareas menos complejas: subrayar, responder preguntas simples, leer y procesar un solo texto o fragmento, reconocer ideas principales, niveles simples de composición escrita o reproducir el conocimiento presentado en un texto...;

o

Son tareas complejas, reconocidas como favorables para fomentar un aprendizaje sólido: elaborar mapas conceptuales, sintetizar dos o más textos, comentar textos, elaborar ensayos...

Se lee en todos los campos de conocimiento y en todas las áreas y, si bien se puede considerar que las estrategias de lectura -y escritura- son distintas en cada una de ellas, los métodos son comunes: no es lo mismo leer (ni escribir) lengua que matemáticas, química que filosofía, y cabe suponer que los lectores necesitan en cada caso estrategias específicas que puedan ajustarse a los diversos textos, a su forma y a su contenido. 4

Sánchez Miguel, E: Comprensión y redacción de textos. Dificultades y ayudas. Edebé, Barcelona,1998 Vidal-Abarca, E., Martínez, G., ¿Por qué los textos son difíciles de comprender? Las inferencias son la respuesta, Comprensión lectora. El uso de la lengua como procedimiento, Graó, Barcelona, 2001 6 Lectura, escritura y adquisición de conocimientos en Educación Secundaria y Educación Universitaria, Solé, I., Mateos, M. y [et alt] Pp. 329-347. Infancia y Aprendizaje, 28, 3. 2005 5

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Leer, comprender y aprender

La lectura es una meta de aprendizaje pero, sobre todo, es una herramienta de aprendizaje: aprender una materia es aprender su vocabulario, las formas adecuadas de expresarse y el código específico para interpretar sus discursos orales y escritos7. El profesorado tiene un papel fundamental como modelo8, para transmitir cómo se afronta un texto en su área poniendo de manifiesto, en clase, de forma explícita, su estrategia de lectura: practicándola y transfiriendo progresivamente el control de la misma al alumno, presentando cómo se interroga sobre el contenido de un texto de su área, cómo revisa, ajusta y reajusta las ideas conforme avanza en la lectura, cómo usa su experiencia y saberes, cómo resuelve los problemas –usando el diccionario, lanzando hipótesis y comprobándolas, poniéndose ejemplos, haciendo deducciones, identificando, consecuencias, generando inferencias, comentándolo con otros colegas...-. En muchas ocasiones, los textos de las áreas científico-matemáticas incluyen elementos matemáticos – logogramas (%, &, /, >,