"Hablemos de la debilidad"

SERIE: EL CAMINO DE LA DEBILIDAD "Hablemos de la debilidad" 2 Corintios 12:1-13 Introducción. ¿Cuántas de ustedes mamás les han dicho a sus hijos al...
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SERIE: EL CAMINO DE LA DEBILIDAD

"Hablemos de la debilidad" 2 Corintios 12:1-13

Introducción. ¿Cuántas de ustedes mamás les han dicho a sus hijos alguna vez: "Termina de comer toda tu comida si quieres crecer sano y fuerte"? Si miramos la publicidad de los alimentos, las vitaminas, incluso los remedios y medicamentos, todos tienen un propósito: fortalecernos, hacernos más sanos, mas fuertes, evitar nuestro deterioro. Tenemos gimnasios, centros de reposo y descanso, spas, masajes, centros médicos, nutricionistas, etc., etc. ¡Todos queremos permanecer fuertes y sanos! Queremos que nuestros hijos crezcan fuertes. ¿Qué quiere decir “ser débil"? ¿Qué entendemos cuando hablamos de fortaleza, o fuerza? Si escuchamos atentamente, nos vamos a dar cuenta que siempre que hablamos de "fuerza" pensamos en tres niveles, tres formas de fortaleza: fuerza moral, fuerza física y fuerza en las relaciones. La gente fuerte puede levantar objetos pesados, puede ganar medallas y trofeos, puede vencer en competencias y realizar proezas que otros no pueden. La gente fuerte puede, también, resistir presión, pararse firmemente por una causa noble o una idea original. Una persona con fuerza moral puede ser un ejemplo para muchos y convertirse en un gran líder e incluso llegar a dominar y dirigir masas de otras personas. Los que tienen fuertes habilidades relacionales pueden establecer redes de contactos e influencia que le pueden catapultar a la fama, la riqueza o a grandes puestos de liderazgo. Las mamás quieren que sus niños coman su comida para que crezcan fuertes ¡Amamos la fuerza, admiramos al fuerte! Queremos ser fuertes. Y desde un punto de vista, parece que la Biblia también busca que los hijos de Dios sean fuertes, mira conmigo los siguientes pasajes: Dios a Josué 1:6-7 "Esfuérzate y sé valiente, porque tú serás quien reparta a este pueblo, como herencia,

la tierra que juré a sus padres que les daría. Pero tienes que esforzarte y ser muy valiente. Pon mucho cuidado y actúa de acuerdo con las leyes que te dio mi siervo Moisés. Nunca te apartes de ellas, ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todo lo que emprendas." Josué 1:9 "Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas." Pablo a los cristianos de Éfeso, en Efesios 6:10 "Por lo demás, hermanos míos, manténganse firmes en el Señor y en el poder de su fuerza." Pablo a su amado hijo espiritual Timoteo, en 2 Timoteo 2:1 "Tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que tenemos en Cristo Jesús." Entonces vemos que es apropiado tener la meta de ser espiritualmente fuertes y no conformarnos con nuestra debilidad. Pero ¿Por qué la Biblia tiene este tipo de exhortaciones? ¿Por qué fue necesario que Dios le diga a Josué que sea fuerte y valiente y Pablo a la iglesia y a Timoteo algo similar? ¡Para animarles a confiar en Dios! Para alejar cualquier duda de la presencia de Dios y su ayuda en las tremendas tareas que tenían adelante ¡A estos hombres se les asignaron enormes tareas y responsabilidades! Algunas cosas que ninguno de nosotros jamás enfrentaremos: Josué sería el sucesor de Moisés y debía llevar a todos los miles de israelitas a una tierra desconocida para ellos y expulsar a enemigos que les superaban de lejos en número y en poder, Timoteo tenía que asumir el trabajo de plantador de iglesias porque su amado padre espiritual ya no vería más la luz de la libertad, esa era su carta de despedida ¡Timoteo no volvería a ver más a Pablo! Y quedaba con una enorme tarea ¡Ellos se sintieron débiles! Por eso esas palabras de parte de Dios. Y la verdad es que en relación con la tarea que les tocaba realizar ¡Ellos sí eran débiles! Si Dios no les daba sobrenaturalmente su fortaleza ellos nunca hubieran sido capaces de realizar sus enormes deberes.

1. ¿Qué es la debilidad? Entonces nos debemos preguntar ¿Qué es la debilidad? La primera imagen que acude a nuestras mentes, la primera definición del diccionario es una idea de insuficiencia, falta o

carencia. Por ejemplo: hablamos de debilidad...

Debilidad Física. Para referirnos a la falta de vigor, falta de energía, incapacidad de realizar algunas tareas, una salud pobre o la incapacidad de realizar trabajos que demandan fuerza bruta.

Debilidad Intelectual. Para indicar alguna incapacidad para algunas formas de trabajo intelectual, como la dislexia, la incapacidad de memorizar algo, el bajo coeficiente intelectual, mi incapacidad casi total en ramas como la matemática y la quḿica (yo era el peor alumno de la clase de química).

Debilidad Personal. Cuando describimos que a una persona le falta "carácter", que le falta resolución, firmeza, capacidad de decisión, liderazgo y capacidad de mando. También hablamos de una persona débil cuando no tiene los recursos necesarios y está privado de comodidades o beneficios que otros disfrutan.

Debilidad relacional o de las relaciones. Cuando las personas fracasan y defraudan a otros, faltando a su palabra, no siendo leales. También cuando vemos que los que deberían estar liderando y guiando a otros fracasan en sus roles. Así hablamos de padres débiles, amistades débiles, pastores débiles, gobiernos débiles, etc. Todos los días podemos ver la debilidad en otos y en nosotros mismos ¡Es una verdad de la que no podemos escapar! Y quizá lo peor de nuestra debilidad es lo que genera en los demás, miremos el siguiente video clip:

Ese video expone de manera graciosa y algo sarcástica la otra realidad de la competencia y cómo ven las personas la debilidad. Otra gran verdad que expone ese video es que la debilidad siempre es vista como un fracaso.

La realidad de las cosas: somos débiles La verdad, queridos hermanos, aunque sea dolorosa, es que somos débiles. En muchas áreas y de muchas maneras ¡Sobre todo espiritualmente! Somos débiles e insuficientes y

debemos reconocer esta verdad. ¿Por qué somos débiles? Por un lado, es parte de las consecuencias de nuestro propio pecado. La muerte, la enfermedad, la incapacidad de gobernar el mundo y dirigirlo ¡Todo eso vino como resultado del juicio de Dios a nuestro pecado! Sin embargo, la debilidad puede ser también un poderoso instrumento para nuestra bendición, nuestra debilidad puede ser lo mejor que nos puede pasar en la vida, porque nuestra debilidad nos lleva a depender de otro, nos quita la idea de independencia y nos lleva a buscar la ayuda del único que puede ayudarnos: Jesucristo. Este es el tema que quiero compartir con ustedes este y los siguientes domingos: El camino de la debilidad o el desafío de caminar en nuestra debilidad. Estoy convencido que el camino que Dios quiere que caminemos es el camino de nuestra debilidad, que abracemos nuestra debilidad, que vivamos en continuo reconocimiento de nuestra debilidad. Vamos a meditar qué quizo decir el apóstol Pablo cuando escribió: "...porque cuando soy débil, entonces soy fuerte..." (2 Corintios 12:10). Vamos a meditar en el mensaje de Pablo a los Corintios y descubrir la bendición de caminar el camino de la debilidad.

2. La situación de la iglesia de Corinto. Antes de zambullirnos en las palabras de Pablo, es necesario recordar y analizar cuál era la situación de la iglesia de Corinto ¿Por qué Pablo les escribió esta carta, estas palabras? La iglesia de Corinto era la iglesia más rebelde, desordenada, y con una gran falta de respeto hacia su fundador que cualquiera de las otras iglesias que Pablo había plantado. Las dos cartas a Corinto que tenemos en nuestras Biblias nos muestran que los hermanos de esta iglesia tenían muchas lecciones que aprender, y eran lentos para aprenderlas. Pablo había hecho su mejor esfuerzo para explicar a los Corintios acerca de su autoridad como apóstol ¡No para ganar honor y alabanza de parte de ellos sino para que ellos cambien su forma de vivir de acuerdo a sus enseñanzas! Pero es obvio que ellos no estuvieron totalmente impresionados y no estaban dispuestos a obedecer a Pablo. En la iglesia se veían varios desórdenes y pecados: inmoralidad, peleas y conflictos, confusión, abusos en el culto, abusos de los dones espirituales. Pablo abordó estos problemas en su primera carta (1 Corintios). Luego él esperó a ver si sus palabras y amonestaciones producían algún cambio en los hermanos. Finalmente Pablo no pudo más con la ansiedad de tener noticias de la iglesia de

Corinto y envió a Tito para tener noticias de ellos. Tito trajo buenas y malas noticias. Las buenas noticias, fueron que la iglesia había obedecido a pablo en un asunto puntual de disciplina (2 Corintios 7:5-16). Pero las malas noticias fueron que unos "súper apóstoles" (12:11) habían surgido en Corinto y estaban trabajando duro entre ellos diciéndoles que las enseñanzas de Pablo no eran correctas. Pablo los amaba y se los dijo claramente, pero descubrió que ellos no le amaban. ¿Por qué? Porque la iglesia estaba deslumbrada por esos otros maestros y sus enseñanzas. La iglesia continuamente comparaba a Pablo con estos predicadores más vistosos. Entonces, cuando leemos 2 Corintios debemos tener en mente que Pablo les escribe con dos propósitos: 1º, asegurarles que él les ama y 2º, contrarrestar la influencia de intrusos que buscaban poner a la iglesia en su contra. ¿Cómo estaban desprestigiando esos "súper apóstoles" a Pablo? Su campaña se puede expresar en una sola palabra: Ellos le habían estado llamando "débil" con desprecio. 2 Corintios 10:10 "Hay quienes dicen que mis cartas son duras y fuertes, pero que mi presencia física es débil y que mis palabras no valen nada." ¿Cómo se defiende Pablo de estas acusaciones de aquellos que se burlaban de él llamándole débil? Pablo se declaró culpable de los cargos: "Sí, soy débil" ¡Esa fue su respuesta! Pero también declara que cuando él es débil, entonces es fuerte, y promete que si es necesario mostrará la fuerza que Cristo le ha dado en una tercera visita (12:20 - 13:4).

3. Conclusión: Cuando soy débil, entonces soy fuerte. Todas las críticas que recibió Pablo le llevaron a abrazar su propia debilidad, aquello que fue diseñado para hundirle y destruirle finalmente fue su causa de esperanza. Su debilidad es su fortaleza. Pablo abrazó su debilidad. Es más, cuando este tema llega a su punto más elevado en su carta Pablo revela algo sorprendernte: que para evitar el orgullo, "se me clavó un aguijón en el cuerpo, un mensajero de Satanás, para que me abofetee y no deje que yo me enaltezca" (12:7). ¿Qué era ese aguijon? ¿Problemas de la vista? ¿Enfermedad? ¿Cojera? Evidentemente, era algo físico y doloroso, sino no lo habría llamado un "aguijón en la carne", pero no sabemos más allá de esto, tampoco necesitamos saber exactamente qué era.

El punto es que Pablo declara que en tres ocasiones, y de manera muy solemne él oró pidiendo al Señor, suplicando al Señor al Señor Jesús, que le quite ese dolor. Pero la respuesta fue... leamos nuevamente los versículos 8 y 9: "Tres veces le he rogado al Señor que me lo quite, pero él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí." Así que Pablo se fue sin recibir sanidad tres veces, pero no fue abandonado, sino fortalecido. Ahora él puede dar testimonio: "Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, en los insultos, en las privaciones, en las persecuciones, en mi enfermedad, en mi soledad, y en las calamidades... para que el poder de Cristo repose en mí". Hermanos, este llamado no es un llamado al masoquismo, no se trata de abrazar el dolor y nuestra propia debilidad por gusto ¡Claramente era algo doloroso y difícil para Pablo! Pero se trata de ver que esa debilidad, ese "aguijón" que cada uno de nosotros tiene, en Cristo puede convertirse en bendición ¡Abrecemos nuestra debilidad! No por gusto, sino llenos de esperanza sabiendo que el Señor puede enseñarnos y bendecirnos por medio de nuestra debilidad. Oremos.