El primer vuelo

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El

arca de la memorial

biblioteca

chiapas

Rafael Tovar y de Teresa presidente del conaculta

Manuel Velasco Coello gobernador del estado de chiapas

Juan Carlos Cal y Mayor Franco director general del coneculta-chiapas Susana del Pilar Utrilla González coordinadora operativa técnica

El primer vuelo

Marco Antonio Orozco Zuarth director de publicaciones

CH 861.44 M32 P72 Marín Corzo, Virginia El primer vuelo / Virginia Marín Corzo. — Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México : CONACULTA, CONECULTA, 2015. 62 p.; 21 cm. (Colección Biblioteca Chiapas. Serie El arca de la memoria ; 41)

ISBN 978-607-8426-13-3



1. POESÍA CHIAPANECA — SIGLO XX

Virginia Marín Corzo

© virginia marín corzo D. R. 2015

Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Paseo de la Reforma 175, Col. Cuauhtémoc, 06500, México, D.F. Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, Boulevard Ángel Albino Corzo 2151, Fracc. San Roque, 29040, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. [email protected] ISBN: 978-607-8426-13-3 impreso y hecho en méxico

— 2015 —

Si la poesía no nace espontáneamente como la hoja de un árbol, es mejor que no nazca de ningún modo. John Keats

El primer vuelo

Prólogo

Para Virginia Marín Corzo, la poesía es un modo de reflexión, de pensar, de traducir los sueños en versos, versos impregnados de amor, amor incondicional y desinteresado. Para ella escribir poesía significa nostalgia, tristeza y alegría, reflejando en ella un pensamiento perfecto o un deseo. Escribe para estar cerca de quien ama y por supuesto, de ella misma, esparciendo emociones sin fórmulas sobre lo que pasa a su alrededor, sin más obligación que con ella misma. Gusta de leer, porque con ello viaja en el tiempo sin fronteras. Aborrece el caminar comprometido, pues sabe que la magia de la vida está en el andar libre. Su alma de poeta cree en el amor, en que la vida es corta, y por eso, no gusta de planes ni promesas, si éstas intentan atarla. Puede pasar horas visitando museos y bibliotecas, sustrayendo la esencia del nacimiento de un poema. Alguien dijo que se escribe poesía porque hay quien tiene algo que decir, que compartir a quien desee leer. Por eso, versos como: “Sé tan poco de ti”, “Navego, busco, exploro”, “Si con miradas dijeras”, “Tu amor es mi fortaleza”, “Conoces el amor y apuestas todo” o “Pregúntale a tus labios qué le han dicho los míos”, me dan la grata impresión de que fueron escritos con el corazón. Todo esto, y más, nos comparte Virginia Marín Corzo en su libro El primer vuelo. 9

Virginia Marín Corzo

Si existiera una fórmula perfecta para encontrar el amor eterno, para prender la llama del amor, y que los matemáticos pretenden haberla descubierto a través de sumas y restas, Virginia ya la ha encontrado en sus poemas. Poemas que, si repetimos una y otra vez, ahondan nuestra percepción de la vida, nos compenetran con nuestra más profunda esencia humana y nos ayudan a encontrar la paz interior que sólo la poesía puede dar. Una paz comprometida con el sentimiento, el encuentro entre el sentimiento y la espiritualidad. Con los versos de Virginia en una mano y el corazón en la otra, las palabras fluyen de la memoria hacia el alma. En El primer vuelo manifiesta su gusto por escribir poemas, los cuales indudablemente transmiten sus emociones y se traducen en amor, amistad, zozobra y alegría, todas juntas. Porque ella cree en sus poemas, cree que son el vehículo para navegar a lugares de nómadas. Si pudiera viajar tan lejos como golondrinas sin destino, no diría más palabras porque éstas las habría dejado escritas en poemas. Saúl J. Trejo Gordillo

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El primer vuelo

Golondrinas sin destino

Sé tan poco de ti ¿por qué entonces te extraño? algún misterio de antaño, me obliga a pensar en ti. Me aíslo cual ermitaño pensando que desistí, no deseo causar daño ¿por qué no lo presentí? Las ilusiones viajeras golondrinas sin destino hacia otro nido volaron. Tristes aves lisonjeras que armaron tal desatino sus alas, no desplegaron.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Soneto a Sor Juana

El león

Sé que es atrevimiento y me sonrojo,

Sigilosos pasos

mas tomo la pluma y la echo al vuelo

felino al acecho

cuidando que el poema no quede cojo

perturba el lecho

y Sor Juana disfrute, allá en el cielo.

de apacible leona toma su distancia

Con todo, del nervio, no me despojo

marca territorio

pero, ir ya en esta línea es un consuelo

observa, ruge.

¡qué conste!, no deseo causarle enojo, este humilde homenaje es mi desvelo.

Señales fugaces zarpazo primero

Leer sus obras completas fue agasajo

la ronda con ansia

con respeto me inclino ante su memoria

se abruma en su celo

he entendido algo, con trabajo.

se siente atrapado, no sabe que el cielo

Fue como ir sedienta hacia la noria,

conquistar podría

el Barroco y gongorismo es legajo,

con sólo atreverse,

que nos habla intensamente de su historia.

su leona sería.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Acompañando una soledad

Ansiedad

Amiga soledad tú me acompañas

¿Por qué ansiedad no esperas

me impregnas de silencios

por qué ansiedad te adelantas,

agrandas mis espacios

no ves que con eso espantas,

mis dudas desempañas.

al ser por quien desesperas?

Mi mente en telarañas

La razón de que lo quieras

olvida los desprecios

el corazón no lo aguanta

contigo pago precios

y en el delirio le cantas

mas sé que tú no engañas.

y no sufres sólo esperas.

No ofreces nada a cambio

Mas, si gritarlo pudieras

contigo lloro, río, callo

con un poco de ternura

no existen mascaradas.

la ansiedad que hoy te oprime,

El tiempo que intercambio

se esfumaría si supieras

acompañada y no hallo

que no encontrarás tortura

la luz sin tus miradas.

sólo amor, amor sublime.

De soledad me inundo amiga, ¿me acompañas? ¡Hasta el confín del mundo!

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Virginia Marín Corzo

Pretensión Si con miradas dijeras lo que tu corazón guarda mi vida que ya no tarda te pediría que vinieras. Pero como si no vieras que sigo aguarda y aguarda tú sigues dándole largas como si no lo entendieras. La distancia, tu pretexto yo digo que otro querer lo que no logro entender, que me saques de contexto como dejando entrever que insistes en pretender.

El primer vuelo

Meditando ante el poeta

Al poeta Jaime Sabines

Aquí estoy haciendo como que escribo como el que viaja al estribo sin ruta, “sin ton ni son” buscando algo que decirte con intento de esculpirte a base de palabras fieles que no logran lo que los cinceles pensando en una poesía con artilugios y fantasía ante esta primavera que me trae hasta tu vera a escuchar, vibrar, sentir tu poesía, tu vivir creyendo con fe y amor que no debiste morir.

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Virginia Marín Corzo

El concierto inicia a la seis Primera llamada: “los primeros trinos” Segunda llamada: “los cantos más suaves” Tercera llamada: “concierto de aves”. La fronda y el sol ¡qué alegre mañana! promesa de vida como la manzana de este paraíso de sol y de cantos de veranos tantos.

El primer vuelo

Siendo generosos como la higuera que no pide a cambio más que agua y sol. Pero inquietos somos por naturaleza y en busca de oro y alguna promesa cavamos la tumba de nuestra riqueza.

Verdor de frutales montañas, riberas preservar quisiera. Que niños contemplen la naturaleza tan grande riqueza que Dios regaló para que los seres podamos vivir si la gente diera, en vez de recibir.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

A Otto Raúl González

Soneto a las palabras

In memoriam

Las palabras son cual aves de una especie inextinguible

Existió un poeta que inventó colores

unas suelen ser muy suaves

Otto Raúl González, se llamó en vida

algunas suenan terribles

poeta al que México dio bienvenida naturaleza y mujer, sus amores.

aunque las digan en claves quizá también inaudibles

Amigos, Rosario, Jaime y Dolores

y otras tantas suenen graves

vocación de poetas compartida

vienen siendo corregibles.

tu presencia hará falta en nuestra vida tercero en esta lista de autores.

Con algunas te enamoras hasta la piel se te eriza

Recuerdos quedarán de tu alegría

dependiendo de las horas

con que das color al sentimiento porque el anadrio es el color de la alegría

y cómo las enfatizan

¡y de la buena suerte!, ¡ah, lo lamento!

si el intelecto demora…

no pude abstraerme de tu guía

obsequias una sonrisa.

Otto Raúl, quiero decirte… ¡lo siento!

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Incertidumbre

Todo cambia con un sí

Navego, busco, exploro

Tu amor es mi fortaleza

todo ese afán con que te añoro

es volcán en erupción

las noches se hacen días

es mar embravecido

cuando éstos se me escapan

que me arrastra a los confines

y giro en torno tuyo

del paraíso y la gloria.

por ese haz de luz que mueve mis montañas,

Y te quiero bullicioso

derribas años luz

y te quiero transparente

de férreas disciplinas

y ese sí, que tú anhelas

y bajas mis cortinas

es el mismo que desvela

donde tirito a solas

porque quiero que me pienses

donde arden mis entrañas.

porque quiero que me tengas tan rendida a tu cariño tan amante en la distancia.

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El primer vuelo

Desvarío de amor

Espera

Conoces el amor y apuestas todo

No sé cuánto tiempo más

hipnotizado, vives sueños de hadas

esperaré entre sombras

te afirmas invencible, como un beodo

tu figura trasciende

y oscilas entre fuertes marejadas.

mi alma no lo comprende.

Avizoras paraísos sin recodo

Suspiro desde adentro

ignoras del invierno las heladas

por un feliz encuentro

si algo no funciona, inventas modo

pero el tiempo es muy lento

sustentas ilusiones desbordadas.

y me quemo por dentro.

Eres Calíope de la mitología

Tu sonrisa y tus ojos

derrotas adversarios frente a frente

elevan mis ensueños

allanas con la mente su alborada.

y mi sed de tenerte,

El mundo es para ti, de antología

aumenta mis antojos

que gira convirtiéndote en demente

alimenta mis sueños

haciendo de las nubes tu morada.

en esta vida inerte.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Palabras

I

Buscando palabras bellas

Voy a inventar palabras

para decir lo que siento

vehementes

me encontré con todas ellas

para decirte quedito

como salidas de un cuento.

cómo vives en mi mente que mis noches y mis días

Pude verlas en estrellas

tienen magia cuando dices

jubilosas con su acento

que me amas

como si fueran doncellas

que me sientes.

descansando en aposento. Si se funden nuestras almas Me inundo de algarabía

habrá luces en el cielo,

sintiendo una brisa suave

que nos guiñen suspicaces

cuando en silencio te llamo.

sus ojitos celestiales.

Mi alma destella alegría envuelta en plumas de ave al descubrir que te amo.

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El primer vuelo

II

III

Mi amor será la sabana

No puedo creer que sea sueño

donde reposes tranquilo

es una realidad llana

será el viento suave

un horizonte transparente

que acaricie tu sien.

que me abraza suavemente

La brisa de mar

donde asomas dulcemente

que moje tu rostro.

iluminando mi presente.

La tarde aromática que impregne tus sentidos de humeante café.

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El primer vuelo

IV

V

Tengo el corazón en llamas

Como grietas que fracturan tu vida

ardiendo por tu cariño

descubro en las palabras

y se desangra cuando mandas

la fuerza huracanada

la triste carita de un niño.

de la destrucción.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Pregúntale a tus labios

Luz y sombra

Pregúntale a tus labios qué le han dicho los míos

Un haz de luz

qué secreto le han confiado,

viaja con su sombra

qué pasión le han grabado.

penetra una estancia



como rayo incandescente

Me han dicho tus labios

la sombra se ilumina

que tienes un amor intenso

el haz se debilita

que los míos corresponden

la sombra es estática

cuando en el beso se unen

el rayo es movimiento

que desnudan su alma

es fuerza que lo impulsa

si en el abrazo se funden.

se desliza veloz de su efímera vida estruendo de segundos que muere en un instante erupción volcánica luminosa, bulliciosa sombra inerte, al final de la jornada.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Divagando

Haz de luz

Escuchas que la mente es poderosa

Si a mi mente acuden

divagas, buscas, giras en tu propio eje

nubes cargadas de palabras

intentas distraerte en una rosa

las emociones bullen

o verte en un cristal que te refleje.

la tormenta crece.

Comprendes que el amar es necesario

Vientos violentos

la vida lo reclama en su trayecto

agitan las entrañas.

no puedes resguardarte en un armario

A ciegas busco

ni creer que vivirás sin un afecto.

ese haz de luz que prodiga tu mirada.

Amar a solas duele y te corroe desatas tus sentidos lentamente tan suave como el ritmo del oboe. La mente nuevamente se empodera transformas los esquemas obsoletos despiertas a una vida verdadera.

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Virginia Marín Corzo

Girando me voy

El primer vuelo

De ausencias

(Indriso en diástole)

Si la ausencia se desborda ¡Cuánto me emociono tan sólo con verte!

nuestra sombra vaga sin hallar salida

¡Cuánto más daría por estar contigo!

el alma pena sin descanso alguno

Girando, girando, me voy y regreso

el llanto inunda

buscando tu boca por un solo beso

la anhelada vida.

me citas y llego toda alborotada. Llorando van Ansiosa por verte en hora cualquiera

llorando vienen

mas llego y te encuentro ansioso por irte

los que amores dan

y así vida mía, ni más que yo diera.

los que no lo tienen.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Soledad

Un murmullo

De cuando en cuando

Vuelve la densa calma

me visto de ermitaña

atrapa mi corazón en vuelo.

me alejo a la montaña sin más, me voy cantando.

A lo lejos se escucha un murmullo entre el viento y las palabras.

Como árbol me cubro de algún musgo

La razón ya no se inquieta

constriño mi corteza

la ilusión veloz cabalga.

al alba me descubro.

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El primer vuelo

Arlequín

Nostalgia

En la orfandad de sueños

Busco en el remanso de tus aguas

busco nutrirme

un rayo de luz que me ilumine

de la sabia sutil de los poetas.

y surgir de las sombras milenarias con destellos de luna obstinada.

Alguien se muestra suplicante.

Así quiero reencontrar el brillo antes de retirarme a dormir

Arlequín que juega

el sueño de los elegidos.

a mantener el equilibrio en la cuerda floja de las ilusiones.

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Virginia Marín Corzo

Soy

El primer vuelo

Tierra estéril Digo que no tengo amor, ni una mujer [que aguarde ansiosa mi regreso. Óscar Wong

Soy estruendo de galope en la colina cerrojos oxidados de la noche silencios desdoblando mis sentidos.

Digo que no soy amor

Entreabro puertas níveas olvidadas

ni mujer que aguarde algún regreso

suprema entrega hizo el destino

fueron tantos los daños

la noche que te puso en mi camino.

que no me reconozco.

Contraje dulcemente tu hermosura

Quedé tierra estéril

sacié el instinto ebrio en tus labios

para el sometimiento,

duraste tanto como era necesario

tengo miedo a volar a tierras nuevas.

el resto sólo, un traje más, guardado en viejo armario.

No deseo volver a andar caminos

La luz volvió de pronto incandescente

reconozco a distancia lo vivido.

soy luna remontando los olivos canario libre de ataduras lacias sigo mi sino, hacia un azul candente de sueños nuevos, a un mejor presente.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

¿Sabes? si me dejas ahora no podré vivir sin tu latido, seré fría como el viento en un mundo raro,

Melodiosa poesía

donde ni tú ni nadie sepan el secreto callado de este cuerpo sin alma que, como gato en la oscuridad,

Amaneces desafinada, escuchas melodía desencadenada y una pálida sombra dibuja una pequeña flor en el balcón —piensas—, cuando un hombre ama a una mujer, imaginas que la vida se convierte en playas de ensueño, como violetas, amaneces cantando el himno a la alegría,

sueña. No sé tú, mas cuando me miran tus ojos me alimento de ti, no puedo escapar, te quiero así, de aquí a la eternidad, a mi manera, noche y día, por el lado soleado de la calle.

entonces se dibuja la sombra de tu sonrisa y florecen así, un millón de primaveras. La felicidad es un camino verde que te conduce a la vereda tropical, anhelas cuatro vidas para no morir de amor, dos almas en la enorme distancia, para que despacito muy despacito, desaparezca esta tristeza mía, dejar de ser esa lámpara sin luz, que te atrapa en las sombras, para que ya no pienses —ni soy de aquí ni soy de allá—, vibrando al atardecer con el dulce elíxir de los dioses, en breve espacio, el crepúsculo nos torna en incorregibles románticos que desentrañan el misterio que los llevó a quererse, llamándose simplemente amor. Cantando esta canción del alma, con tus lágrimas negras y llegaste tú, trazando tu camino y el mío, en un sueño de tantos, a escribir la historia de amor, en el libro abierto, al que pondremos alma, corazón y vida.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Sabes a

Novedad

Sabes a mar embravecido

Huérfana de tu boca

venas vibrantes con acordes nuevos

busco hospicio a mi orfandad

piel que seduce con el leve roce

sólo encuentro un precipicio

sonrisa dulce de complicidad y goce

disfrazado de bondad,

manos que elevan el oleaje interno

furiosa reclamo a Eros

renuevan la sangre enardecida

para que al menos me escuche

con la caricia suave y fugitiva.

le pido cambie el estuche, no lo digo por maldad tampoco por estropicio tan sólo busco intersticio para poderte besar.

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El primer vuelo

El poema

Reflexión

El poema es una flecha que busca un corazón

Tan vulnerable la vida

son letras vestidas de gala

que amenazada por siempre

o campanas de suave cadencia

le basten unas palabras

su acento tiembla en los labios

para sentirse invadida.

se transforma con el ritmo acompasado de sus sílabas

En el diario caminar

dice que languidece

¿quién se detiene a pensar?

y se desangra

sus acciones, sus costumbres

el poema viene con luz

queriendo todos llegar

como rayo resplandece en la sombra

a las cimas, a las cumbres,

la poesía detiene el curso de la vida

sin reparar en las formas

no la busques en el cielo tan solo

mucho menos en las normas

porque no la encontrarás

avezados se transforman

pues está donde el corazón

en héroes, sin precisar,

se junta con el alma.

que es necesario volar sin prescindir de su sombra.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

La luna se enamoró de un parpadeante lucero

Observando

que sin tantos aspavientos la iluminó el lisonjero.

Me instalé a la intemperie a disfrutar de las nubes descubrí un gato blanco en el regazo de un niño un rostro perfilado asomándose indiscreto por un camino secreto envuelto en algún misterio. Se fueron tornando grises convirtiendo a un león en un rebaño de ovejas y al intrépido surfista en un pequeño velero. A lo lejos la inmensidad dejó entrever a la luna el viento sopló violento las alejó una a una.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Guerreras

Lo que el corazón refleja

De intenso eclipse lunar

Decir te amo, tan sólo con la mirada,

transcurren nuestras vidas

es someter al incierto destino

cuando el sol quiere eclipsar

a trazar la confusa encrucijada

la luna se va a escondidas.

al corazón y a la razón su sino.

Su lucha por destacar

La razón se supo despejada

aunque menguada, vivida

al corazón dio ventaja en su camino

una tarde frente al mar,

cedió el paso, por una deuda pasada

restaura cualquier herida.

ceremoniosa afirmó, ante vos, me inclino.

Las mujeres somos fuerza

Hoy la razón entiende y se relaja

damos a este mundo vida

sabe lo que el corazón refleja

guerreras por naturaleza

cuando dio, no dio migajas.

con ternura y decididas

Sereno es el amor que se despeja,

pasión, orgullo y nobleza

sus pupilas, dos fulgurantes alhajas

por Dios fuimos elegidas.

sus latentes miradas, no emiten queja.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Haikú

Volar

Tus negros ojos

Volar, sería fantástico emigraría con las aves arrullada por sus cantos hacia enigmáticos mares donde se enamoran tantos.

son el loco colibrí de mis deseos.

Planear sobre las cumbres jugar con las nubes y sus formas extrañas perderse gustosa en el santuario de las mariposas y por qué no, en una tarde peregrina formar círculos en el aire con la parvada de golondrinas sí que sería fantástico recorrer el mundo entero conocer a Dios primero remontarse a las alturas como águila, sin ataduras, y volver a la tierra al extinguirse las guerras sí que sería fantástico volar, volar, volar. 56

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

Bidente

Reto

Pensar en el dentista ya me enferma

Me manda Socorro a hacer soneto

que el esmalte de la muela se ha picado

pendiente de contar, olvido el ritmo

no quiero la anestesia que me duerma

quisiera inspiración, mas no es lo mismo

que quiten esta muela he suplicado.

a todos los poetas, mi respeto.

Ahora que me cuide del edema,

Mi cerebro es epicentro de un sismo

me dice el doctor ya preocupado

no encuentro cómo superar el reto

la muela he quitado sin problema

quisiera estar haciendo lo correcto

pero tiene otro diente muy picado.

me siento como al borde de un abismo.

Seguir en esta silla no resisto

Espero mi soneto tenga algún sentido

que tarde comprendí lo que es el calcio

al ver los dos cuartetos siento alivio

volver a este martirio no quisiera.

al menos avanzar he conseguido.

Prefiero ser bidente, como Sixto

La fuerte tempestad he resistido

que, aunque no come bien, lo hace despacio

que no naufrague el intento, cual navío

sin dejar de morder, a la primera.

pues la sílaba y acento, se me han ido.

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Virginia Marín Corzo

Tuxtla Cuna de maravillas naturales

El primer vuelo

A la poesía Mi corazón deshecho entre tus manos Sor Juana Inés de la Cruz

colosal Cañón del Sumidero lunas que iluminan tu sendero testigo de historias ancestrales Mactumatzá observas tras vitrales zoológico y museos enclavados donde flora y fauna son mostrados tus marimbas tocan sones que alegran la primavera Tuxtla tú, nos tienes engarzados.

De entre la multitud surgiste enorme entre brumas extraviada, no entendí que andando caminos se forjan destinos. De poemas oí los primeros trinos enseguida supe que en ti yo pondría mi corazón deshecho entre tus manos. Conocí el valor que tienen los hermanos mis dudas recogí, mis miedos sepulté agradecida estoy, estreno horizonte. Sin dudarlo afirmo que caer podría mas, segura estoy, no me dolería ya que esta vez converjo en la poesía.

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El primer vuelo

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Haré de este recuerdo

Te acercas al festín

mi bandera de triunfo

cuando las hojas caen

para no naufragar

cuando el invierno asciende

en esta turbulencia

y llegas como el fuego

que me deja sin ti

arrebatando el aire

lindando en la demencia.

sofocas con tus labios alguna fría tarde.

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Virginia Marín Corzo

El primer vuelo

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Pudiéramos decir

Siento cercana la tormenta

que este sentimiento

veo la salamandra agazapada

nos llegó a destiempo

ansiosa por lanzar el veneno

cuando el invierno acecha

debí llevar mi libertad a otro sitio

y el verano se aleja

debí coser bajo la urdimbre

pudiéramos decir

mis anhelos

que tu piel y mi piel

debí volar a otros confines, irme lejos.

producen primaveras.

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Virginia Marín Corzo

5 Soy un lago, un volcán, un arcoíris el ojo de la cueva que relumbra el roce de la brisa que estremece paraíso detrás de la montaña, soy.

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CONTENIDO

Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 Golondrinas sin destino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Soneto a Sor Juana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El león . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Acompañando una soledad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ansiedad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Pretensión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Meditando ante el poeta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El concierto inicia a las seis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . A Otto Raúl González . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Soneto a las palabras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Incertidumbre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Todo cambia con un sí . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Desvarío de amor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Espera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Palabras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . I . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . II . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . III . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . IV . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . V . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Pregúntale a tus labios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Luz y sombra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Divagando . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

13 14 15 16 17 18 19 20 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36

Haz de luz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 Girando me voy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . De ausencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Soledad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Un murmullo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Arlequín . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Nostalgia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Soy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Tierra estéril . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Melodiosa poesía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Sabes a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Novedad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El poema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Reflexión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Observando . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Guerreras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Lo que el corazón refleja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Haikú . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Volar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Bidente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Reto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Tuxtla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . A la poesía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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La edición estuvo a cargo de la Dirección de Publicaciones del CONECULTA-Chiapas Corrección de estilo / Yolanda Gómez Fuentes Formación electrónica / Luis López Velázquez

El primer vuelo se terminó de imprimir en enero de 2015 en Talleres Gráficos de Chiapas, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Los interiores se tiraron sobre papel cultural de 90 kg y la portada sobre cartulina couché de 169 kg. En su composición tipográfica se utilizó la familia Óptima. Se imprimieron mil ejemplares.