BOLETtN DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS TOJIIIO X. - N0 89. J'ulio-aeptiembre de 1942 BUENOS AIRES

BOLETtN DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS TOJIIIO X. - N0 89 J'ulio-aeptiembre de 1942 BUENOS AIRES BOLE'ríN DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS ...
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BOLETtN DE LA

ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS TOJIIIO X. - N0 89

J'ulio-aeptiembre de 1942

BUENOS AIRES

BOLE'ríN DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS Direotor : Aoadémioo ARTURO IIIARASSO

Redactores:

Académicos RAFABL ALBBRTO ARRlnA, ÁLVARO MBLIÁ.

LAVIIIUR, CARLOS OBLIGADO y ELBuTBalo F. TIBCoaRIA

SUMARIO Casos de generalizacidn 'Y determinacidn 'en la se53, mántica argentina.. . • • • • • . • ... • • •• • •• • • • • • • • • •• . • • • •• . • • • MALARET, AUGUSTO, Diccional'io de americanismos. Suplemento. (Continuacidn) .•.....•.....•..•.••••.•. .'. . . . • • . • . . . . • • 557 BOSCH, MARIANO G., Una palabra más .obre el Himno 'Y su mú.ica. 663 CÁCERES FRBYRE, JULIÁN' B., Juan B. Ambroselli, precursor de los estudios de folklore en la Argentilla • • • • • • . • • . • . • • . • • • • • 673 • KREBS, ERIIESTO, « El CQrlesano.. de Castiglione en España. Del . amor...................................... •..•....•.. 689 -TOVAR y R., ERRIQUE D., Estudios dia/ec)ológicos. Paliques jiloldgioos. IJiminutivos afectivos o familiares de nombres propios en el Callejón de Huailas (Perú). • . . .... . • • . . . • .. • • • . .. • . .. • • í49 SELVA, JUAR B.,

Acuerdos.. . . . . • . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . • . • . • . . . . . ... . . . .

SUBSCRIPCiÓN

Anual (4 números) ••.•• Número suelto ..•••••••

• mi. 5.00 ..

1.50

Di.I •• ld. Y A.ml.letra.ld. : .tXICD 564

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BOLETíN DE LA.

ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS TOllo

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IVLIO-5EPTIElIBRE DE

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CASOS DE GENI~RALlZACJÓN y DETERMINACION EN LA SEM..\.NTICA ARGENTINA

El padre Félix Restrepo, en EL ALma de Las Palabras (Cap. IX), nos da una definición muy clara y precisa de la generalización: ti Tiene lugar la genera-lización de un término, cuando dejando de significar un objeto o acción determinada y restringida, se aplica a ideas más generales)). La determinación es el caso contrario: un término que expresa ideas más o menos generales pasa a significar algo especifico, particular o restricto. He aquí un ejemplo que corrobora la definición del padre Restrepo : alameda, en un principio y de acuerdo-con su etimología, rué ti sitio o pa~o poblado de álamos)) ; hoy nombra ti un paseo con árboles de cualquier clase)). En el capítillo de EL Alma de Las Palab"as que he citado hay dos clases' de generaLización: la Lógica y la histórica. El ejemplo que he presentado (alameda) pertenece a la primera; en la segunda, () sea en la histórica, están comprendidas las palabras estentóreo, lioLecismo. pLéyade, vandalismo, chauvinismo, boicoteo, macadán, sandwich y muchas otras, ya anotadas por la Academia Espaiiola, que nacen del nombre de un individuo, 35

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acontecimiento o pueblo. La palabra sandwich (anotada en el Diccionario Manual'de 1927), que no ha perdido su aspecto inglés y que ha de proriúncial'se usángüich n, recJle;'da al Conde de Sandwich (John Montagne), inventor de estos u'emparedados n, que tienen en esta palabra (emparedados) su más castiza denominación; para los más pequeños, que presentan ahora en los ambigües, resulta oportuna la voz II bocadillo 1I, prohijada ha mucho por el Léxico. No faltan argentinismos que deban su origen a la generalización histórica y hasta los hay con vi,da transitoria; tal el caso de las. voces brandel'ismo (derivado del apellido Bránder, de un joven que presentó como propia, sin serlo, una poesía que fué premiada en los juegos florales celebrados en, Buenos Aires, en 1888) y chirinada (derivado del apellido Chirino. de un oficial que provocó, en la provincia de Buenos Aires, una sublevación descabellada), Estas voces han venido cayendo' en desuso a medida que nos apartamos del momento en que ocurrieron los hechos que las motivaron, No ha tenid() mejor suerte el verbo cambroneal', qne pone L. Lugones en Sil GlLerl'a GalLCha para manifestar que los !gnuchos arrojaban al rostro de su enemigos la palabra que dió celebridad a Cambronne. (( El progreso del lenguaje, dice Bréal (Semántica, Cap. XI), consiste en emanciparse de sus orígenes sin violencia. N() se hablaría si se quisiera reducil' todas las palabras al alcance exacto que tenían en un comienzo, .. La ampliación de sen• tido es un fenómeno nOl'mal, que debe tener su puesto en todos los pueblos de vida intensa y pensamiento acti,'o 1I. Hay casos en que una palabra ,amplía su significado de tal manera que viene a expresar ideas o conceptos que no están comprendidos en la acepción primiti."a o etimológica. La

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CASOS DI GU.BALlIACIÓIl T DETEBIIIIII.&.CIÓII

causa principal de este fenómeno está en que muchas veces aplicamos una palabra para designar otras ideas particulares que tienen alguna relación o semejanza con la que en propiedad corresponde, y luego otras y otras hasta que al fin el mismo término viene a expresar muchas cosas, acciones o cualidades que tendrán atingencia entre sí, pero que las más veces escapan a la idea comprendida en la raíz. Ya el Diccinario Académico de 19:15, o el Manual de 19:17, traen las nuevas acepciones o ampliaciones de significado, casos de generalización o determinación, que en mi Crecimiento del Habla (publicado en 19:15) anoto a las voces: chambón, camarilla, dragón, etapa, fandango; flete, piloto, plane/lada, plata, platal, platudo, plétora, pléyade, vendaval, estancia, es/ancie/'o, gente, anisado o anís, etc. Vamos a ver, ligeramente, otros ejemplos, nuevos casos de geDer~lización, que no han tenido la misma suerte, ,que esperan aún ser anotados por la Academia. con toda la amplitud y precisión -requeridas. Aquí, como en Colombia (Apuntaciones de Cuervo) y otros país~s de América, la palabra agarrar (asir fuertemente, como con garras), ha tomado para sí todos los significados de (( coger 11 (que a su vez tomó otros que excuso nombrar) ;'y tanto se a9arra un toro por las astas, como se agarra una violf'ta para ofrecerla a una niña; y así se agarra un resfriado, como se agarra para tal o cual parte, acepción, esta última, que no será muy culta, si se quiere, pero qu~ es muy argentina. Alfajor, que es el (( alajú ", golosina árabe, ha pasado, en la Argentina y Chile, a nombrar las tabletas de masa unidas con dulce, y otras golosinas parecidas en toda América. También nombra, en la Argentina y Bolivia, a la daga o cuchillo; y esta extensión de significado ha de haberse origi-

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nado por confusión con la voz ce alfanje ll, palabra que es también de origen á~abe. Alto, pila de cosas: « un alto de libretas 11 • . ·A Izada , no es s610 ce altura del caballo 11, sino de cualquier animal; y la misma Academia aplicó esta generaliza· ción al definir el « guanaco II en su Diccionario, hasta la edición de 1925 que cambia ce alzada II por ce altura hasta la cruz 11. Alzado es el animal doméstico que ha huido, y vive errante, como vuelto al estado salvaje: « aninial alzado ll, « hacienda alzada ll. Aporte, por «aportación II no se oye sólo en Chile; es corriente en la Argentina. Arrollar, « ~nvolver en forma de rollo ll, pasó en España a significar la acción de « llevar rodando el agna, piedras, árboles u otras cosas II y también « vencer al ene~igo II ; de la Argentina a Puerto Rico (Malaret) vale por « atropellar ll, llevar por delante un vehículo a una persona, animal o lo que fuere. Nuestros diarios tienen páginas y más páginas llenas de « anuncios» ; pero el término éste nos resulta ocioso, pues la voz aviso se ha tomado para sí la tarea de anunciarlo todo. Equivoca la Academia ~a extensión geográfica de esta acepción, cuando nos dice que aviso, « mal usado por anuncio ll, es sólo de Chile. Bagaje, por ti equipaje ll, que da la Academia como barbarism~ chileno, es' generalización muy corriente en la Argentina. Baladrón, -a, « fanfarr6n que blasona de valiente», estambién, desde la Argentina hasta Puerto Rico (Malaret), pillo, bellaco o granuja. Balumba, « amontonamiento de cosa!.!ll, ha venido a sigo

nilicar, no sólo en el Ecuador, como anota la Academia, sino desde la Argentina hasta Puerto Rico (Malaret), alboroto, batahola o asonada. Bandear: se usa más por (( atravesar de parte a parte ll, como en Chile, que en el sentido de (( columpiarse ll, anotado por la Academia. Es baq.ueano o baquiano, no sólo el p¡'áctico de los caminos, trochas, atajos, etc., sino también el que ~uía en la navegación. Barajar o aba,·aja,·: recibir en el aire. Bodrio: cualquier cosa desconcertada, revuelta. En algunas de nuestras provincias del Norte se (( bota la plata 11, lo mismo que en Colombia, Costa Rica y otros puntos,con lo que se viene a extenderse la significación de botar, que equivale a (( arrojar o echar fuera con violencia ll. Es común el «cargar anteojos ll, espolines y otras cosas de menor peso, que nada o muy poco tienen de carga. Carretel se ha tomado para sí las acepciones de (( carrete 11. Lo mismo en Chile y en Extl'emadura. Celoso, -a : se dice del arma, resorte, etc. que dispara o funciona con demasiada facilidad. Lo mismo en Chile, Cuba y Puerto Rico (Malaret). Comedido, para la .Academia, es (( cortés, prudente, moderado 11 ; falta, por tanto, la acepción que más empleamos en la Argentina y América Meridional, la de atento o servicial, que se ofrece espontáneamente para alguna cosa o trabajo II ; la que ha originado el corriente refrán: (1 no hay comedido que salga bien 11. No obstante, queda implícita en la 2~ o 3" acepción que c;la la Academia al verbo « comedir ll, más usado en la Argentina como pronominal (comedirse): (( ofrecerse o disponerse para alguna cosa >1.

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Conscripto, término que nació para calificar al padre que como tal se inscribía en el senado romano, designa en la Argentina, como en el Perú (Palma) y otros Estados, al soldado que entra a servir en el ejército en virtud- de la conscripción o reclutamiento. Desde el Diccional-io Manual de 1927 anota la Academia estas significaciones de conscripto y conscripción, como galicismos ... tolerables han de ser, ya que (1 quinto 11 no tiene uso en nuestra milicia. Corajudo, pua la Academia, sólo es " colérico, que fácilmente se encoleriza)); para nosotros vale por (1 valeroso, esf9rzado )), significación que no dejuá de emplearse en España, ya que u coraje)) es (1 valor Il, aquí como allá. Cotizar o colizarse, publicar en alta YOZ en la bolsa el precio de títulos o acciones, expresa en América (1 imponer una cl1ota, fijar un escote y prorratea~ Il u operaciones parecidas. Cuartear: ayudar con "-cuarta Il, tirar un vehículo-mediante una cuarta para salvar un mal paso; lo que la Academia llama « encuarte Il, voz que no usamos. Cuchara: la llana, paleta o trulla de albañil. Esta acepción, de origen metafórico, se extiende hasta Puerto Rico (Malaret). Cuchillero: pendenciero que echa mano del cuchillo para -pelear. Los mismo en lIonduras y Méjico_ Cumbrera: viga superior del techo de dos aguas. Úsase también en Colombia, Méjico, Cuba y Puerto Rico (Malaret). Chicha, voz que probablemente tiene un origen americano (caribe) y a la vez español (especialmente el adj., 11 calma chicha ,i.), designa la bebida indígena hecha con maíz (la que' hacían los indígenas masticando el maíz y escupiéndolo luego para que entrara en fermentación, se ha llamado, al Norte y en Bolivia, chicha nmcada o de muco. Jos indios peruanos la

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CUOI DE GEICER.lLIIACIÓK y DETERMIIIIACIÓIll

llamaron aZlla y los chilenos pulcu) , y ha pasado a nombrar, por extensión del significado, la bebida fermentada hecha con uvas, peras, manzanas y otras frutas. La chicha de U\'3 es hoy muy popular en la Argentina y Chile. (e No ser chicha ni limonada ll, es valer poco; \1 sacarle a uno la chicha II es hacerlo trabajar demasiado. China (de origen quichua), criada o sirvienta, india o mestiza, designa despectivamente, en la América del Sur y Central, a la mujer plebeya. Es chinaj~ el conjunto de estas chinas. Chiquero, zahurda de cerdos, es también redil de ovejas. (1 La oveja más ruin rompe el chiquero II indica que la persona sin escrúpulos es la primera en faltar a sus compromisos u obligaciones. Choto: fulero, \1 jodido ll. Por (e cabrito II sólo lo he oído en la provincia de Córdoba. En Honduras indica elcolor amaril!o rojizo (Membreño) y en Colombia, (e persona o animal a quien se mima o engríe ll. Chllcear: herir o picar, no sólo con \1 chuzo n, sino con cualquier arma punzante. Úsase hasta Puerto Rico (Malaret). Chucho (del quichua chujchll y del araucano chuchll)· es calofrío, fiebre .intermitente. En Chile nombra un ave de rapiña; en Venezuela, Cuba y Puerto Rico es látigo, vergajo; en Cuba, aguja, pincho y nombra un pez; en España es perro (de zuzu); pero estas expresiones corresponden a voces homónimas. Nuestro chl,ch·o, que se extiende a Chile, Bolivia y Uruguay, significa también miedo; y tiene el derivado achucharse. Empardar: en el truco, es echar una carta que tenga el mismo valor de la que ha jugado el adversario. En general,

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es empatar o igualar; lo mismo en Aragón. Tenemos los dichos·: « el que no la gana, lá emparda,) (el que no vence, empata) y u ser de aquello,que no se emparda» (insuperable como malo). , Empretinado : este der. de ((. pretina " (que a su 'vez proviene del latín pectus, pecho) podría contarse como participio del verbo empl'etinaJ' (citado por Membreño, como hondureñismo equivalente a le poner pretinas,,) ; vale para nosotros, figuradamente, como II presuntuoso, de mucho orgullo ". Ficha, pieza empleada en el juego, designa, en la Argentina, como en Ecuador, Colombia, Cuba y Puerto Rico (Malaret), al bribón o truhán. (( Ser buena ficha», aquí, como en Méjico, PuertO' Rico y España (Huidobro), es, irónicamente, le ser buena pieza". Flameal', despedir llamas u ondear de las velas de buques, designa, por extensión, el tremolar u ondear de las banderas, o de cualquier tela." Fl'angollo, que en un principio significó II trigo machacado y cocido ", ha venido a nombrar las cosas hechas de prisa y mal, comidas o lo que fuere. Es frangollado un buey o caballería a medio domar; fl'angoLlal', farfullar, hacer las cosas de prisa y mal; y ~s fl'angollón (o fi'angollona) el que así procede. Gambeta no es, para nosotros, sólo el juego o cruce de piernas de la danza .. En la Arge':ltina, como en Bolivia. es (( esguince o evasiva J); Y a la acción repetida se la llama gambetear. Garl'ear : para la Academia no hay más que el término marino; para nosotros es también el acto de desollar las palas de una res y la acción de hurtar o vivir a expensas de otro.

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CAI08 DI GKII.AI.IU.CIÓ. y DUIRII.IACIÓ.

Hilachento, -a, por "hilachoso o andl'ajoso ll, no es sólo de Chile, como anota la Academia. Es acepción muy argentina, tanto como" mostral' uno la hilacha ll, equivalente a " mostrar o descubrir la hilaza ll. Hurgllete, por" hurón o escudriñador ll, no es de Chile solamente, como anota la Academia. Es de uso común en la Argentina. y lo mismo ocurre con el verbo derivado hllrglletear, "hurgar o huronear ll. Idioso, -a (del'ivado de "idea ll) como ideatico, a, designan al lunático, caprichoso o maniático. Lo mismo en Bolivia y Méjico. Igualado, -a, que se dice de la persona que se quiere igua-lar con otras "de clase social superior, no es sólo de Guatemala, como anota el Diccionario Académico; tiene uso muy corriente en la Argentina. Indiada, anotada como "conjunto o muchedumbre de indios ", es también (1 mala acción, propia de indios ll. Irrigación, es II riego l l ; e irrigar, I{ dar agua a una región 1). Úsase en casi toda la América del Sur y llega hasta Puerto Rico (Malaret). Jira (del italiano schira, partida de gente): (1 banquete campestre qUe se hace entre amigos, con regocijo y-bulla)) (Academia), es, para nosotros, una excursión, un recorrido o paseo que se hace por varios lugares o pueblos; y decimos (1 jira política, de placer ll, etc. Lamparón: este aumentativo de lámpara añade, para nosotros, el significado de (1 mancha de aceite en la ropa ll, acepción que se extiende a Méjico y Puerto Rico (Malaret).. LalJaza: "agúa con jabón, espumosa ll. Úsase en Chile y llega hasta Puerto Rico (Malaret). Leonel'a: cuarto de una cárcel, o cuartel de policía; don-

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de se encierran en comlín muchos presos o rufianes. Lo mismo en Ecuador y. Puerto Rico (Malaret). En la germanía espailOla, (( león l) es rufián, de modo que no ha de ser desconocida en España esta metafórica significación. Lerdear : andar con pesadez, lo mismo en Puerto Rico (Malal'et). Y es lerdera la pereza o pesadez. Ligar, (( en ciertos juegos de naipes, juntar dos o más cartas de un palo» (Academia), es tener buena suerte en el juego, especialmente en el de azar; liga o tiene liga, el que acierta con frecuencia. Lineamientos: plan, esbozo, lineas o ideas generales de un trabajo, no sólo artistico (dibujo, cuadro, etc.), sino también científico-o literario. Lírico, -a: fantástico, irrealizable, utópico. Es un lírico el que no es práctico, el que planea o proyecta algo fantástico o irrealizable; y llamamos lirismo a la fantasía, a lo que es ideal o utópico . . Locador, -a.. (1 arrendador, -a l), o (( persona que da en arren· damiento una cosa o propiedad», es presentado en la Academia como venezolanismo. Es moneda corriente, no sólo en l~ Argentina, sino también en Chile (Ortúzar, Amunátegui Reyes) y otros países americanos. Cabe advertir que locata1'io, -a, queestá muy bien puesto, en el Léxico de 1925, como (1 arrendatario, -a 1), significación que es corriente en la Argentina y Chile, pasa a ser (( mandatario, -a l), en el Manual de 1927, acaso por·error. Loquero: algazara, barahúnda. Lotear: dividir una propieda.d en lotes, especialmente para rematar. Este verbo tiene uso en España, seglín P. de Mugica, yes corriente en Chile. Llenador, -a, anotado por la Acad~mia como chilenismo,

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en el significado de (1 alimento o bebida que produce pronto hartura o saciedad)), es de uso muy corriente en la Argentina; y llamamos llenazón a la llenura de estómago. Macanazo (y cuéntese que la Academia ya cobija a macana, en todas sus acepciones, y a los der. macanear, macaneadar, -a, macallero, -a y macalll,do; sólo falta macalleo) no es sólo (' golpe dado con la macana)); más lo usamos en su significación figurada, « disparate o mentira en grado superlativo ». Macuco: más que en el significado de « muchacho grandullón (usamos más 9rundulón»)), que registra el Diccionario Académi~o, empleamos esta voz como sinónima de « macauudo 110 « morrocotudo ». Macliazo: muy valiente, bragado. Lo mismo ~nEcuador, según J. Cornejo. Bn Puerto Rico es « enorme, muy grande 1I (Malaret), acepción que tiene uso en la Argentina. Machona: marimacho. Lo mismo en Bolivia y Ecuad.or. Maclionear: acción de las niñas que andan entre varones y gustan de sus juegos. Mandar: « arrojar, dar, tirar 1I, acepciones que llegan hasta Puerto Rico (Malaret): « le mandó con un zapato lI, ( le mandó una puñalada)). Mandarse cambiar o ml!l.dar « es irse o marcharse 1I ; lo mismo en Chile. Manotear es, figuradamente, « robar, escamotear 1I. Marchar: hacer algo aprisa; activar una faena. En los hoteles o restaurantes, cuando se pregunta por la « minuta )) (comida que se fríe o asa en el momento) ya encargada, es muy probable que conteste el mozo: (( marcha, está en marcha)). Decimos que está mareado no sólo el género que se ha averiado en el mar, sino el que está algo descolorido o man-

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chado por la humedad, sea cual fuere la procedencia de ésta. Medio: dinero: « carece de medios 11, « no tiene ni medio 1). Agregado a nombres indica exceso o consideración: u susto y medio 11, « tonto y medio 11; acepciones que llegan hasta Puerto Rico (Malaret) . . M enla (de « mentar Il) fama, renombre; lo mismo en Bol ivia. Melejón: estar metido en una deuda de juego, o en algún amorío, enredo o lío ; acepción, ésta, que también se oye en Colombia. Meticuloso: prolijo. ResÍlltanos un melido todo aquel que es muy amigo de « meterse ep. docena», de meterse donde no lo Uaman. Úsase también introdlwido con acepción semejante. . Mochar: sisar, hurtar. Morrudo: musculoso y fornido. En Río Grande del Sur (Brasil) equivale a (( muy alto o muy largo». La verdad es que hemos perdido el significado primitivo de esta voz desde que decimos geta al (( morro o bezo», de donde viene elllamar getudo al « morrudo 1). (( Goloso», significado que dan a esta palabra eu Aragón, es inusitado en la Argentina, tanto como « bezudo 11. Necio: delicado, fácil de resentirse o enojarse. Lo mismo en Costa Rica (Malaret). Ñoño: chocho; y es ñoñería la chochez. Otro tanto ocurre en Chile. Ochava: esquina desmochada. Odioso, ·a : fastidioso; y resultan odiosidad la importunación y el fastidio que es consiguiente. Igual en Chile. Olisco, -a: lo que comienza a oler ~al, o sea a « oliscar» ;

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lo mismo en Chile. También suele aplicarse este adjetivo al que es suspicaz, propenso a resentirse. Ol"ejeal· : brujulear; también andar con chismes o cuentos; y llamamos orejerooal chismoso. Orillas: arrabales. Orillar u orillear es andarse por los arrabales; y orillero, arrabalero, como en Cubá y Puerto Rico (Mal~ret). Pardo, por mulato o moreno, que la Academia da como de Cuba y Puerto Rico, es de uso corriente en la Argentina yen torla América. Pechar: empujar, atropellar, chocar violentamente de a caballo; figuradamente es « petardear o dar un sablazo ll. Llamamos pechazo al « sablazo "; y es pechada el golpe o empujón dado con el pecho. Úsase hasta Colombia (Cuervo, Echeverría y Reyes, etc.). En Méjico, pechar es « aprovechar II (Ramos Duarte). Personalidad: personaje. Úsase también en España, según Miguel de Toro. Pichón, « pollo de paloma II en España, es pollo de cualquier ave, tanto en la Argentina como en Cuba y Puerto Rico (Malaret), con excepción del « pollo II de las gallinas, que es para los americanos el único y verdadero « pollo ll. Está pintona no sólo la uva cuando empieza a tomar color, sino toda fruta que está comenzando a madurar. Piola es « cordelll ; y contamos un derivado, piolín, diminutivo que designa el cordel más delgado. Playa: « cancha ll, espacio ancho, plano y despejado. Playo, -a: lo que no tiene hondura. Se dice de los platos (playos y hondos), de las aguas extendidas, etc. En las provincias cuyanas emplean el adjetivo pando, -a : « platos pandos ll, « agua pandita II (de poca profundidad), etc. o

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Propicio. -a : oportuno, adecuado: (( el momento es propicio )). Lo mismo en Costa Rica (Malaret). PI'opinar, no es sólo (( dar a beber o administrar una medicina n, vale por (( dar, arrimar o atizar Il : (( propinar una paliza, unos azotes 1), etc. PUllta 'es, como cáfila, colectivo que se aplica para designar, en tono despect¡'vo generalmente, individuos o cosas: (1 una punta de pillos, de brutos, de trastos)) ... Rajar, (( salir rajando)) : disparar de estampia, .huir ; lo mismo en Bolivia y Cuba. Aunque ya hemos citado esta palabra por su valor metafórico, advertimos que tiene muy diversas acepciones: en Colombia y Puerto Rico es (( vencer. apabullar, fastidiar o arruinar)); en Costa Rica y Puerto Rico es (l gastar mucho dinero, especialmente en fiestas, obsequios, etc. )) (Malaret) ; en Costa Rica también es (( jactarse, decir fimfarronadas)), de uso en España (Gagini); en Méjico, es (( criticar, censurar, murmurar>l yen forma pronominal (rajarse) es (( arrepentirse, echarse atrás, acobardarse>l (Ramos D.); eQ·Chile es (( desacreditar, hablar mal de alguien, reprobarll (Echeverria y Reyes, Ortúzar, Amunátegui Reyes); en Ecuador, (( hablar mal de unO>l (Lemos ·R.) Y se tiene el modo adverbial (( a la raja ,) que vale, por (( a medias >l, en germanía ecuatoriana, según J. Cornejo (Fuera del Diccionario). Raspa: ladrón, ratero. En España, (( ir a la raspa» es ir • a pillar o hurtar. En el sentido de (( reprimenda Il es americanismo. Recova: corredor o soportal que se extiende a todo el frente de las casas. La Academia da esta acepción como andalucismo: (( cubierta de piedra o fábrica que se pone para defender del temporal algunas cosas)).

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CUOI 08 G......Ula.l.CIÓI l' DITEI.MII.CIÓlll

Reculón: flojo, reculada. Repelente: antipático, asqueroso, cargante. Igual en Chile

y Colombia. Repisa es cualquier sostén o apoyo, comúnmente de tlera, parecido a una ménsula, que se coloca en la pared, a ciel·ta altma; si va adaptada a un. ángulo o rincón denomí. nase /·inconera. Resolana: (, calor causado por la reverberación del sol)) y « lugar en que especialmente se nota este calor)), acepciones que corresponden, en España, a " resistero)); voz, és~a, que no usamos. Retreta: música ejecutada por ulla banda en una plaza o paseo público y la reunión que esta mtÍ.sica motiva. Saber: soler, acostumbrar. Sa,.dónico, -a: irónico, sarcástico. Lo mismo en Puerto Rico (Malaret). Sentado,., -a: que sienta o cae bien, dicho de prendas de vestir. No es de Chile solamente, como anota la Academia; es de uso muy corriente en la Argentina. Sopar: mojar algo introduciéndolo en un líquido .. Suplencia: acción y efecto de suplir una persona a otra y. también el tiempo que dura esta acción. Es tan corriente en la Argentina éomo en Chile. Ti/"Ón, « ganar el tirón)): anticiparse, ganar de máno. I}samos el verbo tironea/' por « dar tirones)), como en Chile y Méjico, y también en el sentido metafórico de « insistir ". To,.ean los perros cuando arremeten ladrando. Tor"no: es en Chile, según la Academia, (( el buey castrado después de tres años " ; para nosotros es el macho ciclán, loro o equino principalmente. TI'ajina/' - y la misma amplitud de significado· alcanza

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trajin, trajineria y trajinero -:- es, en la Argentina como en Chile, (( registrar', hurgar, remover laa cosas n. Traza, por (( modo, apariencia, o figura de una cosa n, se exti!lnde aquí, como en Chile y Puerto Rico (Malaret) a las personas. Decimos (( j Qué traza 1 II para ind,icar la apariencia o incapacidad de una persona. Trepiilar, por « vacilar, titubear, dudar n, no es sólo de Chile, como indica la Academia; se extiende también a la Argentina. La nueva acepción que damos a tumba, en la Argentina como en Chile, (( carne cocida" o « c;:arne de puchero", no la hemos tomado indudablemente de la voz (( tumba 1) o túmulo. Ha de provenir directamente del « tumbo" español, que aparece en el conociilo refrán (( más vale tumbo de olla que abrazo de moza '". Han sido muy corrientes en nuestro vulgo las expresiones « trabajar por un pedazo de tumba", « no ganar ni para la tumba ", expresiones que vienen perdiendo su valor despectivo por el encarecimiento de la carne. En Cuba y Puerto Rico (Malaret) llaman tumba a la « tala de árbolel! ". Tumbear es, en Bo]ivia, ,« andar de ceca en meca " y para nuestro vulgo, « comer un pobre puchero». Zafado, -a: está en la Academia, como de América y Andalucía, en el signifi~ado d~ « descarado, atrevido 1) ; más ]0 aplicamos al desvergonzado que dice palabras indecentes y obscenas; y estas palabras resultan zafadurías. No desconozco que van entre los ejemplos apuntados algunos ,en que hay acaso tanta determinación como generalización. Más que la estricta clasificación, presumo que lo que alcanza mayor interes en estos estudios es el conocimiento más (, menos preciso, ya que no es posihle una absoluta exactitud,

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CUOS DE GEIIERA.LIIACIÓ" l' DETERIII."CI6,.

de las nuevas acepciones que pueden advertirse en nuestra habla, y digo" nuevas acepciones" por el solo hecho de que no están entera y cabalmente registradas en el Diccionario Académico. Vamos a ver ahora casos en que ~s más evidente la determinación, vale decir, la operación inversa a la que veníamos analizando, casos en que la significación de un término se restringe o especializa. Altillo: por desván (voz que poco usamos los argentinos) no es sólo del Ecuador, como indica la Academia, resulta muy corriente en la Argentina. Ambo es, para nosotros, conjunto de pantalón y saco de la misma tela. "De pantalón y chaleco", dice la Academia; y sólo de Chile. Boleta, (( boleta de compraventa» : aquí como en Chile, es el " con~ato previo" o "borrador que dan las partes al escri-: , bano, o notario, para una escritura pública n. Cajón: caja o atalÍd; lo mismo en Chile, Perú, Guatemala y Méjico. Camino: tira de estera que sirve para pasar sobre ella en vestíbulos y habitaciones; recibe igual denominación la tira de tela que se coloca como adorno sobre mesas o aparadores. Cebar el male: prepararlo. Componer: preparar un caballo para carreras o un gallo para riñas. ResulLa compositol' el.encargado de esta tarea. Decimos cremación, que es 1< acción de quemar», en el sentido de incinerar, reducir cadáveres a cenizas. Cruzar: arar por segunda vez, en sentido perpendicular. Úsase hasta Puerto Rico (Malaret) .. Cuadrero : caballo ligero, que se prl'sta para 1< carreras ~ua36

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dreras ), que son las que se corren derechamenle en cualquier calle o cancha. Daño: maleficio. Lo mismo en Chile y Bolivia; yen Audalucía (M. de Toro), de donde nos habrá venido esta vulgar superstición. Desengrasador : aparato que sirve para retener la parle grasosa de las aguas servidas, a fin de evitar que impermeabilice la pared de los pozos ciegos o resumideros. Despegar: tratándose de aeroplanos o hidroplanos, es arrancar, echar a volar desprendiéndose de la superficie. Egresado ... de la Facultad, de la E. Normal, etc. : el que sale con su título. (( Elevador de granos ll: montacargas o ascensores especiales para granos. Se omite generalmente la expresión delerminanle y sólo se dice elevador. Empastar,' empastado, empaste: timpanitis en vacunos y caballos, se atribuye al exceso de pasto ingerido. Encimera: pieza de suela terminada en argollas que va adherida a la cincha, en el « recado ll. Escoba: cierto juego de bat·ajas. Esterilla: este diminutivo de estera nos sirve para designar la (( rejilla lJ de las sillas; Denominamos extras a los platos que están fuera de lista en las comidas de un hotel, fonda o restaurante, o a los gastos que están fuera de presupuesto. Fija: (( unajija') es algo muy seguro. (1 Correr una fija ). es correr una carrera de triunfo asegurado. Lo mismo en Chile. Frutilla:: empleamos este dimi'uutivo de fruta para desig.nar la (( fresa J) (¡raga/'ía chilensis) y otras plantas, o sus frutos ..

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CASO' DI GUIR&.LIIACIÓR l' DITEBIIIIIACIÓ.

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Faegael'o: llaman así, en las provincias del Norte, al churrinche ll, voz onomatopéyica que nombra al pyrocephallls. Granero: caballo habituado a comer maíz. Gua/·da : cobrador de tranvías y ómnibus. Lade/'o : caballo que tira a la cincha, al costado del u varero ", en algún vehículo. Mancha: juego de niños: el que tiene la mancha corre a los otros hasta tocar a uno, a quien se la pasa; para « descansar II hay que « tocar casa 1). En la « mancha subida II sirve de descanso el estar sobre algo. También es mancha el carbunclo del ganado. Mandil: pieza de fieltro, tela o cuero, que se pone a las cabalgaduras y sobre la cual va la silla de montar. Manganeta: manganilla, treta. Lo mismo en Bolivia y Honduras (Membreño). Designa especialmente la treta despreciativa.e indecente que se hace aplicando un brazo (o' la mano) sobre la coyuntura del otro, en el momento de doblarlo. . Damos el nombre de masas o masitas a las pastas y pastelillos hechos con masa de harina, huevos, dulces y otras sustancias. Material: « mampuesto 1), voz ésta, que no usamos en el sentido de .u material que se emplea en obras de mampostería '1. Medianero: u aparcerO'1 (voz que usó nuestro gaucho en el sentido de w amigo 11). Llega hasta Puerto Rico (Malaret). Medidor: contador de gas, agua corriente o electricidad. La Academia, lo presenta como de Chile y Perú; se usa también en Ecuador, Méjico y otros países de América. Mina: barragana, concubina. Es voz u lunfarda ll, de u

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muy bajo fondo. Podría suponerse originada por la explotaciónque hace de' 'la mujer el degradado tipo que llaman (1 canfinflero ll; pero lo más probable es que provenga de la jerga italiana de los camorristas. . Obligar: es, entre el vulgo de algunas provincias, beber algún licor por invitación de. otro, que dice (1 tomo y obli90 ll.. Y resulta obligo el acto de beber en tal forma, a veces en el mismo vaso. Patito, (1 color patito II ; es el amarillo claro, como el que tienen los patitos recién nacidos. Se aplica a guantes, telas y otras cosas. Patrio: reyuno o trolJzo, mostrenco. Pergenio: mozalbete o chiquillo entrometido. Lo mismo en Chile. Picada: es la trocha (1 picada II a golpe de hacha en el bosque. Lo mismo en Bolivi.a, Cuba y Costa Rica (Malaret). Pizarrón: aumentativo de pizarra; especializam!?s esta voz al nombrar el (1 encerado ll, lo que en Colombia llaman tablero o 'cuadro (Cuervo). Polla: carrel'a de tTes o más caballos. Lo mismo en Bolivia y Chile. Ha de provenir esta acepción.de la que corresponde al juego de barajas. Pucho (del quichua puchll: (1 lo que sobra ll): aunque mantiene su más general significación, (1 cabo, pizca o resto de algo ll, más lo usamos como (1 punta o colilla "de cigarro o cigarrillo )). Se extiende a toda la América Meridional. Registro: almacén de tejidos al por mayor. En germanía de España es (1 bodegón o figón ll; no hay duda que hemos realzado la acepción. Lo mismo ocurre en Bolivia. Repuntar: reunir animales que están dispersos en un campo.

CUOS DI GI!R!RALI&.I.CIÓS T DETERMINACiÓN

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Ronda: paseo que se realiza al caer la tarde alrededor de algunas cuadras centrales; las jóvenes van en un sentido y los varones en el sentido contral"Ío para irse encontrando. Es costumbre que se va extendiendo a muchas ciudades de la provincia de Buenos Aires. Llamamos res a ia del ganado vacuno especialmente. Señalar, señalada: marcal' el ganado haciéndole cortes en las orejas. SlIspensor: ( tiran le para suspender de 105 hombros el pantalón n, no es de Chile solamente, como indica la Academia ; es corriente en la Argentina y llega hasta Costa Rica (Malaret) ; pero es plural generalmente (sll$pensores). Tembladeral: tremadera, tremedal o tolla: terreno pantanoso y cubierto de pastos a veces, que tiembla y donde es fácil hundirse. Ventajero, -a, por" ganguero o que sabe sacar ventaja en I los tratos n, no es sólo de Chile, como indica la Academia; resulta muy corriente en la Argentina. Velltearse o ventilarse: " andar mucho fuera de casa n. Úsase también en Chile y Puerto Rico (Malaret). Yerba: la " yerba mate >l, sudamericanismo. Es yerbatero el que explota la " yerba ») ; yerbera (ya anotada por' la Academia), el recipiente de la "yerba» y yerbear, matear o tomar mate.

" De dos palabras habitualmente unidas, puede suprimirse una sin que padezca en lo más mínimo la locución de que forma parte; a veces hasta gana en energía la expresión. Es que habiéndose combinado las significaciones de las dos palabras, éstas no forman ya más que uI1s010 signo n (Bréal, Semántica, Cap. XV).

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Obra comúnmente, como ya se habrá advertido en algunos de los ejemplos que anteceden, la acción de un determinativo que se omite para obtener mayor brevedad en la expresión; otras veces, por el contrario, el término que se calla es el determinado. Ejemplos del primer caso: En toda la América "hincarse de rodillas)) queda dicho con sólo mentar el verbo determinado, hincarse; levantarse equivale a (1 levantarse de la cama )1; pararse es "pararse en pie)). Hase dicho" privado de razón)) por loco y hemos acabado por decir privado y nada más; estar" tocado de la cabeza ll, « por la locura ll, queda ahora entendido con estar tocado solamente. Temblor es (1 temblor de tierra )1. Ejemplos del segundo caso: Hace unos 20 años comenzaron a usarse en Buenos Aires los (1 coches de tranvías ac.oplados 1) y pronto dieron en llamarlos acoplados; hoy también son acoplados los coches o camiones que van unidos a coches o camiones a:uLomolores; sólo se dice que "van a remolque II si son tirados transitoriamente, por accidente. El « camino afirmado II es a./irmado y nada más. Ir al Botánico es ir al Jardín Botánico '1 y para el " Jardín Zoológico II ya es largo Zoológico, decimos Zoo. Las" lonas- o bolsas bajeras )1, que hacen de sudaderas en el (1 recado!l, se designan con la voz bajeras. Los « autos colectivos )), que van recogiendo pasajeros, son colectivos. El té o café'con leche que se completa con pan y manteca ha venido a llamarse" un completo )1 ; Y es tanto así que se nos pone las más veces en la necesidad de tener que inquirir si el oompleto es de té o café. El « sastre cortador JI es cortador. Las " monedas de cobre )1 son cobres: " está sin un cobre)) equivale a (( no tiene dinero )~. La (1 embarcación cha-

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CU08 DE: GEItEIlALI.IACIÓN T DETEfUllNACIÓI"l

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la 11, de fondo llano y ancho, baja, como la chalana, se llama chata; lo mismo en el PerLÍ (Palma), Chile (Echeverría y Reyes), otros países americanos y aLÍn en España; damos esta misma designación al carro de cuatro ruedas, bajo y sin toldo, y también al vagón descubierto; en Méjico vale por" graciosa y bonita 11 (Ramos D.), tratamiento cariñoso que se extiende a Cuba y Puerto Rico (Malaret), donde también puede significar (( pusilánime, cobarde 'l. En la lucha entre el (( globo dirigible 'l y el aeroplano, o (( más pesado que el aire 11, ha triunfado éste, cumpliéndose así la sabia. profecía de Julio Verne ; pero queda el nombre: dirigible. La grande es (( la suerte o el premio grande 11 de la lotería; en España es (( el gordo n. Basta decir grave, de gravedad, para saber que se trata de un (( enfermo Il o de una « enfermedad Il : ,1 esfá grave, muy grave, hay gravedad, mucha gravedad n (lo mismo en francés). Con la voz lechera designamos la (1 vaca de leche n o (( vaca lechera 11. Quedó el nombre de nazarenas a las (( espuelas nazarenas n que usaban nuestros gauchos; se las habrá llamado nazarenas por las grandes puntas de las rodajas, semejantes a las espinas que coronaron a Cristo; también se les daba el nombre de " lloronas 11, por alusión al ruido que producían al chocar o al ser arrastradas por el suelo. Un negocio es una (( casa de negocio n, almacén de comestibles o lo que fuere. Llamamos pampero al (( viento pampero n, que sopla del S. O. Pardo menta al mnlato o persona de color, no sólo en Cuba y Puerto Rico, como indica el Diccionario, sino en toda América. Pelón es un (( melocotón o durazno pelón n, que no tiene pelusa; y también una variedad de perro qne carece de pelo. Petiso, -a, anotado como galicismo de América Meridional, en las últimas ediciones del Léxico Académico, en el sentido de

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(t pequeño, bajo, rechoncho)) (proviene ~el francés pelit y la etimología pide' z), se aplicó especialmente para designar a los tI caballos de poca alzada)), que han veni~o a llamarse petisos. Aquí como en Colombia al hablar de un remitido, entendemos que se trata de una (t nota o comunicación remi· tida )', acepción ésta que también se usó en España, según cita de Bretón de los Herreros que nos presenta el doctor Amunátegui Reyes. El .. lienzo o trapo repasado/' )', que sirve para repasar, limpiar o secar pisos y platos u otros enseres, está convertido en /'epasador y nada más. Así como es torcaza o torcaz la (t paloma torcaz)), llamamos marlineta a la (t perdiz martineta)) (Tinamus va/'iegala). Trinchanle es el (t cuchillo trinchante)), cuchillo grande que sirve para lri nchar ; y también el .. aparador t,'inchante », mueble de comedor, que tiene generalmente más saliente el mármol sobre el cual puede trincharse, aunque lo más corriente es que esto se haga sobre la mesa de la cocina. Llamamos g/'osella no sólo al (( jarabe de grosella», sino también al .. refresco ), que se hace con este jarabE', y lo mismo se tiene con el limón, el tamarindo, la frulilla, etc .. ; también el (t sorbete o helado» puede indicarse con el nombre de la sustancia, flUta o esencia con que está preparado. Otro tanto ocurre con la denominación de los perfumes o esencias rosa «(t esencia de rosa»), jazmín, heliotropo, violeta, etc.; con los colores: rosa ( .. color de rosa»), granate (color de la piedra granate, que a su vez se deriva del color de los granos de granada), etc. ; con las comidas: palitas ( .. guiso de patitas)), de patas de oveja), etc. En ocasiones se presentan los dos casos en la misma expresión; así, el (t agente de policía 1', ya es agente y nada m'ás; ya policía, usos que también sov, corrientes en España.

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DI Gllln,u.U:&CIÓ.

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Lo mismo ocurre con nuestro popularísimo (( matambre arrollado >1 ; ya el Vocabulario Rioplatense, de Granada, que ouenta más de medio siglo, registra y define nuestro matambre, (( lonja de carne que está entre el cuero y las costillas del animal vacuno ll; Y la Academia ha venido a darnos en su Diccionario de 1936, un matahambre, que nuestra más corriente contracción convierte en matambre, y desde 1927 (Diccionario Manual) nos presenta un arrollado, que stlo es de cerdo y exclusivamente chileno. Desde tiempoinmemoriallos argentinos. uruguayos y. riograndeses (del Sur del Brasil) nombran, preparan y comen el (( matamb"e arrollado 1'. que tanto designan con la voz matambre, como con arrollado. JU.\N

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DICCIONARIO DE AMERICANISMOS SUPLEMENTO (Continuación)

• CHIBA. f. Colombo y Venez. 'Mochila, chilla, chipa, tipa, jigra'. RUU., LA. CHIB.~COA. f. Venez. 'Garrapata muy pequeña'. (Ixodes sp.).

LA. CHIBODO, BA. adj. Trujillo (Venez.). 'Tonto, bobo'. MBI. . CHIBOL. m. Tabasco (Mex.). 'Chichón'. RGE. CHlBOJ.A. f. AmGentral. 'Todo cuerpo esférico pequeño, bolita'. ADJ., CG., SJB., FGZ. CHIBOLO 'chichón en la cabeza'. Perú. PBM. En Colombo y Hond. 'lobanillo, tumor esférico'. AS., AM. CHIBÓ:'! 'majadero, burlón', Es más aceptable la grafía chivón. • CHICA. 4" 'moneda de 3 centavos'. Yo recuerdo haber llamado chicas a las moneditas de un cuarto de real, cuyo valor aproximado era de 3 centavos. MEB .. Desusado en .Méx. / / Venez. 'Planta trepadora, lampiña'. (Bignonia (Arrabidea) chica), LA. CHICAGO. m. Perú. 'Inodoro o bacineta'. PBM. CHICAGÜIRE. m. Venez. -'Ave zancuda'. (Chauna chavaria). LA.

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CHICo\LÁ. m. Tolima (Colomb.). 'Bignoniácea'. (Tecoma spectabilis). ER. CHICALOTE 'cierta planta'. Gual. ABJ., JRC. CHICANA.. f. Azuay {Ecuad.). 'Negociación baladí'. ACP. CHICA.IIEAR. intr. Colombo 'Usar de ardides'. ER. CHICAlIERO, RA. adj. Colombo y Ecuad. 'Que usa de chicanas o malos procederes'. ER., CRT., ACP. (Chicana, galicismo por 'embuste, tl·iquiñuela'. dice Ac.) . .tl Azuay (Ecuad.). 'Tacaño'. ACP. CHICAO. m. Colombo y Ecuad. 'Toche, avecilla'. LT., RUU., JC. CHICASQUU.. m. CRica. 'Arbusto de hojas recortadas y grandes, flores b!ancas y tallo lechoso'. (Jatropha aconitifolia). ~G. CHICATAlIA. (v. mexic. "de origen coca; 'hormiga'). f. Mex. 'Cuatalata, zompopo, hormiga'. JIDG., MEB. • CHICLÁlI 'ciclán'. BoL, Colombo y Hond. VMRey., AS., MEL., AM. También en Perú, pero aplicado solamente a los animales. PBM. CHICLE. 2" 'cierta pastilla de chicle ('goma de mascar')'. AmCentral, Méx., Perú, Urug. y Venez. PBM., EDTR., REB. Su uso parece general en Amér. pues se ven anuncios de chicle en casi toda la prensa del Continente. • CaIco 'tanda, mano, partida', en el juego. Perú, PBM ~ II 2· '~oneda de cobre de un centavo'. Pel'Íl. PBM. JI Guat. 'Níspe;'o, fruta del Achras sapota'. ADJ. (Contracción de chicozapote). JI adj. Méx. Antepuesto al nombre, significa 'grande, descomunal'. Chico palo 'palo muy grande'; chicas na,:ice$ 'narices muy grandes'. Muy usado por las clases humildes. CEQ., MML. II Llevarle chico a alguien. Perú. 'Ganarle al contrario

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la mitad de la partida'. II 'Ser más que otro en determinados casos'. PBM. CHICOL 'vara en forma de garabato'. Aztequismo usado en Morelos (Méx. ). VAN. ·CHICOLEABSB 'divertirse'. Perú. PBM. CHlcORA. f. Venez. 'Útil agrícola i.ndígena para cavar la tierra'. Es hoy día una lámina fuerte y angosta de hierro, con uno de los cabos afilados yel otro con una cavidad o un anillo para adaptar el mano o asta de madera. Variante: chícura. Es la coa. LA. CHICOREAR. intr. Venez. 'Ahoyar con la chlcora'. jI flg. , Alancear'. LA.. • CHICORIA 'cualquier bebida rala y mala'. (En España se dice jocosamente agua de achicoria del café malo o claro.

(Espasa). ·CHICOTA. f. Colombo Voz para llamar al ganado vacuno. LT. • CHICOTE 'látigo'. (Apa¡'ece en villancicos españoles del año 1650. Cejador, La Verdadera Poesía Castellana, IV, 96). 113" 'colilla de cjgarro~. Argent. y Veracruz (Méx.). VR., VAN, ji 4" 'cierta.avispa'. Parece que es el jicote. (Bombus). CG. II AmCentral. 'Sarta, cáfila'. Chicote de cosas. SSG. CHICOTE.UI..4" 'matar'. Méx. MA. II Colombo 'Hender, hacer pedazos'. AS. / j Colombo Hablándose del gallado, 'llamarlo con la voz chicota'. LT. CHICOUl'OTE. (Del mexic. IXicotzapotl: IXícotl 'abeja' y lzapoli 'fruta': 'fruta de la abeja' : 'miel'). EM. Úsase en Guat. JRC., FGZ. CHICUR. (Del quich. chigtana 'rejar'). PJP. CHICUACE. (Del mex. chicohuace: chico 'junto', hitan y ce 'uno' : 'uno junto a los primeros nÓmeros'). EM.

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AUGUITO M.\L.&aET

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CH1CUACO 'cierta zancuda' . Especie de cucarachero, semejante al cristofué. 'LA. CH1CUACO, CA. adj. Venez. 'Tonto, imbécil'. MBI. CHICUALi. m. Colombo 'Chavarría'. (Palamadea). JAU. CH1CUCA. f. Trujillo (Venez.). 'Excremento'. MBI. CH1CUlLOTE. m. Méx. 'Pijije, ave'. CH. CRfcVRA: variante de chícora. El chicurón es una chic/Ira grande destinada a ciedas labores agrícolas. LA. CHICHA 'cierta bebida'. Amér. Pero anticuado en las Antillas. La que se bebe ahora en Venez. es una bebida refrescante, ligeramente fermentada y de consistencia espesa; especie de carato. LA. / / 2" 'zapato de dos o tres suelas' . No en el PerlÍ. PBM. // 3" 'berrinche, mal humor'. AmCentral y Ecuad. SSG., ACP. II Estar uno hecho una chicha. Ecuad. 'Estar muy sucio'. ACP. // Estar una cosa como chicha.Colomb. 'Abundar'. AS., MEL. CHICHAMBACAL. m. Yucatán (Méx:). 'Pájaro de color negro y el encumbro de las alas ~ojo'. VAN. Ignoro este nombre. MEB. Es mal transcripción de VAN, pues debe serchichimbacal. ABV. CHICHA.PAL. m. Hidalgo (Méx.). 'Vasija de barro'. VAN. CHICHAPi 'cierto árbol'. No en Perú. PBM. CHICHAR. tr. Ecuad. 'Fabricar la chicha de jora ('maíz germinado')'. De las demás clases se dice: hacer chicha de tal o cual cosa. AMat . .. CHíCHARO. m. Colombo 'Cigarro de mala calidad'. RUU. "CHICHARRA: es el chicharrón. Gual., SDgo. y Venez. SSG.,

FHC., LA. CHICHARRO. m. PRico. 'Pez de las Antillas que alcanza, hasta dos pies'. Abundan las especies de 4 a 9 pulgadas. (Trachurops plumieri, Stahl.).

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DICCIOflARIO

D.

AIIERICAIIIISM08

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• CHICHURÓN. m. Colomb. 'Cierto dije que se fabrica de oro sin pulimentar'. ER. II Buga (Colomb.). 'Pluma de la reina, planta'. (Petraea). ER. II Saber una cosa a chicharrones de sebo. Antillas y Perú. 'Saber a cuerno quemado'. FO., PBM. Anticuado en Cuba, aunque perdura la frase simplificada: saber a chicharrón. FO. En el Perú, también en singular: saber a chicharrón de sebo. PBM. CHICHE 'pecho, teta'. Argent. LS., MLB., SALQ. (Indudablemente, del quich. : chucho 'pezón de la teta'. MLB). En Chiloé (Chile) dicen checha. FJC. Es femenino enAmCentral. CG., ABJ. 113" 'juguete, alhaja'. Urug. CRey. Pero no en el Perú. PBM. 114" Y 5" 'hipocorístico indeterminado o fórmula afectuosa'. Colombo AS:, MEL. 11,6" 'condimento con que se hace el guiso llamado papas con chiche'. Es más corriente decir carne con chiche. Perú. PBM. II 7" 'fácil'. Eso es muy chiche 'eso es muy fácil'. AmCentral. SSG. CHICUEME. m. AmCentral y Panamá. 'Refresco de maíz quebrado cocido con leche y azúcar'. CG., SL., JEH., ~G. En este plato no entra jamás el plátano, como creen algunos. SL. CHICHdo, Ñ.\. adj. Perú. 'Zonzo, tonto'. RP. CUlcuERÍA. r. Amér. (con excepción de las Antillas). 'Casa o tienda donde se vende principalmente la bebida llamada chicha'. Ac. CHICHIBÉ. (Del maya). m. Yucatán (Méx.). 'Malvácea muy común, arbusto cuya corteza produce un excelente filamento'. (Sida acula). ABV. CBICHIBVCUE. m. Esmeraldas (Ecuad.). 'Almeja muy pequeña'. JC.

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(Del mexic. tzitzieaztli: una ortiga. Elllonido tzi ha pasado a che o ehi. Am. CHICHICUILOTE 'cierta zancuda'. Se usa el fem. ehiehicailota. CBICHICASTE.

r.

RHV. (Del mexic. ehiehi 'pecho' y hua 'tiene'. JA.). En Zacatecas (Méx.) se dice de toda hembra que está criando. Pirra chichigaa. CEQ. 112" 'cometa pequeña'. PRico. y SDgo. REJ., ET" PM. JI (v. chibcha). Co10mb. 'Pequeño, baladí'. MJF. JJ Colombo 'Moneda fraccionaria'. LT. II Colomb.· Entre tahures, 'juego de poca cantidad, que los españoles llaman rabón'. LT . CHICHIGUACA. m. Cuba. Voz cariñosa aplicada a niños. FO. CRICHIGUAO. m. SDgo. 'El pájaro Phonipara olixacea.'. ET.,

CIIICHIGUA.

P~.

intr. Colombo 'Negociar en cosas de poco valor'.LT. CHICHIGÜERO. RA. adj. Colombo 'El que negocia con poco capital'. LT. CRICHILLlCA 'cierta planta'. ·No en el Perú. PBM. CUICHIIlfBACAL. m. Tabasco (1fJéx.); 'Bacal, pajarito'. RGE., ABV. CUICUIMECA. adj. Méx. 'Chocho, lelo'. (?). FJS. Rf. : chachameco 'anciano'. CHICHIIlfICUNA 'cierta planta'. No en el Perú. PBM. CUICUII'CAGUA (De). Cuba. 'De chicha y nabo, de poca importancia'. FO: CUICHIPATE. (Del mexic. chichic 'amargo', y patli 'medicina'. JGS.). CRICRIRA. f. Azuay (Ecuad.). ··Plantá odontálgica'. (Tltlaspi barsa pastoris). ACP. CUICHIRIIlfICO. Azuay (Ecuad.). 'Juego de naipes en el que CHICHIGUAR.

DlCCIOII4IUO DE

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A..R.ICA..IIIlOS

tiene mayo.r valo.r co.nvencio.nal el tres de basto.s, razón po.r la cual esta carta lleva el no.mbre que se apunta'. ACP. ·CalcD 'bromista'. Urug. ABG. /1 m. Méx. 'Palmera'. (Guarea chichon). FJS. 1/ Chichón con nudo. Rio.l;J.acha (Co.lo.mb.). 'Mal so.bre mal'. MEL. CRICaONEA.R 'decir bromas o. chistes'. Urug. ABG. CaICHo.TB 'chichón, to.lo.ndrón'. AmCentral. y Venez. SSG.,

LA. ·CHIFllRSB. r. Azuay (Ecuad.). 'Frustrarse'. ACP.I/Chijlárselas. AmCentral. 'Mo.rirse'. CG. /1 No se puede chifla,' y beber ay/Ul. Durango. (Mex.). 'No. pueden hacerse do.s co.sas a la vez'. EG. • CHIFLB 'cuerno.'. Guat. y SDgo.. ABJ., PM. 1/ 2· 'cuerno. preparado para llevar pólvo.ra, agua, etc.'. Urug. CRey. íI Los Río.s y Guayas (Ecuad.). 'Ro.daja frita de plátano. verde'. JC. /1 Al chijle. Hond. 'Co.ntrato. en que se ~sti­ pula que si el deudo.r ha dado. prenda en seguridad de la deuda, y no. paga al vencimiento. del plazo., po.r el mismo. hecho. el acreedo.l· se hace dueño. de la prenda' . Este pacto. está pro.hibido. po.r la ley. CHIFLIIU 'indirecta, injuria, zumba'. AmCentral. SSG. CHIFLÓN. m. Bol., Co.lo.mb. y Méx. 'Co.rriente impetuosa de aire o. de agua que atraviesa por un lugar estrecho; ráfaga o racial'. VMRey., LT., HR. 'Hervidero. o charco en que caen con ruido. las aguas de una cOfl'iente'. RUU. En AmCentral y Méx., chiflón de ai,.e es ventarrón, tremo.lina; viento. vio.lento. que so.pla en una misma dirección'. SSG.,.CEQ. En el Perú, 'corriente de aire'. PBM. La primera acepción del Dice. de Americanismo.s. EDTR. II 3" 'coniente violenta de un río'. Venez. LA. 37

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AUGUITO M.\LA.iIT

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En Azuay (Ecuad.), 'remanso profundo y peligroso de un río'. ACP,· CaIPCRIIIA. f. Salvo 'Jurunera, paraje lejano'. SJB. GaIGA. f . .venez. 'Sustancia feculenta extraída de las eemillas del chigo'. LA. CHIGLA. adj. Ecuad. 'Ciclán'. HV. CaIGo 'árbol leguminoso'. (Campsiandra comosa). Venez. LA. CHlGUA. (Del quich. chihua 'frula silvestre'). f. Colomb. 'Cicadácea frutal'. (Zamia chigua). LT. JI Colombo 'Pez acantopterigio algo menor que la caballa'. AS. CHIGU.~-CHIGUA. f. Colombo 'Melastomácea'. (Blakea quadrallgula,·is). ER. CaIGUALo. m. Esmeraldas (Ecuad. ) ..' Juego entre varios hombres y mujeres, a la luz de la luna, y dirigiéndose versos mutuamente'. También se juega en el velorio de un niño. 1/ 'Canto que acostumbran los campesinos de la costa de C~omb. y Ecuad., en las noches de luna, generalmente entre varias personas de pie que se mueven formando círculo'. AR. CaIGüÉ. m. Venez. 'Hambre canina'. LA., LAC. CHIGCICHIGÜE. m. Venez .. Bromeliácea de horde espinoso que fructifica más o menos como la maya'. El fruto es comestible. Variante: chiuechille. (Bromelia chrysanlha (~); Brocchinid sp.). LA. CalGÜIRE 'cierto roedor'. 'Variante: chigüiro. Argent. LS. CHIHUAIICO. m. Bol. 'Tordo, ave'. FLB. CHIJETADA 'chisguete'. (En Andalucía dicen chijatazo. Alcalá). CHIJETAZO. m. PRico y Urug. 'Chisguete' . .. CHIJETE 'chisguete'. (Es andalucismo. MTG). CUILA. (v. aymara). f. Bol. 'Chuño seco de plátano, yuca y racacha'. VMI.

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DlcelOIARIO DI AIIBalCAft'lllI08

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CBILACOA. f. Colomb. 'Especie de perdiz'. ER., LT., RUU. Es ave zancuda, de poco vuelo, de color entre pardo y rojizo, que abunda en los climas calientes. MAB. Patece que también se dice chil.;¡có. CBILAPBiio. (De Chilapa, nombre del lugar donde los fabrican). m. Méx. 'Sombrero de paja ordinario'. VAN. CBILAPBRRO. m. vulgo CRica. 'Chile de perro, planta'. CG. CBILAQUILA. (Del mexic. chilli 'chile', atl 'agua' y quilitl 'yema o renuevo'. CG.). CBILAQUILBS. m. pI. Méx. 'Cierto guisado'. En Zacatecas no lleva longaniza ni chorizo, ni se adoban los pedazos de tortilla fritos, sino que se ponen en una salsa hecha con chile colorado o verde mezclado con tomate. Antes s~ le pone cebolla y huevo, y, por último, el queso, a que todo hierva un poco. CEQ. CBILAR. m. Méx. 'Rancho, granja, terreno cultivado ccm chile' . :VAN. . CBILATE 'cierta bebida'. En Panamá se hace de chile, maíz tostado y cacao. SL., NG. (Rf. : chicheme). CBlLCA 'cierta planta'. Colomb., Urug. y Venez. ER., LT., RUU., JAU., EVP., AMS., MB., LA. CBILCAGÚA. f. Colombo 'Pájaro túrdido cantor'. (Seminierllla gigas). ER., JAU., RUU. CUlLCÁ:'I. m. Salta (Argent.). 'Alimento de harina de maíz tostado, con agua caliente y azúcar'. JCD. CBILCA.lIO. (Delquich. challhua 'chupe'). m. Perú. 'Potaje de la gente pobre: pescado, naranjas, cebolla: y ají'. PBM. CBILCO 'chilca, planta'. Ecuad. ACP: CHILCBIL 'cascabeles, castañuelas'. No en el Perú. POM. (v. quich. chili 'cascabe!'). m. Colombo 'Planta en cuya cápsula suena la semilla'. Es la Cassia indecora y no la

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AUGUSTO

c.

MAuaET

BAAL, X, '9"

oecidentalis. LT. En el Ecuad. es la planta Tayttes ternijlora. A'CP. CHILCHOTE. (Del mexic. chilchotl. EM). CHILE 'ají'. En el Perú no se le dice chile al ají. PBM. / / Chile de perro. AmCentral. 'Mala yerba de terrenos húmedos'. (Poligonum acre). CG. CHII.ENA. f. Ecuad. y PenÍ. 'Marinera, baile'. GHM., PBM. CHlLEPIQuíN. m. 'Chiltipiquín'. (Capsicum), En varios Estados de Méx. CEQ. CHILIBE. m. Tabasco (Méx.). 'Varita delgada; bejuco muy fino'. RGE. CHIUC. m. Sonora (Méx.). 'Mayito o solibio, avecilla'. VAN. CHILlCOTE. (Del quich. chillikutll) 'grillo, insecto'. Argent. JCD., MLB. CHlULA. f. Trujillo (Venez.). 'Excremento de ave'. MBI. CHILlLLO. 'cualquier bejuco para amarrar, o varita que hace de látigo'. (Del maya). AmCentral yMéx. CG., ABV. CH1I.lNCHILE. m. Tolima (Colomb.). 'La planta Cassia ocá· dentalis'. ER. (Del quich. chilichili, hoy chitchil 'planta de flor amarilla'). Es la' Cassia indecora y no, como dice Cortés erróneamente, la C. oecidentalis. LT. CHILINGUEAR. tr. Col~mb. 'Columpiar'. Ac., RUU. (No en RJC.). CHILlPIQUÍN. m. Jalisco y Zacateca s (Méx.). 'Chilepiquín'. (Capsicllm). CEQ. C'HILOTE 'jilote, jilote; elote muy tierno'. AmCentral y Cuba. SSG., MMM. COILOTEÚI.. intr. AmCentral. 'Filotear o jitotear' .LT. CHlLPAR. tr. Salta (Argent.). 'Hender de un tajo la oreja de uu animal'. JCD.

2:

BAAL,X,lgh

DICCIOR •• IO DE AIIBRIC.&IUI .. OS

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CHILPIAR. (Del quich. chilpina 'rasgar, romper'. PJP.). CRILPOCLE 't;hile secado al humo'. Chilpocle o chipocle son formas bárbaras. Es chilpote o chilpolle, y se llama así cuando no esté encurtido. MEB. CHILPOSO, 5.4.. adj. Perú. 'Desgreñado'. PBM. CHILTEPE 'aji, guindilla'. (Capsicllln). AmCentral. SSG., ABJ. CHILTEPiN. Méx. 'Chiltepe, ají, guindilla'. (Capsicltm). VAN. CHILTOTE 'cierta avecilla'. Úsase el fem. chillota. AmCentral. CHILTUCA.. f. AmCentral. 'Casampulya, araña' .. (Latrodectes sp.). SSG. (La grafía chiltuya es erra la por chiltuca. Ac.) ·CHILLA.R 'chistar, hablar'. Chiloé (Chile) y Venez. FJC., LA. (Cervantes, en el Entremés del rufián viudo llamado Trampayos, dice: (( que no puede chillar porque está untado II (sobornado). //2- 'poner el grito en el cielo'. Colomb., Méx. y Venez. RUU., CEQ., LA. // 5-. r. 'picarse, ofenderse'. Méx., Ecuad. y Perú. CEQ., HV., ACP., EDTR. Aunque en Méx. más bien significa 'enojarse, disgnstarse'. CEQ. Corno en el Ecuad. 'enojarse' HV. / J CRica. 'Avergonzarse; abochornarse'. CG. CHILLlGUA. f. Bol. 'Paja que sirve para hacer escobas~. FLB. • CHILLO 'deuda'. AmCentral. SSG. JI Ecuad. 'El estado de enojo o resentimiento'. HV. / / Ecuad. 'Reclamo o }>rotesta enérgica en que intervienen muchos'. ACP. // Ecuad. 'Nombre de la tela que se teje en el valle de Chillo, provincia ecuatoriana del Pichincha'. ACP. CHUlA. f. Bol. Es voz aymara de una palmera cuyos cocos tienen una pulpa exterior muy leguminosa. VMI. CHIIIAL. m. Quer. y Zac. (Méx.). 'Cabellera alborotada'. MML., CEQ.

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AUGUSTO M.&uRn

BAAL,

X, 1940

CUIMUGO 'cierta ave'. Urug. GF., CRey. No en Perú, donde se dice gallinazo. PBM. CUIMAPA.TA 'cierta planta'. No en Perú; es chinapaya. PBM. CUIMAR. (Del mexic. chimalü 'rodela'). tr. AmCentral. 'Desollar, lastimar, maltratar la piel de una persona o animal, o la superficie de un mueble'.CG., SJB. II fig. 'Molestar, fregar'. SJB. CUIMARR.\. f. Colombo 'Cierto juego de muchachos'. AS. CHIMA.TCHA 'especie de yaraví'. Es' sólo un 10Galismo de Tarma (Perú). JdA., PBM. CHIMBA. (v. quich. 'al otro lado,; en frente'. También 'trenza'. PJP.). En Colomb., 'trenza de pelo'. LT.I/Colomb. Nombre de un juego de naipes. LT. CUIMBACAL 'bacal, pajarito'. Campeche, Tabasco y Yucatán (Méx.). MEB: CUiMBADOR 'intermediario~. Ecuad. ACP. 1/3" 'el que ayuda a chimbar o pasar un río'. Ecuad. ACP. CHIMBUQUELB. m. Venez. 'Baile popular'. LA., LAC. CHIMBIUCO. m. Colombo 'La gallina ciega, juego de chicos'. Propio del Valle de Cauca, que consiste en reunirse ellos por la noch e, y puestos en fila, esperar que uno de ellos, vendado y separado del grupo, procure atrapar algún otro, que lo reemplaza. Los del grupo hablan así: I( Chimbilaco, que te coge el día! !l. Y el vendado contesta: I( No me cogerá )).Y siguen así hasta cansarse. MAB. ·'CUIIIIBO 'gastado; desgastado'. Venez. LA. l/m.

J VAN B.

AMBBOSBTTI

poblados comiendo residuos y criaturas aun no bautizadas. Esta leyenda está aún tan arraigada entre muchos paisanos de nuestro litoral que me contaba un oficial de nuestro ejército que los soldados de ciertas regiones de Corrientes suelen matar a los perros que andan rondando los cuarteles o las guardias, durante la noche, aduciendo que son lobisomes a los cuales deben exterminar para que dejen de andar penando. Ambrosetti se refiere después a la práctica de la bendición, vieja costumbre de nuestros abuelos, herencias morales de tiempo de colonia y manifestación evidente de la religiosidad de nuestro pueblo, de la que en aquel entonces, al decir de Ambrosetti, se abusaba, hasta llegar a hacer de esta cristiana ceremonia una ridícula farsa. Estudia luego las prácticas funerarias y el compadrazgo haciendo notar con respecto a este último, la importancia que tiene entre esa gente y dice: " es uno de los vínculos más sagrados que pueden unir a dos personas y en muchos casos de la vida, allí en medio del desierto, este lazo moral es lo único que puede oponerse al egoísmo innato, tan desarrollado en las sociedades semi-primitivas .1. Finaliza el ensayo con un capítulo referente a las supersticiones relativas al amor sexual y supersticiones diversas. Este trabajo acerca al folklore misionero fué ampliado y corregido por su autor para ser publicado en la Revista de Filosofía 1 y es así que en el número aparecido en el mes de julio de 19[7 de dicha Revista se publica con la siguiente , Ju.-\.:'f B. AJ4BROSETTl, Las supersticiones de la región-misionera. (~/a­ leriales para un Folf,·lore argentino. Región misionera o del noreste), en Revista de Filosofía, año III, nO 4, l. Buenos Aires. '9'7.

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JULIÁ.

B.

CieERES FBE'lIIE

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advertencia, que transcribimos: « A pedido del director de la Revista de Filosofía hago un paréntesis a otras tareas actuales, reanudando los trabajos folk-lóricos que comencé a publicar en el año 1893, en la ya muy rara Revista del Jardín Zoológico de Buenos :Aires, fundada por el doctor Eduardo L. Holmberg». « Este material de primera mano, recogido en mis viajes hace veinticinco años, ha permanecido casi inédito. Además, como los datos obtenidos no fueron total~ente publicados, creo oportuno darlos a conocer, a fin de que puedan servir para estudios posteriores. La falta material de tiempo hace qu~ las libretas de viaje queden, en gran parte, casi siempre inéditas; con-ello todo el trabajo de recopilación y de observaciones concluye por perderse y muchas veces de un modo irreemplazable, sobre todo los de este género; las nuevas poblaciones, por motivo del progreso, van olvidando o desusando las creencias de las viejas, o modificándolas por contactos. exóticos que concluyen por modificar sensiblemente su significado primitivo. Dejando a otros la tarea del estudio comparativo y bibliográfico, por las razones antedichas, en este trabajo no haré más que volcar el contenido de la!' páginas de mis viejas libretas de viaje, acrecentando lo ya publicado con nuevos datos adquiridos en un viaje posterior». Este artículo que Amhrosetti, ya arrancado de este mundo por la traicionera muerte, no vería publicado, tenía el agregado de un capítulo sobre El Payé que, como es sabido, es un amuleto para mil casos, que puede ser hecho de las cosas más variadas; muchas veces debe serlo en determinados días, horas y circunstancias; y otros capítulos más sobre supersticiones relativas a los animales, a las faenas rurales, aljuego, a los vegetales y supersticiones ferap~uticas.

BAAL. X. Ig42

JUAlI

B. A MonOSETTI

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En la misma Revista del Jardín Zoológico 1 publica en diciembre del citado año 1893 sus Apuntes para un folk-lore argentino (gaucho), que en su obra póstuma Superstidones y Leyenda.~ se publicara con el título de Folk-lore de la.~ pampa.~, sllpersticiones ganchas. Al referirse a la región que le toca estudiar dice: {( Estos apuntes pertenecen a la región del gaucho, tal cual lo entienden los que han leído las obras de Hidalgo, Ascasubi, Estanislao del Campo, el Martín Fierro de Hernández, las de Eduardo Gutiérrez, etc.; es decir, de aquel en cuyo cuerpo no corre sangre Guaraní, ni Quichua, en una palabra, el gaucho de la provincia de Buenos Ayres, que hoy la va desalojando poco á poco para poblar la Pampa y los Territorios Nacionales del Sur, y que tiene representantes en las provincias limítrofes con ella, como ser; Entre Ríos, Santa Fé, Córdova, San Luis, etc. ». En estos estudios se refiere al sapo, en la medicina y supersticiones populares, a la veterinaria campestre y a supers~ tic iones varias, arl'8igadas en las viejas poblaciones argentinas. A la región del noroeste argentino, que es a la que dedi· cara la mayor parte de sus investigaciones como arqueólogo, se refiere su trabajo aparecido en 1896 • Costumbres y s;¡persliciones de los valles calchaqllíes. Esta monografía, conjuntamente con las dos antes comentadas sobre el folklore misionero y del gaucho, constituyen la obra póstuma Sllpersticio• J"A~ B. A"BROSETTI, ,4puntes para un folk-lore argentino (9aacho), en I/evista del Jardín Zooló9ico de Buenos Ayres, 1, 367. Buenos Aires, 1893 . , Ju. B..'''BROSETTI, Costumbres r supersticiones de los valles calchaquíe., en Anales de la Sociedad Cíentífica. Argentina, LI, 41, Buenos Aires, 1896.

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J Utlla B. Cien.EI FBz'raE

BAAL, X, .g40

nes y Leyendas' a que nos hemos referido anteriormente y que; por haber aparecido en el año 1917, ha hecho creer a algunos en la posterioridad de la producción folklórica de Ambrosetti. Comienza en ella ettudiando la fisonomía de los valles calchaquies, en la provincia de Salta, qne es la región en donde observó las superstliciones qne va a describir. Es interesante este prólogo, porqne en él se hace el análisis de los factores naturales que van a influir sobre las creencias de sns pobladores y explica la técnica empleada durante la investigación. Comienza con un .capítulo sobre la coca y su acción. Sabida es la importancia que para el hombre de altitud tiene el mascar la hoja de coca, que llega a constituir arraigado vicio y ello da lugar a una lal·ga serie de operaciones e invocaciones de .carácter reiigioso que son las que se estudian en este capítulo. La Pachamama, el numen local o genias loci, es objeto de otro capitulo; las creencias religiosas en general se estudian en el cuarto capítulo. El quinto está dedicado a la terapéutica popular; es el intitulado enfermedades y mo· dos de curarlas. En sucesivos capitulos se estudian las prácticas funerarias, la siembra, la yerra en las cumbres, la carneada de animales, la. caza de vicuña, la apacheta, el farol o sea la luz mala, casamiento y compadrazgo, el carnaval, toma de posesión de un terreno, para finalizar con un capítulo sobre nombres de familia, que aunque no es de folklore, su autor aclara que lo da como dato filológico:

• JVAl< B. AMBRosBTTI, Supersticiones y L.yendaJ. Regi6n misionera. Valle. calcllaquí.s. La. Pampps. Con una introducci6n de Saluador De6.nedetti, Buenos Aires, 191í.

JUAR

B.

AIIDB08Ii.TTI

68,

El estudio de los usos y costumbres, de los oficios y técnicas populares constituye una importante rama del folklore que se ha denominado folklore etnográfico y que no obstante el singul8l' interés que su estudio tiene, poco ha sido cultivado en nuestra patria; los escasos estudios que se conocen se refieren a la región que pobló el gaucho clásico de nuestro litoral, tan deformado en la actualidad que d.ista mucho de ser el paisano poco recomendable de la época colonial y hasta de los primeros años de nuestra organización constitucional. El ingeniero Emilio A. Coni demostró esto en forma definitiva en el curso de sus investigaciones sobre el (t vocablo gaucho, a través de tiempos y lugares» " concienzudo estudio que finaliza con estas palabras que quiero transcribir, porque ellas son la expresión .verdadera de lo que a este respecto acontece en la actualidad. Dice el ingeniero Coni : (t Bien sé que esta reivindicación mía de un derecho campesino será completamente estéril. Como siempre, la ciu~ dad vencerá a la campaña, Buenos Aires a la República y a la postre triunfarán los poetas campesinos del asfalto, los directores de orquestas gauchescas y los gauchos de la pantalla, ya que todos ellos disponen de medios de trasmision infinitamente superiores a los que. posee la humilde oral campesina)) . Ante esta manera de desvirtuar nuestra tradición nacional, genuina, se impone una reacción por parte de nuestros centros de investigación: a este motivo obedece.la creación del Departamento de Folklore del Instituto de Cooperación • EM'LlO .~. CO." Los distinto. lignificado. del vocablo "gaucllO)) a d. /iempos:r luga,•• , en Bol.lín de la Academia Nacional d. la Rislorin, XV, 30g, Buenos Aires, 'g42.

~raué.

68.

. J uula 8.

CÁCIRII

FauJI.

BAAL, X, 19b

Universitaria, que sin ninguna ayuda oficial, está empeñado en loable tarea de salvar este inmenso patrimonio cultural dela acción destructora del tiempo y de las gentes. Todo está por hacerse, especialmente en el campo del folklore etnográfico, y con urgencia, porque nuestros campesinos del norte o del sur, de la región eordillere.na o de losgrandes ríos están día a día abandonando sus ranchos y viviendas primitivas para suplirlas por las casas más confortables de chapa o de material, dejando de construir su mobiliario primitivo de madera porque indudablemente es más práctico comprar los de hierro y cromados; se está olvidando de hilar, de tejer y hasta de cantar y bailar sus antiguas canciones criollas pOl'que nuevas corrientes han penetrado hasta en los valles más recónditos, llevando consigo las nuevas industrias y los nuevos ritmos. Ambrosetti fué el primero ,en hacer investigaciones de folklore etnográfico al publicar su estudio sobre La región vinícola de la Provincia de Salta en el año 1895 '. Allí se describen minuciosamente desde los procedimientos de riego y enrame de las vides en los parrales hasta los métodos criollos de elaboración del vino en las bodegas regionales, como asimismo los rústicos implementos que para tal fin se usan eri la industria criolla, como son los noques de cuero para pisar la uva, las primitivas prensas de tuerca, los tinajones y las pipas. Su otro trabajo de folklore etnográfico es el intitulado La • JUAN B. AMBRosETT', La región uinico/a de /a prouincia d. Salla en los ualle. Cakhaquíe., en Boletín delInstiluto GeográJieo Argentino, XVII, 6~5, Buenos Aires, 1895 y publicada también en Bo/elÍn del Departamento Nacional de A,gricullura, XIX, 565, Buenos Aires, 1895 y en El Tiempo, nOS 10 a 13.

B.UL, X, 1942

JUAIII

B..4.118.0RTTI

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hacielula de MolillQs l . Su auLor le llama estudio de arqueología colonial, pero en realidad es el primer trabajo que se publica en la ArgenLina sobre la vivienda rural de origen español, Lipo de consLrucción común en todas las provincia!> norteñas y de las cuales ya hoy quedan muy pocas en buen clásica casona de señor acoestado de conservación. Es modado en la que conjuntamente con su extensa familia, vivían una serie larga de criadoli, sirvientes y peones,.coml> todavía se suele ver en algunos pueblos riojanos y catamar.., queñ9s. Casa de grandes patios, bordeados de habitaciones, amplias, de anchas paredes de adobe con sus clásicas ventanas y nichos y su alto techo de teja. En este trabajo evoca AmbroseUi en bien escritas páginas, la plácida vida de su!> moradores, las faenas de los criados, el trabajo de las niñas, las fiestas y comidas en .solemnes ocasiones, para terminar su inspirada evocación con estas palabras: (( Más tarde, mientras se ponía el sol, se solía rezar el rosario y quien sabe cuántas veces en los siglos transcurridos, la vislumbre rojiza que desaparecía poco a poco detrás de los cerros, no llevaba a esa hora de indescriptible melancolía, ~nhelos íntimos, ilusiones acariciadas y celosamente guardadas, o evocaciones de personas queridas lejanas y esperadas largo tieinpo, con fe tranquila o angustiosas dudas ,). Sarmiento, en su FacIlndo • había, ya, llamado la atención acerca de la similiLud de costumbres y aún de fisonomía existente entre los moros y los paisanot' de la ·provincia

.8

• JV&K B. AlIBI\OSETTl, Arqueología colonial. La hacienda de Malillas. Valle. cakhaquíe. (Provincia d. Salta) en ES/lidios, año 111, nO U, 158. Buenos .'ire., 1903.

" DOJlI!lGO F .l.V6TllfO SARIIla.TO, Facundo, edición e"Uica r documenla·da. Prologo d. Alberlo Palcos, 61, nOla, La Plala, '938.

68~

JUL1ÁI'f

B.

CÁCEftES FSEYRE

BAAL, X, 1942

de Buenos Aires. Ambrosetti l,a observa también y la comenta para la gente del norte, magnífica comparación que todo viajero podrá apreciar perfectamente al penetrar en las actividades íntimas de nuestros campesinos norteños como son su cocina, sus pasatiempos, sus aperos. Dic·e a este respecto: « En Tucumán, eatamarcn, La Rioja, Salta, Jujuy y Santiago del Estero, el tipo árabe se halta a cada paso entre la población blanca y mestiza; se le ~a llamado tipo andaluz, pero la base, el estrato fundamental de él ha sido ése - y de allí la afición y la facilidad a los trabajos manuales, tan propios de los artesanos criollos del interior, yel porqué de todos esos rastros de la industria árabe-morisca, que encontramos a cada paso entre nosotros)). Se refiere inmediatamente a las influencias orientales en nuestra arquitectura colonial y los Jlesabios que de ella han quedado en las actuales viviendas. En los Anales de la Sociedad Científica Argentina, da a conocer su estudio intitulado: La leyenda del yaguareté-Abá (el indio tigre) y sus proyecciones entrelosguaranies, quichuas, ele. (Contribllción al estudio del folklore comparado) I y efectivamente es un interesante ensayo de folklore comparado en donde pone de manifiesto su vasta erudición y conocimiento sobre mitología de los a9tiguos y modernos habitantes de nuestro país y del Perú. Se trata de la leyenda referente al origen humano del tigre, que todos nuestros primitivos le atribuyeron, considerando las cualidades superiol·es de fuerza y astucia, que el feroz carnicero tiene, y que lo • JUAN B. AMBRosETTI, La leyenda del yaguareté-abá (el indio tigre) r sus proyecciones entre los guaraníes, quichuas, etc. (Contribución al estudio

JU,U 8.

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A.BROSETTI

hacen respetado y temido por los demás animales y aún por el hombre. Esa admiración y respeto dió origen a muchas leyendas en todos los pueblos que lo conocieron y hasta influyó en la decoración de la cerámica. de tal forma, que en nuestro país ha originado el llamado estilo dl'aconianode los indios diaguitas y que no es el de un dragón sino de un tigre estilizado. Este trabajo ftié publicado en 1896. Rastros etnográficos comunes en Calchaquí y México i es otro estudio de folklore comparado en el que Ambrosetti hace resaltar las similitudes y relaciones existentes entre los antiguos y actuales pobladores de los -yalles calchaquíes y las regiones del norte de México y sur de los Estados Unidos. A las pruebas arqueológicas y etnográficas se suman en este trabajo las folklóricas, que son las que en su totalidad sirven al sabio estudioso-para poner de manifiesto los estrechos nexos existentes entre dos pueblos aborígenes de tan distantes latitudes, lo "que posteriores estudios han cOrI'oborado ampliamente. Tres son las prácticas supersticiosas que compara con otras tantas prácticas similares mexicanas, a saber: l ' El lavatorio del viudo o de la viuda en la muerte de su consorte, 2" El perro, para ayudar al viaje del muerto y 3" El buscar el espíritu de los niños. Su clásico libro Notas de Arqueología Calchaquí', aparecidoen 1899, está salpicado de comentarios folklóricos acerca de los habitantes de las provincias del norte argentino. En él se transcriben más de diez invocaciones de las rezadas en • Jt;AK B. AMBROSETTI, Rastros elrtográficos comunes en Calchaqflí y México, en Anales de la Sociedad Científica Al'gentina, LI, 5, Buenos A.ires, 19°1 .

• JVAlI B. A.. 8ROSETTI, Notas de Arqueología calchaquí nos Aires, 1899'

(l'

serie). Bue-

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JVLlÁft

8.

CÁCERKS FAETRI!

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distintas oportunidades de la vida de esas rústicas gentes y se describen muchas ceremonias ocurridas durante sus faenas agrícolas. En Antigüedades calchaquíes, publicado también en los Anales de la Sociedad CieQ.tífica 1, describe al igual ciertas ceremonias su persticiosas y dedica un capítulo al baile de los chunchos, curiosa danza observada en la provincia de Jujuy, de indudable origen indio, que la practican los actuales habitantes « cuando esperan algo de la divinidad, hacen la promesa de ser chunchos enla fiesta anual de la Patrona o Patrón, o Virgen o Santo de~ pueblo a que pertenecen l) • Para ello, vale decir, para ser chunchos, se disfrazan con sombreros de- forma de elástico de marino, llenos de medallas, cintas y plumas, un camisolín de monaguillo, dos chales o pañuelos de espumilla terciados en bandolera, un par de guantes de hilo o de vicuña, un pañuelo y una máscara en la que pintan grandes lágrimas; así disfrazados van a ejecutar un curioso baile frente a la iglesia, el que es repetido durante varios días. Hemos pasado revista a las distintas producciones de Ambrosetti referentes a temas de folklore argentino y americano, para poner de manifiesto la magnitud de su cosecha folklórica, y si a ella sumamos sus interesantes relatos de viaje, desde aquel primero y juvenil que bajo el pintoresco pseudónimo de Tomás Bathata, escribiera, intitulándolo Viaje de Itn Maturrango·' hasta los referentes a la Pampa Central, Misiones y Puna de Atacama, todos ellos con alguna noticia I JÚAN B. AUBROSETT1, Antigüedades calchaquies. Datos arqueológico. sob"e la prouincia d. JujU], en Anale. de la Sociedad Científica Argentina,

LUI y LlV, Buenos Aires, 1902. , 1'0...... B'THATA, Viaje de un Maturl"UnljQ, Buenos Aires, 1893.

BAAL, X, Ig60

Jt"AII

8.

AVDROSltTTI

68 7

de carácter folklórico o etnográfico, vemos que el título de precursor en el estudio de nuestro folklore es merecido y justo. Don Ramón Menéndez Pidal, el gran maestro español, que estuviera vinculado a- Ambrosettti por estrecha y cordial amistad, le recuerda afectuosamente en su obra Los romances tradicionales de América 1; « a la bondad de don Juan Bautista Ambrosetti 1) dice, "que con tanto fruto ha cultivado varias ramas del folk-loreargentino, debo cuatro romances, los cuatro re~ordados por la seÍlora Mal'ía Helena Holmberg de Ambrosetti, como cantos de su infancia 1). En el extranjero y unánimemente en su patria, Ambroseui fué respetado y tenido por un sabio auténtico; su mérito fué doble, por ser el que investigaba, y además iba abriendo la brecha por la que trataba de encauzar a los jóvenes discípulos, a fin de que lo acompañaran en las tareas emprendidas, y poder así ir formando la escuela argentina de investigadores, en las diversas ramas de la antropología. Adalid de la ciencia, casi niño, prefirió abandonar las comodidades y el calor que brinda el hogar paterno para internarse en la selva misionera, llevado por su espíritu investigador. Trabajó infatigablemente hasta sus últimos aÍlos, trepó altos cerros, navegó correntosos ríos y exploró cálidos desiertos en épocas en que no se soñaban siquiera los cómodos y rápidos medios de transporte que hoy tenemos; sufrió la sed y el hambre y sólo así pudo dejarnos páginas llenas de sabiduría y experiencia. Por eso su obra será imperecedera y su personalidad digno ejemplo para la juventud de su patria. JULlh B. CÁCERES lt'REYRE . • RAHÓl( MB.~!fDEZ PID&L. Los romances tradicionales de América, en R ••isla de DerecM, Hislaria y Le/ras, XXV1, 189, Buenos Aires, 19°7.

«

EL OORTESANO» DE CASTIGLlONE EN ESPAÑA

I

DEL AMOR

EL AliOli. E" LA JUVElITUD "1 E" LA MADUREZ. VíA DE ELEVACIÓil DEL ALlIIA HASTA UlIIRSE CON D[OS

La duquesa de Urbino señala a micer Pietro Bembo, figura singular en la historia del Renacimiento, para que trate en las veladas el tema del amor. , i El amor, tema sagrado! Revive en Urbino, en ámbito. propicio, el espíritu eterno de Platón. Se recoge el Bembo en acto de profunda meditación antes de levantar su palabra hablando del amor. Tal el ensimismamiento de Sócrates antes de dejar fluir su sabiduría entre los hombres. Apercibido el Bembo después de su t:allar, como habiendo alcanzado la inspiración pedida al numen supremo « para hablar de una cosa muy sustancial y muy alta 11 " comienza a desenvolver su doctrina del « amor, y en qué consiste la bienaventuranza que pueden alcanzar los enamorados JI. El deseo, posesión y gozo amoroso de la hermosura, henI V. Bolean de la Academia Argentina de Letras, VIII (1940), 93-146 Y 423-435; IX (1941), 135-142 Y 51,-543 Y X (1942), 53-118. • CUTIGLIO!

chida de bondad, libre de engaño, se alcanza por difícil senda de virtud que; de grado en gmdo más alta, lleva al hombre al « ancho piélago de la pura hermosura divina, y en sí la recibe, y recebiéndola goza aqu~lla suprema bienaventuranza, que a nuestros sentidos es incomprensible t) ' . Desenvuelve el Bembo su doctrina del amor desde su principio en los sentidos, hasta la suma unión espiritual; desde la hermosura terrena, reflejo de la divina, hasta el suI'remo estado de contemplación y unión con ella, consumida ya toda sensualidad por el « santísimo fuego del amor)) • y, en plática sublime, armoniza la sacra filosofía de Platón con la bienaventuranza celestial del cristianismo. El ámbito del amor se extiende desde los bajos .primeros pasos de los sentidos subiendo a la razón y al entendimiento que enciende la voluntad y hace al « hombre participar con los ángeles)) , levantándolo « por aquella escalera que tiene en el más baxo grado la sombra de la hermosura sensual, por ella adelante, á aquel aposento alto, donde mora la celestial dulce y verdadera hermosura, que en los secretos retr;limientos de Dios está ascondida )) '. Es el proceso de elevación de la tierra al cielo, posible al hombre por el esfuerzo elevador de la virtud. Lo muestran los Diálogos de Plat6n. Los platónicos de la Florencia medicea impregnan sus días con el divino sentimiento. Y Bembo enciende con su luminoso resplandor la velada ducal en Urbino, y la aurora que se descubre a los ojos de los mara• Ibídem, 510. • Ibídem, 510. , Ibídem, 483. • Ibídem. 511-5i2.

BA.4.L, X, 1960

(( EL CO..TES ....O» IN EspAÑA.

-villados cortesanos, aurora simbólica, proyecta sus rayos allende el espacio, iluminando a los espíritus más altos de España. En España, los poetas, don Quijote, los dramaturgos, los místicos, los escritores todos y en todos los géneros, hablan del amor. Y el proceso muestra el camino desde los sentidos hasta el celestial goce, desde el deleit~ terreno hasta la suma unión amorosa con Dios. Garcilaso de la Vega, cifra amorosa de su tiempo, murió tan joven, aunque de pleno vivir, sin alcanzar aquella edad a que se refiere el Bembo ~n que el hombre está con (1 Sil saber y su juicio y su ánimo aún en Sil verdadera fuerza y virtud» '. Murió mozo aún cuando el (1 amor que reina en la sensualidad, tiene muy gran desculpa, y quizá en alguna lI)anera es permitido» '. Fué la vida de Garcilaso ansiedad amorosa y su poesía un reflejo constante del anhelo cordial. Montolili analiza el sentido petrarquista en la poesía de lós italianizantes como Boscán, Garcilaso, Herrera, y señala en Boscán una influencia precisa del ferviente petrarquista Pietro, Bembo. Seguiremos a Garcilaso desde el discurso del amor de El Cortesano hecho justamente por el Bembo. De este discurso se infiere que el amor de los mozos se inclina o tira más al deleite de los sentidos con las dolencias y engaños consiguientes. Habla el Bembo de la vida misma, ~on razones que dicta la experiencia de observación del duro penar amoroso y todas sus complicaciones. éCómo:se refleja este yugo de la sensualidad, este penar, en las letras? Garcilaso lo muestra en su Canción· 1" : , Ibídem, 487 . • Ibid.m, 487-488. 45

69'

BAAL, X, '9h

Si a la región desierta, inhabitable por_ el hervor del sol demasiado, y sequedad de aquella arena ardiente; o a la que por el hielo congelado y rigurosa nieve es intratable, del todo inhabitada de la gente, por alg4n acidente o caso de fortuna desastrada, me fuésedes llevada, y supiese que allá vuestra dureza estaba en su crueza, allá os iría a buscar, como perdido, hasta morir a vuestros pies tendido' _

Que así ofusca la tiranía. de la sensualidad hasta las más claras razones. Dice el Bembo :- « Así que estos tales enamorados aman pasando vida gongoxosa y-miserable; porque ó nunca.alcanzan lo que desean, que no puede ser mayor trabajo, ó verdaderamente si lo alcanzan, hállanse habeJ:.alcanzado su mal, y acaban su miseria con otra mayor miseria; porque no solamente en el cabo, mas aun en el principio y en el medio de este amor nunca otra cosa se siente sino afanes, tormentos, dolores, adversidades, sobresaltos y fatigas;' de manera que el andar ordinariamente amarillo y afligido en cantinas lágrimas y sospiros, el estar triste, el callar siempre ó quexarse, el desear la muerte, y, en fin, el vivir en estrema miseria y desventura, son las puras calidades que se dicen ser proprias de los enamorados II '. Sigue Garcilaso en la misma Canción: I GARClLASO,

Canción 1, 1¡3 .

• C.STIGLlONE,

El Corl ..ano, &85 y 86,.

ce

BAAL, X,lgb

EL

eo.,...... IO»

IIW EI. . ÑA.

695

Así paso la vida, acrecentando materia de dolor, a mis sentidos, como :si la que tengo no bastase ; los cuales para todo están perdidos, sino para mostrarme a mí cuál ando .

.

. . . .

Si aquella amarillez y los sospiros salidos sin licencia de su dueño ; si aquel hondo ~ilencio no han podido un sentimiento grande ni pequeño mover en vos, que baste a convertiros a siquiera saber que soy nacido, baste ya haber sufrido tanto tiempo, a pesar de lo que basto; que a mí mismo contrasto, dándome a entender que mi flaqueza me tiene en la tristeza en que estoy puesto, y no lo que yo entiendo; así que con flaqueza me defiendo l . Es el cuadro completo que pintara el Bembo. La Canción [[ es también una larga queja por infortunio de amor y en ella exclama: Quién pudiera hartarse de no esperar remedio y de quejarse '.

La Canción IV muestra "el aspereza de los males» de amor que: Así, del bien que un rato satisface, nace el dolor que 1'1 alma me deshace'.

I

GA.RCILUO,

Canción 1,

17 5 .

• Ídem, Canción 1/, '79. I (dem, Canción IV, '9 2 •

E.a.lro K....

694

BAAL, X, Ig40

Con toda la lucha y encontrados sentimientos que desata hasta parar: en aquel fin de lo terrible y fuerte que todo el mundo afirma que es la muerte'. La famosa Canción V ( A la flor de Gnido.» fué enderezada al duro pecho de una dama, mostrándole los crueles efectos de su frialdad ~n su servidor que está muriendo vivo sin su gallardía en el cabalgar, perdido para la espada el valor de su mano, triste su musa, lloroso el rostro, ajeno a la amistad, vencido en su razón ... i Oh, lamentables efectos del amor! Los muestra Garcilaso también en sus sonetos. Tal en el primero que termina: Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme, si ella quisiere, y alÍn sabrá querello; que pues mi voluntad puede matarme, la suya, que no es tanto de mi parte, pudiendo, é qué hará sino haeello ~'. Lo mismo todos, con todas las reminiscencias señaladas por la crítica: Petrarca, Ausias March, tienen por tema el amor, sus duelos, la:muerte. I! Cómo nace y se muestra el amor, y cómo ha de proceder el cortesano experimentado ~ Lo dice. el Bembo: ( Por eso cuando viere á alguna mujer hermosa, graciosa, de buenas costumbres, y de gentil arte, y tal, en fin, que él como hombre esperimentado en amores conozca ser ella aparejada para enamoralle, luégo á la hora que cayere en la cuenta, y oye, ídem, Canci6n IV, • ídem. Sonelo l.

192.

202.

BAAL, X, Ig40

«

EL CoaTBlAIIO» .1

EaP.A.¡¡.

695

re que sus ojos arrebatan aquella figura, y no paran hasta metella-en las entrañas, y que el alma comienza á holgar de contemplalla, y á sentir en sí aquel no sé qué, que la mueve, y poco á poco la enciende, y que aquellos vivos espíritus que en ella centellean de fuera por los ojos no cesan de echar á cada punto nuevo mantenimiento al fuego, debe luégo proveer_ en ello con presto remedio, despertando la razon, y fortaleciendo con ella la fortaleza del alma, y atajando de ta! manera Jos pasos á la sensualidad, y cerrando así las puertas á los deseos, que ni por fuerza ni por engaño puedan meterse dentro; y así entónces si la llama de fuego cesa, cesará tambien el peligro; mas si ella dura ó crece, debe en este caso el Cortesano, sintiéndose preso, determinarse totalmente á huír toda vileza de amor vulgal' y baxo, y á entrar con la guía de la razon, en el camino alt~ y m~ravilloso de amarll', Garcilaso sabe de esto, lo dice en su octavo Soneto: De aquella vista pura y ecelente salen espírtus vivos y encendidos, y siendo por mis ojos recehidos, me pasan hasta donde el mal se siente. Encuéntranse al camino facilmente, con los míos, que de tal calor movidos salen fuera de mí como perdidos, llamados de aquel bien que está presente. Ausente, en la memoria la imagino; mis espírtus, pensando que la vían, se mueven y se encienden sin medida; mas no hallando fácil el" camino, que los suyos entrando derretían revientan por salir do no hay salida . • CUTIGLlOBE,

El Corte.ano, 498 y 499.

EaalITO K....

694

BAAL, X, Ig40

Con toda la lucha y encontrados sentimientos que desata .. hasta parar: en aquel fin de 10 terrible y fuerte que todo el mundo afirma que es la muerte •. La famosa Canción V « A la flor de Gnido II fué enderezada al duro pecho de una dama, mostrándole los crueles efectos de su frialdad ~n su servidor que está muriendo vivo sin su gallardía en el cabalgar, perdido para la espada el valor de su mano, triste su musa, lloroso el rostro, ajeno a la amistad, vencido en su razón ... ¡Oh, lamentables efectos del amor! Los muestra Garcilaso también en sus sonetos. Tal en el primero que termina : Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme, si ella quisiere, y aún sabrá querello; que pues mi voluntad puede matarme, la suya, que no es tanto de mi parte, pudiendo, I! qué hará sino hacello ~'. Lo mismo todos, con todas las reminiscencias señaladas por la crítica: Petrarca, Ausias March, tienen por tema el amor, sus duelos, la·muerte. eCómo nace y se muestra el amor, y cómo ha de proceder el cortesano experimentado ~ Lo dice el Bembo: « Por eso cuando viere á alguna mujer hermosa, graciosa, de buenas costumbres, y de gentil arte, y tal, en fin, que él como hombre esperimentado en amores conozca ser ella aparejada para enamoralle, luégo á la hora que cayere en la cuenta, y oye• ídem, Canci6n IV, • fdem. Soneto

192.

1.202.

IIAAL, X, '94.

poco á poco tantas bellezas y ornamentos, que, juntando en uno todas las hermosuras, hará en sí un conceto universal, y reducirá la multitud deBas á la unidad de aquella sola, que generalmente sobre la humana naturaleza se estiende y se derrama» ". Es material de la doctrina del Bembo, contenido en el soneto de Herrera. En la Ele9ía IV, trata de la virtud, de la luz de la razón que oprime y vence al sentimiento, del alma en las regiones' celestiales, del amor. En la Canción III exhorta: Seguid, Señor, la llama de la virtud, qu'en vos sus fuel'

CoaT.....O)) ••

E.PAii.

'Santos padres, las almas de los cuales tú, con aquella ardiente virtud de contemplación, arrebataste del cuerpo y la juntaste -con Dios 1) ' . Es la contemplación, por víade la música que baria exclamar a Fray Luis, en la Oda a Francisco ~alinas : O desmayo dichoso! O muerte que das vida ! O dulce olvido! Durase en tu reposo sin ser restituído jamás a aqueste baxo y vil sentido! En el arrebato de su discurso, el Bembo entra en espíritu y palabra a la "más pilra atmósfera mística y pide que: « como verdaderos amantes en lo amado podamos transformarnos .. '. Ansia conocida de los místicos, como se lee en la declaración del Nombre « Hijo de Dios II : « c! Por ventura es eosa nueva que el amor vista del amado al que ama, que le ayunt.e con él, que le transforme ~ II '. Idea que se haría poesía inefahle en palabras de San Juan de la Cruz. Este elevado amor que dice el Bembo diferente y muy más alto que el bajo amor terreno " es aquel que se declara en el Nombre « Amado )): « Sombra son, sin" duda, Sabino, y ensa yos mu y imperfectos de amor, los amores todos con que los hombres se aman, comparados con el fuego que árde en los amadores de Cristo, que, por ser esso, se llama por exce~ lIencia el Amado; porque haze' Dios en nosotros para que le amemos, un amor difl'erenciado de los otros amores, y muy aventajado entre todos 1)" ' . • C ...TIGLlOKE,

El Cortesano. 412-413 y 414"

• Ibúlem, 513.

Los Nombr.s d. Cristo, 111, 59. El Cortesano. 499. DE LEÓll, Lo. Nombre. de Cristo, 111, 129.

, FRAY LVI. DE LEÓN, • CASTIGLIOWE,

• FBu

LVI.

¡¡Jo

BUL, X,

'1I4~

Algunos rasgos de exp08ición aCercan el diálogo de Los' Nombres de Cristo de Fray Luis al discurso del amor del Bembo: aquellos silencios de Sócrates de que habla Platón~ y en Il:!s que se sume el Bembo I entre las partes más levantadas de su inspiración, y son como signos externos del recogimiento del alma, del ensimismamiento espiriwal necesariopara penetrar en las altas regiones de lo absoluto; eses silencios que señalan la verdadera atmósfera del pensar, recogen a Marcello, que en breve meditación, infundido del verboalto, declara los Nombre¡ de Cristo: « Y con esto humill& Marcello templadamente la cabeQ8. hazia el 8uelo, y com!) encogiendo los hombros, calló por un espacio pequeño; y luego tornándola a a1Q8.r, y tendiendo el braCiO de~echo, y en la mano dél, que tenía cerrada, abriendo ciertos dedos della, y extendiéndolos, dixo ... 1) Muchas veces en el discurso, « callóse el Bembo 11 ; inuchas veces en e~ Diálogo, calló Marce-

110 '. Insisten los de Urbino, porque el Bembo habló ya inspiradamente, para que declare aún más en esta materia del amor, ento~ces él ~ice: « Por eso, pues vosotros mandais que yo trate un rato de esta tan singular materia. soy contento de hacello; pero, porque yo me hallo haxo.para tan alta cosa, y no merecedor de hablar de los santísimos secretos y misterios del amor. ruego á él que mueva y levante mi pensamiento y mi lengua tanto, que yo pueda mostrar á este nuestro gran Cortesano, la manera que ha de tener para poder amar muy fuera de la costumbre del loco y profano vulgo 11 '. Se enI

CUTIGLlONE,

RI Corlesano, 514.

, FRAY LUIS DE LEóR, , CASTIGLIOIlE,

Los Nombres de Crislo, 11, 195 '1

El Corle,ano, 4g8.

I¡JI.

73 •

B,UL, X, '94>

comienda al amor mismo para poder declarar sus misterios, Marcello que debe declarar el Nombre de uEsposon, que se da a Cristo, lo invoca también y pide: u su favor y su gracia para poder dezir algo de lo que en un misterio como aqueste se encierra, porque sin él no se puede entender ni dezir l) ' . Escuchando con elevación y maravilla, el habla de tal fuerza del Bembo, los cortesanos de Urbino no advirtieron el paso de las horas: el ~. fuggir dell'ore l) • ni sintieron la pesadez del sueño sobre sus ojos, de modo que las últimas palabras del inspirado discurso, iluminaron la sala ducal; como la aurora, afuera, animaba todo con la viva luz de lo alto que desde el oriente se levantaba '. Pondera Juliano: u Huyen las horas, y cuasi no las avemos sentido passar, detenidos, Marcello, con vuestras razones ... l) ' . Dijérase un secreto símbolo a propósito del curso de las horas inmortales. Amanecía, al cabo del Banquete gl'iego, y quedando aquellos hombres dormidos, después de beber y escuchar, gozosos, el discurso del amor, u Sócl'ates, viendo a ambos dormidos, se levantó y salió acompañado, como de costumbre, por Aristodemo; de allí se fué al Liceo, se bañó y pasó el resto del día en sus ocupaciones habituales,' no entrando a su casa hasta la tarde para descansar l) ' . Los alegres, los espirituales, quedan dormidos, menos Sócrates: dijérase el.sueño en que había de sumil'se el mundo helénico, salvo la vigilia eterna del espíritu de la sabiduría, encarnada , .·RAY

LVI. DE LEóR, Lo. Nombre. de Cris/o, 11,

• CASTIGLlOltB,

'94.

El Cortesano, 440.

• Ibídem, 517' • F.AY LVI. DE LBólt, Los Nombre. d. C"is/o, • PLATÓR,

El Bunquele, 338.

n, 64.

K.".no Ka ...

BAAL, X, 1940

en un hombre, que permaneciendo despierto, cruza los ocasos para iluminar nuevas auroras. Las últimas palabras del Bembo se expanden, abierta la sala hacia el amanecer, estremecidas de' vu~lo en el aire matutino, entonadas por el murmullo de las frondas jubilosas de pájaros y toda el alba pura de Toscana, atmósfera de armoniosa sabiduría, con su luz ascendente, proyectaría el genio antiguo, vivido,.revivido, en el palacio de Urbino, allende el Mediterráneo. Con el curso del sol y en caluroso día platicaban los castellanos, acerca de Los Nombres de Cristo, de un sol con u grande priessa en llevarnos el día 11 ••• I Ylo llevó, sin que ellos se dieran cuenta, pero no había que cuid!lrse de esto: u que, como el sol se fuere a su ofticio, vendrá luego en su lugar la luna, yel coro resplandeciente de las estrellas con ella, que, Marcello, os harán mayor auditorio, y callando con la noche todo y hablando sólo vos, os escucharán attentíssimas .. Vos miFad no os halle desapercibido un auditorio tan grande)) '. Se proclama la grandeza, hermosura y silencio de la noche, como ámbito propicio para el ~"Uelo del espíritu. Dijérase que se señala él símbolo de la ( Noche oscura del alma 11. En poesías de Fray Luis, hay temas del discurso del Bembo. Enla Oda Il a la virtud, hija del cielo, dice: Tú dende la hoguera al cielo levantaste al fuerte Alcides. Son los altos ejemplos: Garcilaso locitaha, y el Bembo: así este santísimo fuego destruye en las almas y consume lo que en ellas es mortal, y vivifica y hace hermosa aquella (1

• Fau

LUIS DB LEÓIl,

• Ibídem. 65.

LO$ Nomb,.es de Cristo, 11,

6~ .

BAAL, X, Ig62

(( EL CoaTEII••O» IR

E...¡.

733

parte celestial que en ellas por la sensualidad primero estaba muerta y enterrada; ésta es aquella gran hoguera en la cual (según escriben los poetas) se echó Hércules y quedó abrasa doen la alta cumbre de la montaña llamada Oet~, por donde después de muerto. fué tenido por divino y inmortal" '. De Moisés y la zarza ardiente, del carro de fuego que anebató a Elías, de la hoguera en que se echó Hércules, habla el Bembo en su discurso. Y Gracián : ti A otros, a los héroes, previno el mismo cielo de remedio, realzando misteríoso su fin, como en Moisés desaparecido y en Elías arrebatado, haciendo triunfo del fenecer ... Hiló Hércules, hecho Parca de su propia inmortalidad, y puso, no colofón, sino colón a sus proezas, que así se usa... Sola la virtud es el fénix, que cuando parece que acaba, entonces renace, y eterniza en veneración lo que comenzó con aplauso". Es la virtud el cami . no de la inmortalidad '. La Oda V, a Francisco Salinas, está enteramente comprendida en el discurso del Bembo: la música, camino de hermosura, eleva el alma hasta la más alta esfera, le muestra la sabiduría y grandeza con que está regido el universo, y esta armonía deleita al alma ti en de~mayo dichoso, en muerte que da vida, en dulce olvido ", lejos de ti aqueste bajo y vil sentido". Es el proceso por el cual mostraba el Bembo que el alma ,. llega á estar ciega para las cosas terrenales y con grandes ojos para las celestiales... borracha y fuera de sí misma por sobrada codicia de juntarse con ella, pareciéndole que allí ha hallado el rastro y las verdaderas pisadas de • C...TlGLlORB, El Corl.,ano, 5 ... s Ga.cIÁ.R',

Discreto,

106.

EBllu'I'o K ....

734

BAAL,X,I9h

Dios, en la contemplación del cual, como en su final bienaventuranza anda pOr repasarse ... y no solamente en todo des-ampara á los sentidos y á la sensualidad con elloe, pero no tiene más necesidad del discurso de la razon; porque trasformada en ángel entiende todas las cosas intelligibles, y sin velo ó nube alguna vee el ancho piélago de la pura hermosura divina, y ell si la recibe, y recebiéndole goza aquella suprema bienaventuranza, que á nuestros sentidos es incomprensible... y nosotros de nosotros mismos!,najenados ... muramos de aquella bienaventurada muerte que da vida 11 '. Es toda la Oda:

o de~mayo dichoso! O muerte que das vida! O dulce olvido!

Durase en tu reposo sin ser restituído jamás a aqueste baxo y vil sentido! Semejante es el espíritu y deseo de ascensión de la Oda VIlI. Cuándo será que pueda libre de esta prisión volar al cielo, Felipe, y en la rueda que huye más d~l suelo, contemplar la' verdad pura, sin, velo ~ El Bembo había dicho: « Enderecemos, pues, todos los pensamientos y fu~rzas de nuestra alma á ellta luz santísima que nos muestra el camino, que nos lleva derechos al cielo, y tras ella, despojándonos de aquellas aficiones de que andáhamos vestidos al tiempo que descendíamos, rehagámonos agora por aquella escalera que tiene en el más baxo grado la I

CASTIGLlONE, El Co,.tesano, 509, 510, 5!3 Y 514.

BAAL,X,lgh

ce EL eoaTII".O)J

1:.

Il:sPAiiA.

sombra de la hermosura sensual, y subamos por ella ade· lante á aquel aposento alto, donde mora la celestial dulce y verdadera hermosura, que en los secretos retraimientos de Dios está ascondida )) '. Es el ánimo de la Oda XII, Noche serena, cuando dice: Morada de grandeza, templo de claridad y hermosura. mi alma que a tu alteza naci6. qué desventura la tiene en esta cárcel baxa. oscura ~ Qué mortal dl's.atino de la verdad all'ja así el sentido. que de tu bien divino olvidado. perdido. sigue la vana sombra, el bien fingido ~ y lo mismo la Oda XH con su pastoral visión y ansia de cielo. En la declaración del Cantal' de los cantares, explica Fray Luis el clamor del primer versículo: . 11 Béseme de besos de su boca Il. Fray Luis comenta las congojas de los enamorados " De lo cual dan muestra la amarillez del rost~o y la flaqueza del cuerpo y desmayos del corazón que proceden de este enajenamiento del alma)) " que también mentaba el Bembo mostrando los afanes del querer: "de manera que el andar ordinariamente amarillo y afligido en continas lágrimas y sospiros, el estar triste ... son las puras calidades que se dicen ser proprias de los enamorados Il '. Mas levanta el • Ibídem. 511 . • FBU Luis DE LEÓlr, Conlor d. Canla,.... I

CUTlGLIORB,

El Co,·Ie.ana. 846.

46.

K•• ESTO Kanl

736

BAAL,X, 1940

Bembo la congoja de amar hasta el puro deleite del beso.: u pero el enamorado que ama, tenÍendo la razon por fundamento, conoce que, aunque la boca sea parte. del cuerpo, todavía por ella salen las palabras que son mensajeras del alma, y sale asi mismo aquel in~rínseco aliento que se llama tambien alma; y por eso se deleita de juntar su boca con la de la mujer á quien ama, besándola por no moverse á deseo deshonesto alguno, sino porque siente que aquel ayuntamiento es un abrir la puerta á las almas de entrambos, las cuales, traidas por el deseo la una de la otra, se traspasan y se trasportan por sus conformes veces, la una tambien en el cuerpo de la otra» '. Comenta F"-ray Luis el sentir de los enamorados que protestan dulcemente atormentados porque entre ellos pierden su alma: « Y ansí la propria medicina desta afición y lo que más en ella se pretende y desea es cobrar cada uno que ama su alma, que siente serIe rob.ada; la cual, porque parece tener su asiento en el aliento que se coge por la boca, de aquí es el desear tanto y deleitarse los que se aman en juntar las bocas y mezclar los alientos, como guiados por esta imaginación y deseo de restituirse en lo que les falta de su corazón o acabar de entregarlo del todo» '. Versículos vehementes son glosadosopor el Bembo, subiendo de su realidad literal 3 símbolo místico: « y porque el separarse el alma de las cosas sensibles y baxas, yel juntarse totalmente con las inteligibles y altas puede ser slnificado por el beso, dice Salomón en aquel su divino libro de los Cánticos: « Bésame con el beso de tu boca», por mostrar • CASTIGLlOftE, I

El Cortesano, 502-503.

"'au LUIs DE LEÓ", Cantar de Cantares, ~6.

BAAL, X, Igh

« EL

COR'I'u.aO )) BII EIPAIi"

deseo grande que su alma sea arrebatada por el amor divino á la contemplación de la hermosura celestial, de tal manera, que juntándose con ella entrañablemente, desampare el cuerpo.) '. Fray Luis, queriendo mostrar y hacer inteligible el sentido del Cantar, en labor rigurosa de exégeta, la traduce y glosa: « Ya dije que todo este libro, es una égloga pastoril en que dos enamorados. Esposo y Esposa, a manera de pastores, se hablan y se responden a veces .. '. Al margen de este cotejo de temas, recordemos que fué esta exposición del Cantar, punto vivo de acusación a Fray Luis, por romanzar y divulgar materias tan delicadas, y fué el mismo Fray Luis, ajeno a la hurtada y rápida divulgación, .quien defendió bravamente y con su altUl;a de sabio, la declaración, y que por este difícil pleito, han corrido tan azarosa suerte las glosas del Cantar. Santa Teresa de Jesús, cuya vida es una esforzada y vehemente subida a unirse con Dios. escribió su libro Castillo interior o Las moradas, para mostrar cómo por vía de oración, gradualmente alzada, el alma en su trato con Dios, que es trato amoroso, llega, 'por merced divina, ·a desposarse ' con él. La Madre carmelita explica en las Séptimas moradas: " El desposorio espiritual es diferente, que muchas veces se apartan, y la unión también lo es ; porque, aunque unión es juntarse dos cosas en una, en fin, se pueden apartar y quedar cada cosa por sí, como vemos ordinariamente, que pasa de presto esta merced del Señor, y después se queda el alma I

Ibídem, 503 .

• FRAY LUIS DE LEóR,

Cantar de Cantare•• 45.

EIIo.ESTO KauI

'1 38

BAAL, X, '94.

sin aquellacempafiía, digo. de manera que le entienda, En estetra merced del Seño.r, no.; perque siempre queda el alma cen su Dies en aquel centre. Digames que sea la unión ~eme si des velas de cera se juntasen tan en extreme, que teda la luz fuese una, e que el pábilo., y la luz y la cera es tede une; mas después bien se puede apartar la una vela de la etra, y quedan en des velas, e el pábilo. de la cera. Acá es ~eme si cayendo. agua del cielo. en un ríe o. fuente, adende queda hecho. tede agua, que no. pedrán ya dividir ni apartar ~uál es el agua del ríe, e le que cayó del cielo. II '. A prepósite del bese cerne víncúle estrechísimo. y espiritual de les enamerados, decía el.Bembe que per aquel ayuntamiento. « de lal manera se envuelven en une, que.cada cuerpo. de entrambes queda cen des almas, y una sela cempuesta de las des rige casi des cuerpes : y per ese el bese se puede más aína decir ayuntamiento. de alma que de cuerpo. 1) ' . Parecido. sentido. de la unión cerperal muy intima, pero. aun no. abseluta, hay en la cemparación de la sela llama de des velas unidas, de Teresa de Jesús, y de la sela alma para regir des cuerpes, del Bembo.. La unión abseluta, el despeserie espiritual, cemparable cen la unión de las aguas del cielo. y de la tierra que hace Teresa, es la del ruego. al amer, del Bembo.: (( abrásalas en aquella viva llama que censume teda material baxeza ; per manera que en tede separadas del cuerpo. cen un perpétue y dulce ilude se junten y se aten cen la hermesura divina li a, y en esta invecación al alto. amer, pide el Bembo. merir • SANTA TEIIESA DE JESÚS, • CASTIGLIONE,

• Ibídem, 513.

Moradas, 490 .

El Corlesano, 503.

« EL

lIAAL, X, 'g6t

CORTBlA.IIO)) ...

Esp";,,

« de aquella bienaventurada muerte que da vida, como ya murieron aquellos santos padres, las almas de los cuales tú, con aquella ardiente virtud de contemplación, arrebataste del cuerpo y las juntaste con Dios» '. Dice Teresa de Jesús: « porque entonces no entendía la ganancia tan grande que 80n los trabajos, que por ventura han sido medios para traerla Dios allí, y cómo la compañía que tiene le da fuerzas muy mayores que nunca. Porque si acá dice David, que con los santos seremos santos, n.o hay que dudar, sino que, estando hecha una cosa con el fu~rle por la unión tan soberana de espíritu con espíritu, se le ha de pegar fortaleza, y así veremos la que hah tenido los santos para padecer y morir» '. Son los altos ejemplos de los que, inflamados por el amor de Dios, pudieron alcanzar las altas regiones de su gloria. Trae el Bembo, entre otros, los ejemplos de Elías, San Francisco, la Magdalena', abrasados por el santísimo fuego del amor divino, y la Carmelita descalza: « Es muy cierto, que aun de la que ella allí se le pega, acude a todos los que están en el castillo, y aun al mismo cuerpo, que parece muchas veces no se siente; sino, esforzado con el esfuerzo que tiene el alma bebiendo del vin~ d~ esta bodega, adonde la ha traído su Esposo y no la deja sali~. redunda en el flaco cuerpo, como acá el manjar que se pone en el estómago da ruerza a la cabeza y a todo el cuerpo. Y así tiene harta mala ventura mientras vive; porque, por mucho que haga, es mucflO más la fuerza interior y la guerra que se le da, que todo le parece nonada. De aquí debían venir las

I

Ibídem, 11, 514 .

• SAIIU TERE.A. DB

• CASTlGLIOBE,

J",.ts, Moradas, 499 .

El Corlelano, 516. 4R

EIIJlEBTO

KaE.s

BAAL, X,I'9h

grandes penitencias que hicieron muchos santos, im especial la"gloriosaMagdálena,' criada siempre en tanto regalo, y aquella hambre que tuvo nuestro padre Elías de la honra de. su Dios, y tuvo Santo Domingo y San Francisco de allegar almas, 'para que fuese alabado; que yo os digo que no debían pasar poco, olvidándose de sí mismos II '. Es el enajenamiento y olvido de sí que quiere el Bembo para que u levantándonos de esta baxa tierra seamos admitidos en el convite de los' ángeles, adonde mantenidos con aquel mantenimiento di,:íno, que ambrosía y néctar por los poetas fué llamado. en fin muramos ... l l · • Parecidos ejemplos de santidad, y alimentos divinos para sustentar el alma : vino de la bodega del Esp~so, néctar y ambrosía: celestiales mantenimientos. En los Conceptos del amor de Dios, la Madre carmelita, que siempre se excusa de sus pocas letras " entra, como siempre en materias de sabiduría, declarando, ella también, pasajes del-Gantilr: y. empieza por el Béseme con beso de su boca, qué, dice, es ualtísiIl.la petición n. Altísima petición que rev~la\¡l paz y ~mistad muy subidas que alcanza el alma unida 'a Dio's: Y todalá. declaración, dijérase presentida. por el 'Bembo, que, como ella habla del monte en cuya cumbre' está el premio sin. fin \ asi él levantaba la escalera de amor u que 'tiene en el más baxo grado la sombra de la hermosura sensual; 'i subamos por ella adelante á aquel aposento alto, don~ de morIr :.:. . Moradas, de Teresa - la celestial ,dulce y ver-

• SANTA TERESA DE • CASTIGLIO!lE,

JEsús, Morados, 499-500.

El Cortesano. 514.

, SANTA TERESA DE JESÚS,

• Ibídem. 513.

Conceptos d~.l· Omor de Dios, 506.

BAAL, X,lgb

ce EL CoaTEl.UO» .. EUAR"

741."

dadera hermosura, que en los secretos retraimientos de Dios está ascondida 11 '. La vehemente idea de la unión amorosa con Dios que inspira y levanta el discurso del Bembo, estaría inspiradamente declarada por Teresa y vivida por ella misma con intenso arrebato y conciencia tan pura, que harían de la monja, doctora en experiencia, la Santa Teresa de Jesús. y siguiendo sendero místico, toca acertar al discurso del Bembo, un poeta inefable de España: el angélico San Juan' de la Cruz. Carmelita descalzo, amigo de Teresa, teólogo de altísima doctrina, alma seráfica, escribió poesías de encendido y puro sentir amoroso, declarando luego su oculto y divino sentido, en extensas glosas de mística teología. La poesía de San Juan de la Cruz expresa una íntima y acendrada pasión amorosa. Los sentidos y el mundo son pesada carga que retarda nuestra unión con la suma bondad y hermosura de Dios. La sabiduría y deleites del hombre son ignorancia y bajeza, de las que salimos por larga y dificil senda que su"' be al monte glorioso de la verdadera sabiduría y deleitable hermosura de Dios. Purgada el alma en la tie~a por esfuer~ zo virtuoso, llega, por grados sucesivos de enaltecimiento, a unirse para siempre con Dios. El discurso del amor del Bem'"bo, con fundado entendimiento y vuelo de, inspiración, trata también de la escala que empieza en los sentidos y contemplación de la hermosura terrena, y alcanza la suprema morada de la hermosura divina en bienaventurada unión del alma con Dios. Y declarar esta materia es para el Bembo, hablar « de los santísimos secretos y misterios del amor )) . Habla el Bemho,del alma que, « pareciéndole que, allí ha I

C..STlGLIOn, El Cortesano,

511.

I:•• 'IU'O K....

BAAL,X, r94t

hallado el rastro y las verdaderas pisadas de Dios, en la contemplación del cúill, como en su final bienaventuranza, anda por reposarse ; y así ardiendo en esta más que bienaventurada llama se levanta á la su más noble parte, que es el entendimiento, y allí, ya no más ciega con la escura noche de las cosas terrenales, vee la hermosura divina 11 l. Noche oleara del alma, es una de las composiciones místicas de San Juan de la Cruz, y al declarar su primer verso: En una noche oscura, dice San Juan: (1 En esta noche escura comienzan á entrar las almas cuando Dios las va sacando del estado de principiantes, que es de los que meditan en el camino espiritual y las comienza á poner en el de los aprovechados, que es ya el de los contemplativos, para que. pasando por aquí, lleguen al estado de los perfectos, que es el de la divina unión del alma con Dios )) '. La noche oscura es pues, paso de perfeccionamiento : libre de ella, el alma «vee la hermoaura divina 11 para el Bembo, pero (( no la goza aún del todo perfectamente, porque le contempla solamente en su entendimiento particular, el cual no puede ser capaz de la inflnida hermosura universal" '. Por esta noche, para San Juan, el alma entra en estado contemplativo, aunque todavía no goza la suprema unión. Y exclama el poeta : Oh, noche, que guiaste, Oh noche amable más que el alborada. Oh noche que juntaste Amado con amada Amada en el amado transformada o., • IbCdem, 509' • S... Ju...

DB LA CRUZ,

Nec'le escura del alma, 509. Noche Olcura, 101.

o C ..STIGLIOIlE, ·EI Cortesano,

, s... Ju.... DB L.\

CRUZ,

10J.

BAAL,X, '.60

Así sentía el Bembo. Al cabo de la escala, pasada la noche del alma, « por maner~ que en todo separadas del cuerpo, con un perpétuo y dulce ñudo se junten y se aten con la hermosura divina; Y. nosotros de nosotros mismos enajenados, como verdaderos amantes, en lo amado podamos transformarnos '. Es la final y bienaventurada unión. El Bembo llama « 'santísimo fuego 11 al del amor y ansía el abrasamiento en « aquella viva llAma que consume toda material bueza 11. San Juan de la Cruz tiene una poesía: Llama de amor viva, en la que exclama: i Oh llama de amor viva, Que tiernamente hieres De mi alma en el mas profundo centro!

y la declaración encarece el deseo de ser consumida que siente el alma, el efecto de arder amoroso que en ella produce « temple de vida eterna 11 '. En las coplas del alma que pena por ver a Dios, glosa San Juan el : Vivo sin vivir en mí, y de tal manera espero, Que muero porque no muero.

Es el ansia que muestra el Bembo de morir con muerte que da vida. Habla también el Bembo de lo que debe hacer el cortesano experimentado en amores cuando en su alma, por gozo de contemplar a una muje~ hermosa que le enamo~a comienza « á sentir en sí aquel no sé qué que la mueve y poco • CÜT'GLlOBE. El Corle,GIIO, 5.3 .

• Su Jvu

DB LA

C.. vz, Llama de amor uiua, uS.

BAAL, X, .gl.1

á poco la ·enciende 11 a lo divino 11, dice":

t.

Y San Juan de l~ Cruz en una

(1

Glosa

Por toda la hermosura Nunca yo me perderé, . Sino por un no sé qué que se alcanza por ventura '.

y cuando en otra Copla dice San Juan de la Cruz: Entréme donde no supe, y quedéme no sabiendo, Toda ciencia trascendiendo ';

hace recordar. la visión del Bembo: « adonde el alma, encendida en el santísimo fuego por el verdadero amor divino, vuela para unirse con la natura angélica, y no solamente en ·todo desampara á los sentidos y á la sensualidad. con ellos, pero no tiene más necesidad del discurso de la razón; porque transformada en ángel, entiende todas las cosas intelligibles, y sin velo ó nube alguna vee el ancho piélago de la pura hermosura divina, y en sí la recibe, y recebiéndole goza aquella suprema hienaventuranza, que á nuestros sentidos es incomprensible 11 ' •. y en este ancho piéiago de la divina hermosura, toda sensualidad, y toda ciencia trascendíendCi, el alma, vuelta a su 'origen primera esclarecida, se anega en la altísima morada de la bienaventuranza eterna, en el seno amoroso de Dios. • Ibídem, 499. • S".. Jv".. DB L" CIIVZ, Devotas Poesías, 262. 3 Su Jv".. DB LA Cavz, Llama de· amOr viva y Cap/as, • C"STIGLIOftB, E/ Cortesano, 509-510.

1161.

IIAAL. X, 1940

« EL

Ca.TEIAIIO)) EII

EIPA.;"

Conclusi6n Evocando el espíritu platónico y el arte de Cicerón, Baltasar Castiglione renovó en triunfante romance toscano la lumbre del saber antiguo. Los genios eternos de la Grecia y el Lacio, los maestros nuevos, la ciencia, el arte y la vida, fueron acrisolados por Castiglione en días de esplendor principesco; con tal depuración, como para que, siendo digno autor del COI'tesano, fuera también invocado por Rafael como juez infalible dé sus obras, quedando para siempre vivo en su serie de retra'os palpitantes. ' La vida esclarecida de la Corte de Urbino y una noble upiración de Victoria Colonna, animaron la creación del libro del Cortesano, que en sabio concierto, anuncia la con~epción de La Escuela de Atenas. Los cortesanos de Urbino, en su ansia de perfección, desde la tierra, miran con grandeza a lo alto: así se expande el dúo magistral de Platón y Aristóteles en el ámbito sinfónico del fresco soberano de Rafael. Libro universal por la copia y elevación de sus malerias y por su belleza literaria, El Cortesano llega a España para ser un mecenas de los siglos de oro. Llega a España cuando Carlos V, por su grandeza invicta y la extensión de sus reinos, revive las glorias de Alejandro y -Julio César. Castiglione estaba en España como Nuncio pontificio de -Clemente VII ante la Corte Imperial, cuando dispuso le: puhlicación de su libro por los célebres Aldos de Venecia. . Apareció El Cortesano en Italia, habiendo sido ya su autor naturalizado español, honrosamente, por el Empera-

BAAL,X, 19b

dor, después del saco de Roma. Pocos años más tarde, muerto Castiglione, naturaliz6 Juan Boscán, admirablemente, en el castellano, este libro, que, atesorando materias y formas. ilustres; alcanza la jerarquía de los diálogos clásicos. Juan Boscán figura como le criado de nuestra casa J) eu la licencia real de impresión del Cortesano en España. De CÍrculos imperiales trascendía, pues, este libro magnífico, y su prosa se eleva en el castellano a la eminencia magistral de las páginas áureas. Por eso. El Cortesano, majestuosamente, anima la más alta cultura de España. En los días belicosos de Carlos V, sobrepasadas las fronteras de España. por los dominios imperiales, llegaban otra vez al solar de Alfonso el Sabio, don Juan II y los Reyes Católicos, los aportes fecundos de las culturas del Mediterráneo. Libro triunfal del Humanismo, El Cortesano entra a Es·pafia en época propicia, y, al verterlo al ~astellano Ju..., Boscán, victorioso en la empresa, crea la prosa moderna del idioma con tan acabada maestría, que hace decir a GarcilasG de la Vega 11 cada vez que me pongo a leer este su libro, no me parece que le hay escrito en otra lengua ,). En tiempos de Carlos V, blillan en Garcilaso de la Vega el espíritu caballeresco, el rendimiento 'a la mujer, la gracia, la depuración literaria y el hálito elevador que laten en las pláticas del Cortesano. Juan de Valdés, español en Nápoles, compuso un Diálogo de la Lengua. La vida del autor animando los anhelantes CÍrculos aristpccáticos'de Julia Gonzaga,. y las materias y el arte de su tratado, revelan vinculaciones con el mundo y el libro de Urbino.

BAAL, X, 1940

En la España concentrada, engrandecida hacia lo alto, de Felipe 11 : firme la fe con Santa Teresa; vigorosa la cultura con fray Luis de León; graves los varones como los eternizara el Greco; en la España de Las Moradas, Los Nombres de Cristo y El Entierro del Conde de Orgaz, resplandece la elevación espiritual del Cortesano. En el siglo XVII, Cervantes expande en sus obras las disputas habi~as en Urbino, y de tal manera las encara, que pareciera fallar para siempre, revelando al mismo tiempo, la distancia que lo separa del Cortesano. Del espíritu que anima ios discursos del Conde Canosa, del Magnífico Julián de Médici, de Ottavian Fregoso y del Bembo, los graves de los Diálogos, que sienten con sincero arrebato la grandeza de los temas que desarrollan, hasta el tono con que estos mismos temas se debaten en Don Quijote, es muy claro el cambio. Se apagó el fuego de una manera de sentir, y otra manera de ver, en cOntraste, que apuntaba en El Cortesano con Gaspar Pallavicino, Nicoló Frigio, Morello de Ortona y alguno más, descubre su sentido de la vida con ironía que va hasta la parodia. La figura de Góngora, innovador genial, dijérase presentida por Federico Fregoso en la disputa acerca del lenguaje del Cortesano. Las ideas del noble veneciano en cuestiones de artificio literari~, concuerdan con la autodefensa del poe-· ta cordobés y con.el juicio laudatorio para el autor de las Soledades puesto en boca de Herrera por Saavedra Fajardo en su República Lite/·aria. Baltasar Gracián, en dos de sus libros cuyos títulos sugieren paralelos con El Cortesano, formula teorías del hombre superior, afianzando los primores y excelencias que hubieran de serie propias, con ejemplos ilustres en la vida y en la

E.nlTo Kal.1

BAAL, X, 194'

fama. Las armas, las letras, la afectación, la universalidad, la madurez del hombre y sus calidades supremas, son materias del Cortesano que en El Héroe y El Discreto se sintetizan como principios categóricos. El imperio de las lenguas clásicas; el ennoblecimiento' de los romances; la alabanza deÍ cuerpo humano; la reconocida contemplación del universo; la misión sobrehumana del gobierno; la dignidad del hombre; la apología de la mujer; el ansia de perfección y merecimiento'de felicidad, en la tierra que hacen del hombre un (( medio-dios ll; la doctrina platónica de la hermosura, la virtuél, el amor y la inmortalidad ; y el cristiano vuelo del alma al reino de Dios, son materias, todas, tratadas en El Cortesano con tal inquietud y tal posibilidad de realización, que hacen de este libro un tratado de perpetua' enseñanza. Estudiados los diálogos del Cortesano con rigorismo crítico; verificado el cotejo de sus temas, se descubre que su influencia ha sido profunda y duradera en España. Circunstancia de tal magnitud, inmortaliia al conde Baltasar Castiglione que compuso el libro excelso, a 'Juan .Boscán que lo tradujo con acierto magistral, y a los ilustres ingenios españoles que, a través de su obras, hacen más nuestra la nobleza ejempla'r del Cortesano. EallEsTo Kans.

BS~S

DIALBCTOLÓGICOS

PALIQUES· FILOLÓGICOS DIMINUTIVOS AFECTIVOS O FAMILIARES DE NOMBRES PROPIOS, EN EL CALLEJÓN DE HUAILAS (PERÚ)

Pa.ra el Bol,tín de la Acadt'mia Argentina de Letras.

Entre los dos principales ramales de la gran cadena de los Andes que recorren longitudinalmente el departamento pemano de Ancash,vecino, pOI" el norte, del de Lima; se halla el hermoso valle de Huailas que, por encontrarse encerrado entre la cordillera nevada, o Blanca, hacia el orie~te, y la Negra, hacia el poniente, más comúnmente es conocido como Callejón de Huailas. Poblados de importancia, como las ciudades de Huarás, Carás, Yungay, Carhuás y Recuay, todas ellas dedicadas al comercio y la industria agrícola, se levantan y crecen en aquel valle; yen Carás, Huarás y Yungay existen establecimientos docentes de segunda enseñanza, patrocinados por el Estado, que toman el nombre de colegios nacionales. Distinguidas familias, de posición económica holgada y de refinada cultura, contribuían, hacia la época en que, durante un sexenio, dirigí uno de los colegios nacionales, a hacer en aquellas ciudades muy placentera la existencia. Esto, sin considerar la esplendidez y gran variedad de la vege-

EaalQuB D. Tov",.

'1

R.

BAAL,X, 'g42

Lación, la belleza encantadora de los paisajes y la suavidad del clima. Emilio Guarini denominó « Suiza americana 11 al Callejón de Huailas, en donde 'tan jubiloso sintiérase Lambién el sabio Raimondi; y viajeros más modernos afirman que los paisa3es helvéticos quedan muy por debajo de los que ostenta el valle peruano, con sus nevados imponentes y bellísimos, del Huascarán, el Huandoy, el Pucarraju y otros. Bastante densa es allí la población indígena, la cual, en su gran mayoría, muéstrase renuente para aprender la lengua espafiola. Ello obliga a los blancos y mestizos de las capas sociales superiores a aprender el idioma de los Incas, a fin de entenderse con los criados y con los operarios que actúan en sus haciendas. Pero he dicho mal. No es la lengua incásica propiamente la que se habla en el Callejón de Huailas, sino una de las formas dialectales, esto es, 111 de la región del antiguo Imperio del Tahuantinsuyu que denominárase el Chinchaysuyu; por cuya razón a esa forma dialectal convínose por eruditos en ltamar lengua chinchaysuyu, no en mucho diferente de la quechua o « runa-simi)). En el lenguaje o « trato ') de las familias distinguidas - y también de capas sociales inferiores - pude observar muy pintorescos aspectos. Así, también hice observaciones análogas en otras zonas del Perú; y Deo voLente algún día merecerán un estudio. Por hoy, quiero exclusivamente referirme a los diminutivos afectivos que se emplean en el valle de Huailas para ciertos nombres propios. He dicho ciertos, y no todos. Yes'así. Los Carlos, las Ineses, los Felipes, las Sofías, los Julios y centenas más de nombres de bautislJlo, por lo general for-

BAAL, X, 1960

PAI.IQUII FILOLÓGICOS

man SU diminutivo de acuerdo con las reglas ordinarias del dioma. Pero hay unos ciento cincuenta, doscientos, o más, que mediante el diminutivo familiar quedan tan en extremo desfigurados que hácese un verdadero rompecabezas su descifración. Desde luego, tal fenómeno no es propio solamente del Callejón de Huailas. Ni únicamente del Perú. Don José Maria Bonilla Ruano, en su Mosaico de Voces y Locuciones Viciosas (Guatemala, '940), nos proporciona (pág. 82) una lista de diminutivos familiares que se emplean en su país; yen los vocabularios de Pichardo (Cuba), Ramos Duarte (México), Echeverría y Reyes (Chile), Gagini (Costa Rica), Batres Jáuregui (Guatemala), Membreiío (Honduras), etcétera, menciónanse, también, no pocos extravagantes diminutivos que campean en otras repúblicas de Amér~ca y que muy propios son, asimismo, de Espaiía. Por eso, Miguel de Toro-Gisbert escribió en su libro Americanismos (ed. Panl Ollendorff): ce Extraiío fuera que barbarismos usuales en toda la América del Sur no trajeran su origen de la antigua metrópoli ,). Es de interrogarse, econ sujeción a qué normas se han formado tales diminutivos? Muy difícil seria encont¡'arlas. Pero puédese, sí, aseverar que no pocos de los estrambóticos diminutivos familiares fueron importados por los conquistadores. Pepa y Chepila para Josefa, son diminutivos que se escuchan en la Península y que he notado en México, el Perú, Ecuador y Colombia. Y cosa muy semejantepodriamos decir de Lucha y Lucho para Luisa'S y Luises, de Lota para Dolores, y de Pancho o Paco con 'sus respectivos ferqeninos para quienes se llaman Francisco o Francisca. Empero, en el Callejón de Hu~ilas, donde se habla la len-

EII.IQUE

D. Tov •• y R.

BAAL,X, Igh

gua aborigen, adviértese la influencia del quechua en la formación de muchos diminutivos. Evidentísimo 'es esto, y bastaría observar la introducción, en esas voces de la lengua familiar, de la agrupación sh.en las sílabas directas, ajena a la índole del español, así como el empleo, un tanto exagerado,' de las terminaciones uco, ichu, acha, acho, imu, ucho, uchu y otras más, que tienen todo el sabor de la lengua indígena que fué propia del Imperio de Huayna Ccapac. Va en seguida una corta lista de más o menos un centenar de nombres de los llamados « de pila)), con los diminutivos característicos de la zona del Callejón de Huailas. A.lgunos forman el diminütivo afectivo por apocopación; otros por aféresis; los hay entera~ente desfigurados como en España yen algunas repúblicas de Hispanoamérica. En fin, en no pocos se encontrará la intromisión de aquella sh y de las terminaciones de índole quechua que, al oído no habituado, pueden sonar más que como diminutivos dictados por el cariño, como desfiguraciones despectivas' del nombre propio . • « Existe el reverso del eufemismo. Tal es la figura llamada parresia, que consiste en usar por ,antítesis, expresiones al parecer ofensivas o despectivas en seilal de afecto y cariilo. Tales como llamar: Picaron, piearuelo a los niilos. Tormento a la peroona adorada. En caso análogo s. encuentran algunas de esas variantes que familiarmente se. dan a cierlos nombres de bautismo, y que literalmente aparecen como términos despectivos. Tales son Antuco y Antucho, Catuja, Chola, Chomba, Frascu.lo y Farruco, Manolo, Margota, Maricuel" y Maruja, Mingo, Mona, Perico y I

Perucho, Ruda, Urraca >l. (B&LDOllEaO ticales,t. 1 (París, 18go), p. 133.

S.VODÓ,

EntretenimienlQ$ Grama-

BAAL, X, '960.

P"LIQU•• nLOLÓGlcoa

753

ABIGAfL. Por simple apócope se transforma en Abi. ADELA. El diminutivo es Lela; y forma dobles diminutivos: Lelita o Lelucha. AGRIPIIIA. Por aféresis se convierte el diminutivo en Pina y en Pinita para los casos de doble diminutivo. AGusTfIl y AGUSTIIIA. Cambia la morfología de ambas voces, para transformarse, respectivamente, en Cucho y Cucha. En Lima se emplea igual diminutivo para uno y otro sexo, así com.o en las secciones de Chile que conocemos. Colombia, según Cuervo, es Chucho, para el·varón. ALBERTO. Dice Bonilla Ruano que en Guatemala varios nombres que terminan en 11 berto 11 se transforman en 11 beto 11 • En el Callejón de Huailas, el diminutivo de Alberto es Beta. ALBllI'A. Por apócope, el tratamiento íntimo hace A lbi a las Albinas. ALFREDO. También Bonilla Ruano consigna en su Mosaico que los guatemaltecos hacen el diminutivo afectivo de algunos nombres dándoles pronunciación semejante a la de nombres ingleses o franceses. El nombre que nos ocupa se angliciza, no sé por qué razón, en el valle de Huailas, y se convierte en Alfred. AIIADEO. La agrupación sh se entromete, y se forma así la voz cariñosa, y también despectiva, según apariencias,

Amashu. ÁIIGEU. Lleva la terminación quechua, y se vuelve Angelu-

chao AIITEIIOR. Es nombre que reslilta, al transformarse en diminutivo, en YOZ que mueve a burla: Anticucho. (es un manjar que entre los aficionados a la. cocina criolla se exige bien preparado por una mujer de la raza negra,

EI'IBIQOE

D.

TOvAa y

B.

SAAL, X, '91n

que son las que saben saturar los trocitos de corazón de buey en una ·como salsa picante, atravesarlos por una caña delgadísima y asarlos sobre las brasas, untándolos de vez en cuando con manteca de cerdo y ají). ANTONIA. Su diminutivo, aparentemente despectivo pero en verdad afectuoso, es Antuca; y Antuquita el doble diminutivo. Pero también se le dice a una Antonia Toña, Toñuca y Toñita. En Lima y otras regiones peruanas, lo general es Antuca y Antuquita, a.sí como en Chile, donde también se dice Nica. En algunos lugares de Venezuela, .dicen Anticucha; Toncha, en la ciudad de México; Toña en España y en muchas regiones mexicanas, y Tona en Campeche. ANTONIO. El diminutivo es Antuco; y no es raro oír las voces Toño y Antoño, como en España y muchos pueblos hispanoamericanos. En México, Tonche. EnChile, Antuco. ASUNCIÓN. Nombre común para varones y hembras, aun cuando en pueblos serranos lleguen a decir Asunciona, el diminutivo es Ashuco y ~shuca. AURELlO. La morfología del diminutivo para el hombre es Aulli. BARTOLOMÉ. Que por lo· general se apocopa y transforma en Bartolo, tiene como diminutivo la voz quechuizada Bashu. BEATRIZ. Su morfología cambia por completo al pasar al diminutivo: Trichi. BELISARIO. Se apocopa el nombre, y transfónnaSe en Beli. Los chilenos hacen Charo el diminutivo. En Guatemamala, Chalo. BERNARDO y BERNARDA. Berna, por simple apócope.

BAAL;X;'9h

CUIIB1I. Se tninsfOrrila en Carmela; como· en. México. Peró mas ordinariamente es Camucha; y es cosa extraña advertir que entre determinados elementos sociales de Lima se admite este estrafalario diminutivo .. CARoLln .. Tiene dos diminutivos: uilode sabOl· castellano, Carola, y otro de caraclerísticas quechuas, Calla. CUlIiIRO, CUlIlIIlA. Quechuizado· el diminutivo se resuelve en Cashi. No muy diferente, digamos, del Cachi que se aplica en México a los. hombres que como Casimiros fueron bautizados. CUALli"". Como en Lima y otras regiones del Perú y:d~ .. Chile, el diminutivo es Calila. Los cubanos diceB Cq':' tana. CUALiNo. Su diminutivo especial es·, en el va\le de Huailas; Calucho. CBFERINO. Qup.da convertido en Chepa. CELIA.. Con sabor quechua, Shela. CLBMBNCIA. Una voz bisílaba; Cierna, es el afectivo familiar: CLEMEIITINA. Por simple aféresis del mismo nombre se hace el diminutivo: Tina. CLOTILDE. Se creyó necesario dar sabor quechua al diminutivo : Clali. CLODOMIRO. Un simple apóc~pe del nombre primitivo: Ciado. COIICBPCIÓll. Concha, como en E~paña, .en el resto del Perú. en México, en Guatemala, etc. Pero también se hace el diminutivo Conce. COllSUELO. Coca y Consho. COllSTANZA. Cota. DANIEL. Dañico, Daiiü;a. DELIA. Le/d. 49

En'Qu,; D" To'Ua .. R.

BUL;-X; i940

DOLORBs: Si varón-;' Lolo: Si mujer, Lola. También a las Dolores se j~s',Ualila Lola y Lolita en todo el Perú, y 'algunas regiones emplean el Luluca. Pero en España y en las repúblicas que en otrora fueron hijas de Espa'ña, la voz conocidísima j usadísima -es Lola., DOMINGO, DOMIN,G.\. En' el Callejón de Hnailas, C'humi. DOMITILA. Como Clementina, Según se vió, por simple afé~ "resis se hace Tila. ' EDUARDO. Dos formas: lIualo e-lllhua. Para las Eduardas:

Huala. ELfA.S.' Elichu,

EMILIANO y EMILIO. Sencillamente se transforman en Emi-

chus. ENRIQUB. No sólo 1m el.Callejón de Ruailas sino en Lima, Se va abriendo paso la voz Q/tique. ENRIQUBTA. Y para las Enriquetas, dos f()rmas: Queta (Que-

tita), Queti. Er.~IM. Se hace el diminllti~o Viva eri el Callejón de Huailas,' y enLilÍla se va imponiendo Viruca. ENCARNACiÓN. Hombre o mujer, se queda con el tratamiento famiiiar apocopada",- de Encal'na. EPIFANIO. Se convierte_en Epicho o Ep_ichu. Si mujer, Epichu. ERNESTO. Se quechuiza- Nesho. EspiRITU. También se quechuiza el nombre: lshpi. E~TER. Tien-e dos fOl'mas: Úhti y Chei:~~. SIi d~bl~ diminú~ tivo: Checheciia. EUGENIO, EUGENIA. Por simple apócope se torno en' Euge. EUS~iiIO, EUSEBIA. Siempre triunfant~ la tendencia- hacia-la quechuización de voces españolas, este diminutivo fué en sus comienzos Eushichu. Hoy 'se prescinde de la- E .inicial y se dice Ushichll.

· PALIQDII 'FILOLOOICOS

FAUSTlNo, FAusTlu. Arbitrariamente se formaron los di mi,nutivos Pacucho y Paco, con 1011 femeninos correspondientes. FBDBRlCO. Semiextranjerizándolo, el diminutivo afectivo es

Fedi. FBRNAIIDo, ¡"BRNANDA. Como en ciertas regiones de México, por aféresis se hace el diminutivo Nando, Narida. FRANCISCO, FRAIICISCA. Abundantes son los diminutivos fami: liares, pero castellanizados: Pancho, Paco, Panchito, Paquito, Frasco, Frasquito y sus femeninos. Pancho se dice también enChile y otros países. Frasco, Frasquito y Farruco en Cuba. Chico, en Guatemala. GABRIBL, GABRIBLA. Se transforman, al pasar al diminutivo, en Biela, Biela. GBlIOVBVA. Un tanto aderezado de quechua, el nombre pasa a ser Genucha. GRACIBLA. Como en Lima y otros puntos del mundo hispanoparIante, Chela. GRBGORIO, GRB~O~1A. Quechu'izadó, es Grigu. Pero lo general es el empleo de la forma usual en España y la América española: Gayo" Gaya. GUlLLBRMO, GVILLBRMINA.No sabría decir si, como "en Guatemala, se extranjerizan los re~pectivos diminutivos, si' se quechuiZan. Lo cierto es"que el Guillermo se "transforma en Hltili (o Wily) y Guillermina en Huilicha (o Wilicha). "

o

GU\\IBRSlllDO, GVMBRS1!lD"¡. En el Callejón de Ruailas, el dimi,uutivo e~ Gumi, no poco semejante al Gil/Re de los yucatecos y al del Estado de Morelia. HBR:'IUDO. Sigue la misma suerte de Fernando: por aféresis, el diminutivo es igual: Nando:

Guma

HORTENsiA,; El diminutivo'familin es doble: Holita. S¡'Rlplé;-:." 'mente Hola ·u· -Hoti,.'suena mal. HUMBEI\TO. Se apocopa el nombre, y queda la voz H.¡mbe, que dicen' ser "muy afecw.osa·.· :, IGUCIO, IGN&C1A. El diminutivo es Nacho o Nach.ii, exacta. ·· ... inente igual al que eq otras partes. del Perú, ~ún Joon de Araña, se hace de NarCi:so .. IWEFOIISO. Cón bríos quechuófilos, el.diminutivo afectivo es . , Llipuco. No me colista que se 'le diga Llipuca 'a una . Ildefonsa.· .

IsABEL. Resulta favorecido este nombre con varios diminutivos: 1sha, .Ghapi, Chabucd )" Chabela. Nos consta, porque así io hemos es()uchado en Chile, que los .chilenos admiten, como en España, Guatemala' y México, el diminútivo Chabela. IsOLlIIA. Enteramente quechua resulta el diminutivo 1shu. J"-ClNtO," JACIIITA. Como Isolina, Jacinto quechuizael dimi. nutivo Jashi. JAIME. Hace el dili)Í1;lUtivo, Jaimicho o Jaimisha. JEi!.OIlIMO, JERÓNIMA. A la verdad, fuera del muy vulgar Chomba para el varón y Chomba para las hembras, no hay ; otro. Los clibaD.qs suelen deci~ Chambo .. JosÉ. El nO.mbre del esposo de la Virgen María cuenta con una serie de diminutivos familiares: Chepe, como 'en 'Chile y en Cuba ; Pepe, como en la Península; Joshd,

Josheshito, Pepito, Chepito ... JosÉ MARfA.". En el C~nejón de Huailas abundan. los varones ·dé este doble nombre, y se les dice Joshd Mayía . .Muy análogo es el aféctivo de Cuba. En cambio, el de Gua.teInala ej! Chema, JOSEFA. Tenemos vario!! diminutivos' para Josefa: Chepa,

IlA:AL, X, 194'

PALIQUES FILOLÓGICOS·

Chepita, como en el resto del Perú, en Chile, en Cnba, en Guatemala y en Costa Rica; Pepa y Pepita, como en España; Joshejita, Joshejisha ... JUAN. Tiene, en el Callejón y en muchos puntos del Perú, como en Colombia y Bolivia, el derivado diminutivo Jaancho, y el quechuizado-Jaanacho. JUA.""'. Cuenta como diminutivos afectivos: Juanacha, como en casi toda la región inierandina del Perú y como en Bolivia, y Chana, como ·en Guatemala, Chile; el resto del Perú, México y Colombia. JUSTIllO, JUSTIlIA.. El derivado afectivo es Jllshti, de sahor indígena. LA.uRA.. Nombre poco común, lo escuché convertido. en Llita, francamente quechuizado e inconocible. LA.uRENClo y LA.URE:'ITIlIO. Se transforman ambos nombres en Llauri. LUIS, LUISA.. Además del casi unh'ersal Lacho, con su femenino, hay las formas Luishito y Lushi; MuvEL, MA.lIUELA. Hacen de estos nombres varios derivados: MizñllCO, Mañlllín, Mañulí, Manongo, Mañuquito, y los respectivos femeninos, excepto Mañulí y Mañulín. MufA.. Como en casi toda la sierra peruana, hay el afectivo Mariacha. Pero así también, Maricllcha y Mariqllita. Este último es de uso general en todo el Perú y en otras repúblicas. En éstas se suele escuchar otros sinónimos: Maruca; como en España, Maruja; Maricusa y hasta Quita, como en Cuba. MufA. LUISA.. Este doble nombre es común en el Callejón de Huailas, y se transforma por los quechui7.antes.en Malushay Mahuisha. MncELIlIo, MUCEI.lu. El afectivo es Mallshi.

· EII.Qua D.

TOT.&.a '1'

R.

BAAL; 1,1114'

MABGUITA. Por aquella tendencia inexplicable, ya señalada por Bonilla Ruano, a extranjeri~ar ciertos nombres, en el Callejón de Huailas se convierte a Margarita en Margal y en Margotila. MA.RINO, MARI"". Malli. MÁXIMO, MAXIMILIANO o MAx. Todos ellos se convierten en

Mashi. MBRCBDES. Como en el resto del Perú, España y otras repú.· blicas americanas, el derivado afectivo suele ser Meche y Mechecita. Pero también se dice Micha, Meshe y

Mishu. NATIVIDAD. lVati. También se oye decir Natica, lVaticha. NI(:ANOR. Nica, Nicachu. No es rara la forma de Canora, co.. mo en México, y de Nico o Nicu, como en Chile. También, Nicacho. NICOLÁS, NlCOLASA. Colás y Coiasa; Nicucho y Nicucha; Nica y Nica, como en Chile: Nicola. Se emplea también el doble diminutivo: Nicuchito, Nicuchita; Nicacho,

Nicacha. OCTAVIA. Al diminutivo gramatical, por simple aféresis 10 .dejan convertido en Vita. A los Octavios, Octa. OSCAR. No podía dejarse sin sabor quechua el nombre: Osh-

cal'. OFELlA. Se transforma en Ofi. PEDRO. A quien lleva el nombre del portero divino se le dice

Perico, Pedl'ich"u. PETRONlLA. Peta, Petita, Pili. PEREGRINA. Pilli. RAFABL, RAFABLA. Hacen el afectivo, para el hombre, R~fa­ ca, RaJi. Para la mujer, semejante a las formas de Cuba,

Fela, Fila.

.

BAAL,X, '940

PALIQUES 'ILOLÓGICOI

R.UIIlUl'IDO, R.tIMUND.t. Llima, para los dos sexos. RIC.tIlDO. Quechuizado, resulta Llica. ROBEI\TO. Robi. RODOII([1I0. Por mero apócope, se transforma en Rodo, y se hace el doble diminutivo Rodito. Rosa.. Bárbaramente, el nombre de la virgen de Lima se convierte en Llllsha. " ROSAIIIO. Se usa el equivalente español: Charo. SUTIAGO. Quien se llama como el Patrón de España, es

Shanti. Sua.. Siene dos derivados: Sarela y Sarucha. SUVII:oIINO. Queda transformado en Shatll. SEBASTIÁN, SEBASTIAN-". Son Chapaco y Chapaca, respectivamente. SO(:01\80. Shoco. Svs.t!u. Se conocen dos equivalentes : Sasa y Shllsha. TEODOIIO, TEODOI\A. Se les modifica y (( afectuosamente II transformados quedan en Tihaisho y Tihuisha. TEODORICO, TEoDolIl,a. Cual si fuesen de la capital de Costa Rica, se les llama Tico y Tica. TEODOSIO, TEODOSIA' Al varón se le adjudica el nombre de uno de nuestros peces: Tollo. La mujer es Tolla. TEUSA. Por apócope. Tere; y por deformación disparatada,

Titila. TI\IlITD.tD. Como en España, Chile y otras naciones hermanas, Trini. También Trina. VICENTE y su femenino VICENU". Se transforman en Shento y Shenta. Pero el hombre también suele ser llamado, como Víctor, Vicho. VtCTOIl. Como queda dicho ya, Vicho y también Vito. VICTOBU. Tora.

E"lQut D.

TOVAa ~

R.

BAAL; x; "9"

W A.SHIIIGTQII. El que en el bautismo r.ecibió el nombre del padre. de los 'estadounidenses' deberésponder cuando le . llamen Haashi. ZBIIA.IDA. Shenuca. Hasta aquí, la lista que escribiera con el fin de incluirla en este artículo. El advertido lector llegará a percatarse de que más que « dim;niltivós afectivO's" deberían llamarse los nombres desfigurados por la costumbre, 11 equivalentes ". Y así sería mejor designarlos como le equivalentesll . Porque cuando se analizan' los afectivós dé otras ~iones interandinas del Perú, y mucho más si se poseen conocimientos siquiera rudimentarios de las lenguas aborígenes. se encuentra el observador con una realidad: aquellos diminutivos obedecen a las reglas gramaticales de la lengua indígena propia de la región, no así en el Callejón de Huailas. Veamos, como ejemplo, lo que sucede en. el Departamento de Ayacucho, y particularmente en las provincias de Lucanas y Parinac6chas, que se hallan colindantes con los de.partamentos de Huancavelica, Ica y Arequipa. Una simple enumeración de nombres de bautismo, seguido, cada cualy entre paréntesis, del afectivo, nos llevará a la convicción de .que lós substantivos castellanos hacen en dichas provincias sus diminutivos según las reglas de la lengua quechua, que es allí preponderante por la densa cantidad de pobladores indios: Abelaroo (Abecha); Andrés (Andrescha); Antonio (Anlucacha o Antucha); Antenor (Antecha); Atanasio (Atacha); Aurora (Auroracha o Auracha) ; Berl).abé (Bernacha) ; Bonifacio (Bimicha)¡ Braulió (Brauliocha) ; Brígido (Brigichal; Bruno (Branocha) ; Crispín (Crispi/¡cha o Crispicha); Cris-

BAAL,X, 'gb

P.l.LIQUII nLOL6cnCOl

tina (Cristreha) ; Donato (Donaeha) ; Emilio (Emicha); Eugenio, nombre que lo transforman arbitrariamente en Ogenio (Ogecha u Ogeniocha); Felipe (Felicha); Fermín (Fermicha) ; Fortunato (Fortucha) ; Inés (Inescha) ; Isauro ([sacha) ; Juan (J/lancha o Juandecha); Juana (Juanacha);. Máximo (Ma:cicha); Natalia (Natacha); Néstor (Nestocha); Nicasio (Nicacha); Salomé (Salocha) ; Saturnino (Satucha) ; Simón (Simoncha) ; Valerio (Valecha) ; Víctor (Victllcha) ; Zacarías (Zacacha). En efecto, el diminutivo se forma, segúillas reglas gramaticales del idioma 'quechua, añadiendo al nombre los sufijos cha,lla o challa '. Así, párvulo se dice huahua; y parvulito se sigmfica con esta$ voces: hllahuacha, huahualla o huahuachalla. ElIRIQUE

D.

TOVAR y

R.

Mirallores (Lima), Perú, Ig42.

I Gramálica Elemenlal de la Lengua KeBILua en 20.leccio~s, Lima 19°5, Tip. del Colegio de Propaganda Fide del Perú.

ACUERDOS Revisión de textoa de enseñanza de castellano y de literatura. Con motivo del examen' de los textos que el se.ñor Ministro de Justicia e Instrucción Pública había propuesto, la Academia acordó en junta del ~5 de junio enviar el siguiente oficio: «Buenos Aires, 26 dejunio de 1942.

A S. E. el señor Ministro de Justicia e IlIstrucción Pública Dr. D. Guillermo Rolhe SIDo

Tengo el honor de dirigirme a V. E. . Y de comunicarle que, con referencia a la entrevista que mantuve con el señol' Miriistro ya las manifestaciones que me ha hecho V. E. sobre el alcance de la consulta que sometió el Ministel'io de Justicia e Instrucción Pública a la consideración de la Academia Argentina de Letras acerca de los textos de Castellano y de Literatura destinados a la enseñanza media, esta Corporación resolvió, ~n junta del ~5 del corriente, hacer un examen general de dichos libros y anotar sus observaciones a fin de asesorar a V. E. en lo relativo a las normas a que ellos deben ajustarse en cuanto a la pureza del idioma y claridad del estilo indispensables para la enseñanza del Castellano y de la Literatul"8. En consecuencia corresponde que la Inspección Gl'nel"8l de Enseñanza envíe a la secretaría de la Academia (México 564, J •• piso) los textos referidos. Saludo a V. E. con mi más distinguida consideración. Carlos lbarguren, Pl'elidente •

BAAL, X, '940

Homenaje al aeilor Aaad'mico de n6.ero don Leopoldo Diu. En ocasión de cumplirse este año el octogésimo aniversario del nacimiento del señor Aadémico de número don Leopoldo Dlaz, y parser el decano de los poetas argentinos, la Academia en junta del 25 dejunio ypo}' moción de los académicos señores Rafael Alberto Arrieta y Arluro Marasso acordó por unanimidad publicar una antología de sus poesías que se hará en edición especial, con prólogo del señor Arrieta y con un l'Iltrato del autor. Diaade aeaión de la Academia. - En junta del l6 de Julio se resolvió, por moción del señor Académico don Arturo Capdevila, que las sesiones de la A.cademia sé efectúen alternativamente los miércoles y los jueves cada quince días en jun las de carácter ordinario, con el objeto de facilitar la asistencia de tos señores académicos. Donación del aeilor Acadélllico Secretario don Carlol Obligado a la biblioteca de la Aaadelllia. -- En junta del 9 de septiembre el

señor Presidente puso en conociinÍl;,nto de la Academia de la donación de doscientos noventa y una ob¡'a~ hecha por el señor Secretario don Carlos Obligado a la biblioteca académica. Con tal motivo la corporación acordó enviar un oficio de agradecimiento.

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